<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-6016079194879270206</id><updated>2012-02-03T20:35:02.230+01:00</updated><category term='La fraga de Malvís'/><category term='El túnel de Furacroyos'/><category term='Riviere en La Fraga'/><category term='Las reuniones con Fiz'/><category term='La Alacena del Pazo'/><category term='El pozo de Geraldo'/><category term='En el alpende de la Moucha'/><category term='Los cuentos del abuelo'/><category term='El murciélago de La Fraga'/><category term='La gatera de Mourriña'/><category term='La choza de Fendetestas'/><category term='El rincón de Pilara'/><category term='Abrenoite'/><title type='text'>EL MUNDO DE MALVÍS</title><subtitle type='html'></subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://elmundodemalvis.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6016079194879270206/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elmundodemalvis.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><link rel='next' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6016079194879270206/posts/default?start-index=101&amp;max-results=100'/><author><name>Malvís</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00599698783250666862</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='23' src='http://3.bp.blogspot.com/-CDHgrOUMK60/Tn8BP94Wq7I/AAAAAAAACzU/buMFjyPiuCo/s220/escapada%2Ba%2Bla%2Bfraga%2BS.Joan%2B2011%2B%252853%2529.JPG'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>117</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6016079194879270206.post-6058186105862679385</id><published>2012-02-02T17:07:00.001+01:00</published><updated>2012-02-02T18:37:42.356+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='La fraga de Malvís'/><title type='text'>Lily</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-O8Nz-7jAzoc/TyqzxmSUlxI/AAAAAAAAC5M/r6FvT7zsmQA/s1600/a.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="320" sda="true" src="http://4.bp.blogspot.com/-O8Nz-7jAzoc/TyqzxmSUlxI/AAAAAAAAC5M/r6FvT7zsmQA/s320/a.jpg" width="226" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;En su fuero interno, siempre se consideró como una puta. Vivía pendiente del móvil y en cada llamada concebía la esperanza de un cliente. Cuando esto ocurría, se la contrataba a domicilio, por horas, y cada ejecución de sus servicios respondía a demanda de cada uno de los clientes. Había que plegarse a la voluntad del que pagaba. Unos le insistían en el dormitorio, otros en la cocina, en la bañera, en la mesa del despacho, en el cuello de las camisas .... Tenía que demostrar, día a día, su profesionalidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El roto más grande que cada mañana aparecía en su corazón era no poder acompañar a su hijo al colegio. Le habría gustado ser como tantas de aquellas madres que preparaban la noche anterior el desayuno y la mochila con los libros y acompañaban a sus niños hasta la puerta del colegio, mientras repasaban la tarea en el trayecto. O disponer de los sábados para pasear por el Parque o por el Paseo Marítimo, cogidos de la mano, mientras escuchaba la versión de su pequeño relatando los consejos de la "seño" o las anécdotas de su compañero de círculo en el aula de la guardería. Pero el teléfono se imponía y la obligación le ayudaba a pagar las facturas a final de un maltrecho mes, siempre marcado por los círculos rojos que&amp;nbsp;exigian el pago del alquiler, el agua, la luz y los plazos de cualquier artilugio adquirido, necesariamente, en la tienda de electrodomésticos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A veces pensaba que, si supiera, podría escribir todo un libro, pues no en vano, nadie como ella conocía las interioridades de multitud de gentes pretenciosas que, sin embargo, atesoraban grandes miserias. Sus hábitos de vida, sus caprichos y manías más íntimas, el interior de sus viviendas, sus ropas y enseres: todo su mundo interior al descubierto del escaparate social que representaban. Pero sabía que su discreción, autoimpuesta como un secreto profesional similar al de la confesión, era la mejor garantía para sobrevivir en aquel competitivo mercado laboral sumergido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El espejismo del país de las oportunidades se le quebró el mismo día en que aquel oriundo que se prendó de su juventud y belleza exótica, conoció la noticia de que había concebido un hijo suyo. Jamás volvió del trabajo para el que se había levantado aquella nefasta mañana lluviosa y ella tuvo que echar coraje y enfrentar su vida, y la que llevaba dentro, mientras intentaba hacerse entender en una lengua que tres meses antes le era totalmente desconocida. Aprendió con la rapidez que no se enseña en ninguna escuela, ni academia, sino en la universidad de la vida. Salió a la calle a comerse el mundo, antes de ser devorada por él, compró un móvil de tarjeta, puso pasquines en los troncos de los árboles que adornan las aceras y en todas las esquinas y se propuso esperar. Era todo lo que podía hacer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pronto comenzó a recibir solicitudes de hombres viejos que habían quedado viudos y su vida se convirtió, de repente, en precisada de atención. También, otros, que mantenían prestigio de rutilancia social; de algún que otro hombre de la iglesia y hasta de las mismas monjas de la Misericordia. Para unos, sólo eran trabajos ocasionales; otros le solicitaban servicios con más regularidad, incluso varios días alternos a la semana. Terminado el servicio, cobraba las horas al precio previamente convenido, se cambiaba de ropa y se marchaba. Con las monjas era distinto, pues tenía que lavar a mano los hábitos, dejarlos completamente planchados al pie de la cama, fregar de rodillas el suelo del convento y hasta baldear el patio de los restos de los dátiles espachurrados de aquellas palmeras centenarias que adornaban el jardín interior que, según le dijeron, habían sido plantadas por la Madre Fundadora, aunque el día que el Arzobispado decidió recalificarlo para construir pisos y las excavadoras entraron a saco arrancándolas, la madre superiora respondió a sus quejas manifestándole que seguramente no habían sido plantadas por la Fundadora sino por unos indianos propietarios anteriores del solar, que hacía un siglo hicieron una pía donación a la Congregación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Había llegado a amar más a cada una de aquellas palmeras, de aquellos ficus, de aquellos rosales laureados, que a cualquier persona para las que trabajó. Quizá tuvo el sentimiento de que de todo lo conocido, de todos los lugares y personas en donde y para los que trabajó, eran aquellos árboles, aquel jardín interior, el único dueño que no prescindió de sus servicios de manera caprichosa y eventual, sino porque unos monstruos mecánicos y la avaricia de unas conciencias ensotanadas, al destruirlos y arrancarlos de raíz, la hicieron innecesaria.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todo eso y más pensaba Lily, mientras se encaminaba en la cola de la Oficina de Empleo con aquel papel que le proporcionó el dueño de la última casa donde había encontrado trabajo y que el funcionario, tras sellarlo, le leyó resolviéndole sus dudas y dándole, al fin, seguridad: Seguridad Social.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-srREbCN3rQI/Tyqzm0qr7UI/AAAAAAAAC5E/ecEcjPnTVyE/s1600/d.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" sda="true" src="http://3.bp.blogspot.com/-srREbCN3rQI/Tyqzm0qr7UI/AAAAAAAAC5E/ecEcjPnTVyE/s1600/d.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6016079194879270206-6058186105862679385?l=elmundodemalvis.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elmundodemalvis.blogspot.com/feeds/6058186105862679385/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6016079194879270206&amp;postID=6058186105862679385&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6016079194879270206/posts/default/6058186105862679385'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6016079194879270206/posts/default/6058186105862679385'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elmundodemalvis.blogspot.com/2012/02/lilhi.html' title='Lily'/><author><name>Malvís</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00599698783250666862</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='23' src='http://3.bp.blogspot.com/-CDHgrOUMK60/Tn8BP94Wq7I/AAAAAAAACzU/buMFjyPiuCo/s220/escapada%2Ba%2Bla%2Bfraga%2BS.Joan%2B2011%2B%252853%2529.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-O8Nz-7jAzoc/TyqzxmSUlxI/AAAAAAAAC5M/r6FvT7zsmQA/s72-c/a.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6016079194879270206.post-6862179600036904858</id><published>2011-12-19T18:02:00.001+01:00</published><updated>2011-12-20T09:43:32.048+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='La fraga de Malvís'/><title type='text'>El barrendero de tristezas</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-xIj_D0IGDjk/Tu9oWMLtp1I/AAAAAAAAC34/qffv8kq4ngo/s1600/ddfd.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="300" oda="true" src="http://4.bp.blogspot.com/-xIj_D0IGDjk/Tu9oWMLtp1I/AAAAAAAAC34/qffv8kq4ngo/s400/ddfd.jpg" width="400" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;Todas las mañanas, Ramón ve amanecer. Nunca supo lo que es fichar y el único reloj que marca el inicio y final de su jornada, es la luz del sol. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;Algunos opinan que Ramón no es de este mundo. Lo dicen porque ama entrañablemente cada palmo de tierra, porque sigue abonándola con estiércol de su ganado, porque conoce cada árbol y cada matojo y cuando pasa entre las hileras de olivos, acaricia sus hojas con la misma dulzura que se toca el cabello de una hermosa mujer, pero sobretodo porque su forma de reir posee una característica única en el mundo, pues como si de un fogonazo&amp;nbsp;se tratara, surge de su interior una risotada ingenua, atronadora y asombrosamente ensordecedora. Ante cualquier pregunta, contesta con una desconcertante carcajada estrepitosa. Cuando cree que la respuesta es innecesaria, se calla, pero cuando la cree necesaria piensa sobre ella. A veces tarda dos horas en contestar, pero otras tarda todo un día. Mientras tanto, el otro, claro está, ha olvidado qué había preguntado, por lo que la respuesta de Ramón le sorprende. Nadie comprende que se tome tanto tiempo para no decir nunca nada que no sea verdad, pues, en su opinión, todas las desgracias del mundo nacen de las muchas mentiras, las dichas a propósito, pero también las involuntarias, causadas por la prisa o la imprecisión.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;Podría decirse que Ramón vive sólo con su perro Zapatero entre olivares que dan amparo a&amp;nbsp;su humilde cortijo y que sólo va al pueblo una vez al año, por el día de la Fiesta Mayor. Por eso, le extrañó mucho aquella carta, tan urgente como imprevista, que le llegó del propio Alcalde. En ella le comunicaba un hecho extraño y solicitaba su ayuda y consejo. En apenas los tres años anteriores, el pueblo había cambiado más y más en su aspecto. Los viejos barrios de los Pilrreles, del Santo, de Las Eturas y el del Cercaillo, se derribaban y se construían casas nuevas. A la vera del río, en Chavayanque, se extendían chalets en filas interminables, que se parecían como un huevo a otro. Y como todas las casas eran iguales, las calles también eran iguales, monótonas, que crecían y crecían extendiéndose hasta el horizonte como un desierto de monotonía. Ya nadie encalaba de blanco sus casitas, no ponían macetas en los maceteros de las fachadas ni en los portales y zaguanes de sus casas que mantenían cerradas; no había bullicio de verbenas en los patios, ni corrillos de sillas en las puertas de las casas al anochecer.... Todo era monótonamente aburrido. Del mismo modo discurría la vida de los hombres que vivían en ellas, que no tenían alegría ni sonrisa para dedicarla a los niños y que su vida se volvía, cada vez, más pobre, más monótona y más fría.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;De la misma manera, había aparecido por el pueblo una legión de extraños hombres que circulaban por las calles en elegantes coches negros. Eran hombres vestidos con trajes de un color gris telaraña que llevaban siempre, cada uno, un maletín gris plomo y que inundaron las calles de citaciones de procedimientos hipotecarios y providencias de embargos que colocaron en los parabrisas de los coches, puertas de las casas y hasta en los troncos de las fincas de huertas y olivares. Y, de repente, en todo el pueblo se había instalado un frío muy especial, como no lo había notado nunca antes Mágina.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;Ramón apareció al día siguiente portando un escobón que había fabricado él mismo. El mango era una gran estaca arrancada del almendro del Cerrillo de la tía Manuela a cuyo extremo prendía, atado con tomiza, una gran retama. Y se puso a barrer despaciosamente, pero con constancia; a cada paso una inspiración y a cada inspiración, una barrida. De vez en cuando, se paraba un momento y miraba pensativamente ante sí. Después, proseguía. Mientras se iba moviendo, con la calle sucia ante sí y la limpia detrás, se le ocurrían pensamientos, pero eran pensamientos sin palabras, pensamientos tan difíciles de comunicar como un olor del que uno a duras penas se acuerda, o como un color que se ha soñado.&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;strong&gt; &lt;/strong&gt;Pensaba en las mentiras que había oído todos aquellos años. Las de aquellos que las dijeron a propósito prestando dinero abundante, y las involuntarias de los que se las creyeron imaginando una vida de ambición y posesiones superfluas que cambiaría su apariencia y los haría mejorar igualándose a sus amigos de la gran ciudad&lt;/span&gt;&lt;em&gt;. &lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;Y seguía barriendo...&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;Barría sin prisa, sin levantar la vista, porque si lo haces -&lt;span style="font-family: &amp;quot;Helvetica Neue&amp;quot;, Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;pensaba-,&lt;/span&gt; ves que la calle no se hace más corta y empiezas a tener miedo hasta quedar sin aliento. Sólo pensaba en el paso siguiente, nunca más que en el siguiente. A menudo se paraba para arrancar los pasquines de las puertas de las casas y cuando sus dueños salían, les sorprendía con su risa estridente y retumbante. Y siempre tenía un rato para escucharlos. Ramón sabía escucharlos de tal manera que a la gente se le ocurrían, de repente, ideas inteligentes. No porque dijera o preguntara algo que llevara a los demás a pensar esas ideas, no; simplemente estaba allí y escuchaba con toda atención y simpatía. Sabía escucharlos de tal manera que la gente perpleja o indecisa, sabía muy bien, de repente, qué era lo que quería. O los tímidos se sentían, de súbito, muy libres y valerosos. O los desgraciados y agobiados se volvían confiados y alegres. Y cuando todos ellos creían que su vida estaba totalmente perdida, que eran insignificantes ante los hombres de la Gran Crisis y que no eran sino unos más entre millones y que no importaban nada y se les podía sustituir con la misma facilidad que una maceta rota, de modo misterioso mientras hablaban con Ramón, les resultaba claro que cada uno de ellos era, entre todos los hombres, único y por eso era importante, a su manera, para el mundo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;Y sólo una vez que hubo acabado de barrer el pueblo, Ramón habló. Fue cuando le preguntaron por su risa contagiosa&amp;nbsp;&lt;span style="color: #b45f06; font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;em&gt;&amp;nbsp;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;a href="http://saludyromanico.blogspot.com/2009/02/sentido-del-humor-un-don-divino_13.html" target="_blank"&gt;&lt;span style="color: #b45f06; font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;em&gt;"Porque la risa es vida y la vida está en el corazón, y el corazón que ríe es LIBRE"&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&amp;nbsp;, &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: #b45f06; font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;respondió mientras se iba.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;&lt;span style="color: white; font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-Q9L58CJnOVM/Tu9ttP4kwLI/AAAAAAAAC4A/ZbE8feoM01c/s1600/ja%252Cja.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="150" oda="true" src="http://2.bp.blogspot.com/-Q9L58CJnOVM/Tu9ttP4kwLI/AAAAAAAAC4A/ZbE8feoM01c/s400/ja%252Cja.jpg" width="400" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://saludyromanico.blogspot.com/2009/02/sentido-del-humor-un-don-divino_13.html" target="_blank"&gt;PARA MAS DATOS&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;**&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6016079194879270206-6862179600036904858?l=elmundodemalvis.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elmundodemalvis.blogspot.com/feeds/6862179600036904858/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6016079194879270206&amp;postID=6862179600036904858&amp;isPopup=true' title='6 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6016079194879270206/posts/default/6862179600036904858'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6016079194879270206/posts/default/6862179600036904858'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elmundodemalvis.blogspot.com/2011/12/el-barrendero-de-tristezas.html' title='El barrendero de tristezas'/><author><name>Malvís</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00599698783250666862</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='23' src='http://3.bp.blogspot.com/-CDHgrOUMK60/Tn8BP94Wq7I/AAAAAAAACzU/buMFjyPiuCo/s220/escapada%2Ba%2Bla%2Bfraga%2BS.Joan%2B2011%2B%252853%2529.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-xIj_D0IGDjk/Tu9oWMLtp1I/AAAAAAAAC34/qffv8kq4ngo/s72-c/ddfd.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6016079194879270206.post-2847747295350742534</id><published>2011-11-27T11:42:00.002+01:00</published><updated>2011-11-27T12:01:25.142+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='La fraga de Malvís'/><title type='text'>El loco "Pasolargo"</title><content type='html'>&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;&lt;span style="color: white;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;&lt;span style="color: white;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-GSok848z2fI/TtISmvftI0I/AAAAAAAAC2A/x2u7hZ2wXj0/s1600/p+%25281%2529.JPG" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" hda="true" height="263" src="http://4.bp.blogspot.com/-GSok848z2fI/TtISmvftI0I/AAAAAAAAC2A/x2u7hZ2wXj0/s400/p+%25281%2529.JPG" width="400" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;&lt;span style="color: white;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;Nunca antes llegué a saber su nombre&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;. &lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;Vivíamos a menos de cincuenta metros, separados tan sólo por la casa de Bartolomé, el policía, y, sin embargo, jamás pude pronunciar su nombre, porque lo desconocía.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;Recuerdo cierto día que mi madre le decía a mi padre, en voz baja, como si pudieran oírle: &lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;em&gt;"Mira, ahí va otra vez, pobre hombre&lt;/em&gt;"&lt;/span&gt;. Noté en su voz una infinita compasión. Mi padre debía saber de quién hablaba, porque dejó lo que estaba haciendo, y se asomó a la ventana. Los vi a los dos mirando hacia la calle, en silencio. Era muy temprano, una de esas mañanas de invierno, blancas, frías, en lo que lo más fácil de todo es morir.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;Recuerdo que pregunté:&lt;span style="font-family: Verdana, sans-serif;"&gt; &lt;em&gt;"quién es"?.&lt;/em&gt;&lt;/span&gt; Me subieron a una silla y me mostraron a un hombre joven que llevaba en brazos un bulto envuelto en una manta. Sus grandes zancadas hacían tremolar sus cabellos lacios, que se arremolinaban en la frente formando un profuso flequillo que, en forma de cortina, cubría parte del ojo derecho como si buscara abotonarse en el lóbulo de la oreja. Me explicaron que aquel hombre llevaba a su hijita a la casa de don Joaquín, el médico, cada vez que ésta tenía una crisis, lo que podía suceder a cualquier hora del día o de la noche. También me dijeron que, periódicamente, él también sufría crisis, pero que eran de otro tipo. Que cuando eso ocurría, permanecía varios días con la puerta cerrada por dentro, se amarraba a sí mismo con cinturones las piernas y las manos a los varales del cabecero de la cama y vociferaba imprecaciones contra todo y contra todos los vecinos del pueblo. Bueno, contra todos no, porque de mi madre y de mi hermano mayor siempre gritaba que eran unos santos.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;La estampa de aquel hombre con la niña envuelta, a veces bajo la lluvia, corriendo con su flequillo al bies, hacia la Casa del Médico, había llegado a hacerse familiar desde el mismo día en que perdiera a su joven mujer de fiebres puerperales. Don Joaquín siempre le prestó asistencia. A veces, en las noches calurosas de verano, cubierto el cuerpo sólo por la bata blanca que prendía del brazo del perchero de la entrada sobre la que colgaba el fonendoscopio abrazado a su cuello. Otras, las largas y frías de invierno, en pijama de franela. Siempre atendió a la hijita de aquel hombre, pero nunca dio con lo que tenía.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;Por eso, lo inaudito, no fue propiamente la muerte de aquella niña, sino el deseo de su padre de velarla en el zaguán, a puertas abiertas, sentado en una silla de enea al lado de la caja blanca, invitando a todos los niños del barrio a despedirla como si estuviera viva. Para muchos de nosotros fue nuestro primer muerto. También nuestra primera extremaución, aunque entonces únicamente sabíamos lo que decía Andrea "la moñiga" y Manuela la de luquillas: que aquel bultito que traía tapado entre las manos don Luis, vestido con sotana, alba y escapulina blanca y precedido por el monaguillo que agitaba la campanilla con prisa, era el viático.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;No lo conocía, pero hoy, a doscientos kilómetros de aquella casa, mientras desayunaba, he reparado, entre el maremagnun de las propuestas electorales que publica el Diario local, en la nota necrológica de &lt;em&gt;Ramón Catena Cobos&lt;/em&gt; a la que alguien encargó poner un entrecomillado: &lt;/span&gt;&lt;span style="color: #b45f06; font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;em&gt;&lt;strong&gt;"el loco pasolargo".&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: white; font-family: Verdana;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: white; font-family: Verdana;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6016079194879270206-2847747295350742534?l=elmundodemalvis.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elmundodemalvis.blogspot.com/feeds/2847747295350742534/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6016079194879270206&amp;postID=2847747295350742534&amp;isPopup=true' title='10 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6016079194879270206/posts/default/2847747295350742534'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6016079194879270206/posts/default/2847747295350742534'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elmundodemalvis.blogspot.com/2011/11/el-loco-pasolargo.html' title='El loco &quot;Pasolargo&quot;'/><author><name>Malvís</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00599698783250666862</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='23' src='http://3.bp.blogspot.com/-CDHgrOUMK60/Tn8BP94Wq7I/AAAAAAAACzU/buMFjyPiuCo/s220/escapada%2Ba%2Bla%2Bfraga%2BS.Joan%2B2011%2B%252853%2529.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-GSok848z2fI/TtISmvftI0I/AAAAAAAAC2A/x2u7hZ2wXj0/s72-c/p+%25281%2529.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>10</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6016079194879270206.post-4709587720825453639</id><published>2011-10-23T18:56:00.004+02:00</published><updated>2011-10-24T12:00:28.776+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='La fraga de Malvís'/><title type='text'>Levantate y anda</title><content type='html'>&lt;span style="color: white;"&gt;..&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: white;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-JER2r2yBDTg/Tp-88Le3JII/AAAAAAAAC0w/ViuYZjUbH_I/s1600/mundo+de+malvis.jpg" imageanchor="1" style="cssfloat: right; margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="240" rda="true" src="http://1.bp.blogspot.com/-JER2r2yBDTg/Tp-88Le3JII/AAAAAAAAC0w/ViuYZjUbH_I/s320/mundo+de+malvis.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;&lt;span style="color: white;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;En el pueblo, todo el mundo lo conocía como Antonio "el cojo", el niño que se pasó la infancia por los montes mientras los demás niños estaban en la escuela de Micaela aprendiendo las primeras letras con don Manuel Quesada. Salía temprano de su casa, al amanecer, en busca del pasto para que comiera el rebaño. Se pasaba el día en la soledad del Caño del Aguadero o de la fuente del Espino, sin otra compañía que la de su perro Litri, las cabras y la petaca de picadura de tabaco "caldo de gallina" que sustituía, a menudo, por hojas secas de parra.&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;Había aprendido a fumar a los ocho años y se tragó el humo y el cigarro, por primera vez, aquel día en que su padre le descubrió fumando en el pabellón de la Era Nueva&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En los días de hambre, utilizaba una caña de dos metros para robar las morcillas de la matanza que colgaban en los techos de los cortijos vecinos. La misma caña a la que, en otras ocasiones, solía unir una pestuga seca acabada en tridente para introducirla en agujeros y tejas haciéndola girar hasta liar la "bolina" de los nidos y sacar la puesta de huevos, estirándola. Lo importante era echarse algo caliente al estómago, engañar el intenso frío de Sierra Mágina que le cortaba hasta sus sueños de niño.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una de sus travesuras preferidas era profanar los bailes de los mayores, donde no dejaban entrar a los niños. Boicoteaba el guateque metiendo, por la gatera de la casa, una lata llena de ascuas de la lumbre y pimientos picantes, todo un cóctel que provocaba una intensa humareda y un olor tan insoportable que obligaba a los invitados a abandonar el baile de forma precipitada. Su padre lo castigaba utilizando un amplio repertorio de tortazos que el niño encajaba con valentía de hombre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un día, el pueblo se le quedó pequeño. Aquel mundo de sierra y pastoreo no era suficiente para un joven con sueños de abrirse nuevos caminos en la vida. No tenía catorce, cuando Antonio marchó a Cataluña en busca de trabajo. Allí pasó nueve años vendiendo telas por las calles antes de embarcarse en la aventura africana y emplearse en una panadería del Aiún. Pero también se cansó con ese trabajo y volvió a volar. Se fue a Francia donde se colocó de camarero en un café y logró que el establecimiento tuviera fama por los churros que ofrecía en los desayunos, hasta que la prematura muerte de su padre lo convirtió en cabeza de familia de cuatro hermanos y una madre viuda que había que sacar adelante. Regresó al pueblo para labrar el pedacito de tierra que tenían. Fueron muchos amaneceres en los que los viejos del lugar se encontraban en el camino a un mozalbete subido a lomos de una mula, o dormitando a la sombra de un cañal con la carga tirada en el suelo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A lomos de aquella misma mula, asistió a momentos decisivos de la historia como la agonía de Franco y la proclamación de la Marcha Verde recorriendo caminos con su carga de fruta y verdura y hasta feliz por la libertad de su oficio y por el dinero que ganaba, suficiente para sobrevivir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La escaramuza sesgó aquellos años de felicidad cuando fue movilizado y trasladado al Sahara para participar en la defensa de las minas de fosfatos de Fosbucrá, de las que se trajo una medalla al mérito del valor, una silla de ruedas y dejó dos piernas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Antonio "el cojo" asumió con voluntad de hierro su incapacidad y dedicó la vida a hacerla más agradable a los demás. Toda la habilidad que ya no podía tener en las piernas, la almacenó en sus pulmones y se convirtió en un virtuoso de la armónica. Era la alegría del pueblo. No había fiesta en donde no se hiciera imprescindible su presencia, ni excursión donde no lo llevaran. Tocaba y contagiaba su pasión desenfrenada por la vida. Era el alma de verbenas y de los bailes que se organizaban en las puertas de las casas o en los patios. Tenía el don de escuchar una canción por la radio un par de veces y sacarla inmediatamente con la armónica. Era un personaje público, un tipo con don de gentes, inteligente y enamoradizo. Le hubiera gustado tener novia, pero su invalidez le condenó a la soltería y en ella se quedó, acompañado por su madre y sus hermanos.&lt;br /&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;En carnaval, más de una vez se vistió de recién nacido con pañales y un biberón lleno de vino en un maltrecho coche de bebé con el que recorría las calles, ajeno a la prohibición de la Guardia Civil. Otras veces, se metía en un cajón de madera con un agujero lateral y montaba un espectáculo ante los asombrados ojos de los curiosos que pagaban por contemplar el impresionante tamaño de su miembro viril.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Su vida cambió cuando conoció a Enrique. Ciego de nacimiento, siempre se negó a tener sus ojos en otro cuerpo. Por eso jamás aceptó a dejarse conducir por un perro. Él controlaba las formas, los olores y los espacios de su mundo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-3ORCW-5abnY/Tp-9EaBan6I/AAAAAAAAC1A/2RNAtsVkydA/s1600/mundo+malvis+1.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; cssfloat: left; cssfloat: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="218" rda="true" src="http://1.bp.blogspot.com/-3ORCW-5abnY/Tp-9EaBan6I/AAAAAAAAC1A/2RNAtsVkydA/s320/mundo+malvis+1.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;Por eso, desde pequeño, accedió a ser el monaguillo menor de la iglesia y &lt;br /&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;se movía por la sacristía como en su propio mundo. Conocía el cajón donde se guardaban las ropas litúrgicas y su tacto nunca lo defraudó. Escogía las apropiadas de cada tiempo litúrgico, preparaba vinajeras, cáliz, amito, cíngulo y hasta accedía por aquella endiablada escalera de caracol para voltear las campanas. El resto de los preparativos, los dejaba en manos de Miguelón, el monaguillo mayor, que siempre intentaba salir a misa en último lugar para obligarle a ocupar el lado derecho del altar, y que así oficiara encargándose de las tareas de encajar la cintilla roja del marca páginas del epistolario y del evangelio en la lectura del día. Enrique, aguantaba el envite y no se movía hasta que el párroco, comenzada la ceremonia sin asistentes, miraba de reojo a Miguelón, imponiéndole su presencia. La vista que el cielo le negó, se le recompensó en el tacto. Palpaba casi con ojos vivos y acariciaba las cuerdas de la guitarra del modo más sublime que pudiera imaginarse.&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;Comenzó a ser frecuente la imagen del cojo Antonio paseado en silla de ruedas, empujado por un ciego, Enrique. Las escasas instrucciones eran advertencias claras y precisas. Nunca se oyó contar ningún accidente en los paseos cotidianos de tan curiosa pareja.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Acabaron formando un dúo que, arropado por unas cuantas botellas de vino, ensayaba canciones en la "era de las tontas", alejados del pueblo y de las miradas de los vecinos, hasta que llegaron a ser tan atractivos que incluso la pareja de la Guardia Civil, que rondaba por el lugar, terminaba por unirse a la fiesta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con Enrique acabó amenizando no sólo los guateques del pueblo, sino la fiestas locales propias y la de los pueblos vecinos. Eran atracción imprescindible en todo el contorno. También con él, aprendió a no creer en la justicia ni en el azar. Fue aquel día en las fiestas de Torres cuando el Ayuntamiento organizó la rifa de un coche y eligió como "mano inocente" para extraer del saco la bola premiada a Enrique, el ciego. Enrique, conocedor de su elección, obligó a Antonio a comprar una papeleta de la rifa y tras instarle a decirle el número otorgado, le rogó introducir la bolita de madera con idéntico número en el congelador. Cuando llegó el momento, introdujo las bolas en el saquito agitándolas y únicamente tuvo que palpar, de entre todas, la más fría. Con este simple gesto, Antonio fue el primer inválido de la zona que tuvo coche. Llegaba con la silla de ruedas hasta la puerta del coche, se colocaba en el asiento del conductor, echaba la el carrillo atrás y, con decisión, arrancaba en medio del alboroto y los aplausos de los amigos, que reconocían su coraje. Antonio, que en su tiempo de pastor en la cima de Sierra Mágina no había logrado encontrar a dios, ahora ya tampoco creía ni en la suerte ni en la justicia. Como tampoco creyó en la utilidad de aquel par de piernas protésicas que Enrique le compró en la ortopedia de la capital....&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La fama de sus galas y el medio de transporte, redoblaron sus contratos y ganancias. Ahora, se desplazaban a los confines del término provincial dondequiera que su actuación era requerida. Y entonces apareció Cristóbal, aquél sordomudo que interpretaba los ritmos a través de las reverberaciones que el suelo le transmitía y que se convirtió en el percusionista de la banda. Tantas eran las ganancias que el trío hubo de ampliarse para dar entrada a &lt;em&gt;"Juanillo seis dedos".&lt;/em&gt; Su discapacidad era por exceso, pues tenía el dedo pulgar desdoblado en dos y un don especial para la fotografía y el cálculo que hicieron de estas habilidades el mejor curriculum para incorporarlo como tesorero-contable y diseñador gráfico de tan extravagante grupo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La aureola de fama que se generó entorno a ellos, hizo salir a la calle a centenares de marginados. Eran todos aquellos que, por tener algún defecto pronunciado, vivían postergados, sin vida propia y objeto de burla despiadada: &lt;em&gt;"los baldaos".&lt;/em&gt; Así, en poco tiempo, los conciertos que celebraba la banda del &lt;em&gt;"Cojo filaña"&lt;/em&gt; en las noches de verano a cielo abierto, resultaron poblados de seres que se desplazaban en "carretones", una tabla con ruedas de patines que, sentados encima, hacían desplazar impulsándola con tacos de madera que frotaban en el suelo con sus manos. Luego, el fragor de la música y el éxtasis de los espectadores, era aprovechado, desde el plano imperceptible del suelo donde nada tiene valor ni cuenta, para registrar los bolsos y sustraer cuanto en ellos había de valor..&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Antonio recaló en su inusitada presencia y, lejos de reprenderlos, los organizó. Se constituyeron en elemento esencial de sus "actuaciones" con lo que el trabajo del "Seis Dedos" se triplicó, pues lo obtenido acababa en la caja común y luego rendía beneficios a los trabajadores ocasionales y de ocasión. Tan exagerada fue la campaña, que las continuas denuncias por hurto que se producían en cada concentración de la &lt;em&gt;"Banda del cojo filaña"&lt;/em&gt; se acumularon en todos y cada uno de los cuartelillos por donde habían pasado. Todas señalaban como autor y cabecilla a Antonio "el cojo", quien todavía recuerda la noche que fue detenido y en la que tras ocho horas de interrogatorio fue abofeteado por el Comandante de Puesto de la Guardia Civil cuando inocentemente le preguntó: &lt;em&gt;"Oiga, don Caradepalo, aquí dónde se mea&lt;/em&gt;". Nunca comprendió la reacción del Sargento, ni nunca llegó a saber que se llamaba Crescencio, porque jamás le explicaron que caradepalo sólo era el mote con el que era conocido en los contornos el tal Crescencio por su carácter y faz adusta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hasta los calabozos llegó Enrique con las piernas ortopédicas, su regalo ignorado y más despreciado por Antonio, y cuando a la mañana siguiente fué puesto Antonio a presencia judicial, todavía recordaba la única frase que su amigo Enrique pronunció en la visita del día anterior: &lt;span style="color: #b45f06;"&gt;&lt;em&gt;&lt;strong&gt;¡Levántate y anda¡.&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt; Antonio compareció con pantalón azul marino largo y camisa blanca y cuando fue llamado por el Juez, se incorporó asistido de un bastón. Ante tal comprobación "de visu" por parte de un Tribunal que juzgaba al autor de unos hurtos producidos por discapacitados cojos de ambas piernas que aprovechaban su desplazamiento en carretón para desvalijar bolsos, la acusación devino improcedente por insostenible. Si a ello unimos el hecho de que el Ministerio Fiscal, ajeno a las circunstancias personales, propuso de testigos de cargo a Enrique y a Cristóbal, la sentencia absolutoria resultó obligada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La fama de Antonio se expandió como reguero de pólvora. Eran centenares, miles de "baldaos", los que solicitaban audiencia y pertenencia a su grupo, al que empezaron a considerar como escudo protector y hasta redentor de su situación. A todos ellos, Antonio acogió proporcionándoles cobijo y organización.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Feroz republicano de izquierdas, la Democracia le regaló a Antonio un rey que nunca quiso ni reconoció, un país fragmentado en taifas y dos leyes: La de Asociaciones y la de Integración Social de Minusválidos. Con la primera, Antonio obtuvo el marco perfecto para erigirse en capitoste nacional de disminuidos como consecuencia de una deficiencia, previsiblemente permanente, de carácter congénito o no, en sus capacidades físicas, psíquicas o sensoriales, que desde entonces dejaron de llamarse "baldaos" para ser tratados como discapacitados; con la segunda, el reconocimiento y obtención de subvenciones estatales y autonómicas. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Supo aprovechar los nuevos tiempos para exigir la integración laboral de sus asociados en los puestos de la Administración estableciendo la cuota correspondiente en las listas de contratación; pactó los derechos de reserva en las zonas de aparcamiento público, medró en los contratos y planes urbanísticos para garantizarse la contrata de elementos de accesibilidad y hasta logró concesión de la Sociedad Estatal de Loterías y Apuestas del Estado para organizar sorteos diarios mediante venta de cupón por parte de los miembros de su asociación. No en pocas ocasiones, Antonio prestó sus favores y los efectivos humanos de su entramado asociativo al político de la oposición de turno sacándolos a las calles en incendiarias manifestaciones de protesta por cualquier tema de candente actualidad, por los que recibió reconocimiento y poder, pues no sólo resultó nombrado hijo predilecto de su Comunidad, sino elegido Diputado en Cortes en todas las legislaturas por las más diversas formaciones del variopinto espectro político.&lt;br /&gt;&lt;span style="color: white;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-Q-KHcW9pKcU/Tp-82zjJWqI/AAAAAAAAC0o/dQh5HzKAZig/s1600/orl.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="229" rda="true" src="http://2.bp.blogspot.com/-Q-KHcW9pKcU/Tp-82zjJWqI/AAAAAAAAC0o/dQh5HzKAZig/s320/orl.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;Hoy, Antonio, mientras enciende un cigarrillo tras otro, me confesaba que sigue sin creer en dios, ni en la justicia, el azar ni la política. Que no volverá a presentar su candidatura y se dedicará a pasar los días en el refugio que tiene en el gigantesco patio de su mansión, bajo la sombra de una higuera que mezcla sus aromas y ramas con un viejo limonero y a soñar con los bailes de juventud y los amores que se quedaron en el camino.&lt;br /&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none; clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6016079194879270206-4709587720825453639?l=elmundodemalvis.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elmundodemalvis.blogspot.com/feeds/4709587720825453639/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6016079194879270206&amp;postID=4709587720825453639&amp;isPopup=true' title='8 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6016079194879270206/posts/default/4709587720825453639'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6016079194879270206/posts/default/4709587720825453639'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elmundodemalvis.blogspot.com/2011/10/levantate-y-anda.html' title='Levantate y anda'/><author><name>Malvís</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00599698783250666862</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='23' src='http://3.bp.blogspot.com/-CDHgrOUMK60/Tn8BP94Wq7I/AAAAAAAACzU/buMFjyPiuCo/s220/escapada%2Ba%2Bla%2Bfraga%2BS.Joan%2B2011%2B%252853%2529.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-JER2r2yBDTg/Tp-88Le3JII/AAAAAAAAC0w/ViuYZjUbH_I/s72-c/mundo+de+malvis.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>8</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6016079194879270206.post-8617301414312398374</id><published>2011-09-19T07:48:00.002+02:00</published><updated>2011-09-19T10:33:27.542+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='La fraga de Malvís'/><title type='text'>Una vida consagrada a los demás</title><content type='html'>&lt;span style="color: white;"&gt;mmm&lt;/span&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_SYENij156Jo/SKBsyC8WvGI/AAAAAAAAALc/Eym-8yiAtto/s1600-h/girasol-y-casa.jpg"&gt;&lt;span style="color: white;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="color: white;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;div&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_SYENij156Jo/SNfw7HwrEsI/AAAAAAAAAe8/N6xb5uhKfbI/s1600-h/girasol-y-casa.jpg"&gt;&lt;img alt="" border="0" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5248928789209748162" src="http://1.bp.blogspot.com/_SYENij156Jo/SNfw7HwrEsI/AAAAAAAAAe8/N6xb5uhKfbI/s400/girasol-y-casa.jpg" style="cursor: hand; float: left; margin: 0px 10px 10px 0px;" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;A Pedro,&lt;br /&gt;Amigo y, cual Fendetestas&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color: white;"&gt;mm&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color: white;"&gt;mmmm&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Para dedicar la vida al prójimo, al otro, a los demás, no se necesita ser cándida novicia, enardecido misionero en la República Democrática del Congo, antes llamado Zaire, profesante de la orden religiosa creada por la Madre Teresa de Calcuta, bombero, o simple socorrista de piscina.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Existen personas que hacen de su vida una profesión a otra u otras personas a las que consagran todo su esfuerzo y hálito vital. Bien es cierto que esta afirmación admite los matices de un cuádruple enfoque, pues existen los que la consagran a vivir "por", a vivir "de", a vivir "tras", o a vivir "para" los demás&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aunque muchas veces, como en casi todo, existe la posibilidad de matizar el matiz. Es la teoría de la amplia gama de grises. Digo esto, porque los hay que no se sabe si viven "por" o "de" otro. Y me refiero aquí, no a los trasplantados de corazón, riñón o médula, que ya bastante tienen con darse prisa en vivir, para ellos solos, esa bendita segunda oportunidad que les tocó en la tómbola, injusta y caprichosa, de la vida sin pararse a pensar que son meros trasuntos de un muerto o un vivo generosamente despedazados, sino a las funerarias. Y es que, como dice mi amigo Pedro, el negocio de la muerte alimenta a muchos vivos que andan por la calle con sus pies y no con ellos por delante. Ellas viven por y de otros. Y además, son los únicas que no conocen época de recesión. Por eso, yo he pensado que, cuando sea mayor, no seré ni Registrador de la Propiedad, ni Médico Cirujano en el Hospital de San Jorge de Huesca, ni siquiera Director del Museo Naval del Viso del Marqués ( al fin y al cabo, como le dijo mi cuñado Ubaldo a su hijo cuando después de once años en la universidad privada le comunicó que había decidido dejar la carrera y poner un negocio de tatuajes en el Paseo Marítimo, "para comer y respirar, que de eso se trata, tampoco se necesita ser arquitecto"), sino sencillamente, empresario del tanatorio local, antes que muerto. En este oficio, el ladrillo sólo sirve para el envoltorio de la apariencia exterior, pero cuando has logrado conseguir una imagen de templo ateniense con el frontispicio triangular a lo Fidias en la portada y varias salas con "expositor" acristalado en el interior, ya no hay crisis que se resista pues la materia prima la tienes asegurada como en la teoría económicopolítica de Adam Smith sobre el concepto de producción a coste cero. Lo que ocurre es que en los libros de texto nos lo explicaban con ejemplos de fábricas embotelladoras de agua o de extracción de sal marina, que son actividades empresariales mucho menos "humanas" que la de la muerte. ¡A dónde va a parar¡. Sobre todo si te afanas en instalar una buena cafetería. La capilla también, por el qué dirán y porque siempre hay un cura en la familia al que una misa de difuntos extra le reporta un plus, así como una familia dispuesta a redimir, socialmente, al calavera de su pariente tieso. Yo he conocido a personas que, en vida, no es que fueran y se declararan ateos y apostatas convencidos, sino que durante el tiempo de su permanencia entre nosotros, maldecían a los coros celestiales y al supremo hacedor y a la madre que lo parió con tal vehemencia y asiduidad, que de existir el cielo, estará convertido en un estercolero maloliente, y que sin embargo sus familiares han pagado las misas de corpore in sepulto ( se dice así, ¿no?) más ostentosas que recuerdan los viejos del lugar. Por eso digo la importancia de lo de la capilla. Bueno, por eso y porque desde que conocí al joyero más importante de la capital que era el Presidente Provincial del Partido Comunista de España, uno ya está curado de espanto y de esperpento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando llega el inevitable momento, siempre existe la figura del encargado que sólo vive y está "por" el muerto, aunque en realidad eres tú quien le importa. Comienza por enseñarte el muestrario y te explica la calidad en pino, cerezo, nogal, y la forma: rectángulo, bañera, etc. También te explica las diferentes formas y hasta material y color de las urnas. Son muy coquetas y hasta decorativas. Se pueden poner sobre el basal de la chimenea para que las cenizas del finado conserven el rescoldo que en vida ni siquiera tuvo. Y tú allí. Con cara de gilipollas o compungido, según se mire, preguntándote qué cojones le importa a tu suegro si su último pijama es de madera de pino o de albaricoque, cuando todavía tenía en el cajón de la cómoda, sin estrenar, aquellos dos de Pedro del Hierro que les regalaron sus hijas por Navidad aprovechando la oferta del dos por uno de Cortefiel; si es tipo bañera o carece de jacuzzi, o si las coronas han de llevar clavellinas, azucenas o la socorrida gerbera. ¡ Si allí donde va, sólo huele a muerto¡. Que las estrecheces las pasó en vida y ahora le importa una mierda si la última parcela le queda revenida y estrecha o se bambolea a hombros de los de su quinta. Y, piensas, ¡ joder, qué putada. Y él que nunca quiso ser torero porque le daba vértigo salir en hombros¡. Pero, en fin, acabas por entender la figura del encargado de la funeraria y que tiene una vida consagrada a los demás. Tan sólo cuando has hecho la elección y tira de calculadora, te das cuenta que las preposiciones "por" y "de" están tan cerca, que se confunden. Al final acabáis escogiendo todo a medias entre los dos: modelo de tipo medio, coronas medianas y media misa con réquiem, hisopo de agua bendita y pésame a la salida. Eso sí, ha de insistirse en el nombre del difunto. Digo esto porque en el último funeral al que asistí, el sacerdote se pasó la ceremonia entera hablando de las virtudes que en vida adornaron al ya partido de este mundo, Serafín, cuando todos los que allí estábamos habíamos ido a consolar a los familiares de nuestro amigo Juan. Al principio creíamos que nos habíamos equivocado de Sala de Velatorios; después, que era que el celebrante vivía y rezaba "por" otro y, al final, los menos, y entre el cabreo general de los dolientes paganos, acabamos pensando que era algo expresamente dispuesto por Juan que estaba simulando su propio funeral, mirando desde la ventana de enfrente, para comprobar quien había ido a su entierro y quien merecía aumentar su cuota testamentaria. Al final, todo se resuelve. El pariente indignado pide el libro de reclamaciones, mientras otros que compartieron años en la mesa adjunta del Negociado de Medio Ambiente, se alegran de comprobar el poco grado de memoria que fuiste capaz de generar tras tantos años de esfuerzo por mantener a raya los decibelios de los" pubs" ubicados en las bajeras de tu barrio y que tanto tocaban las narices a la vecindad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi amigo José Antonio es, por contra, el paradigma de la persona o personaje que vive "de" otro. Su laringectomía, nunca fue obstáculo, óbice, barrera, cortapisa o valladar para conectar con el prójimo. Tras perder su juventud como vigilante jurado de edificios oficiales, intentar infructuosamente regentar locutorios y montar un negocio de inversiones de capital extranjero especializado en el de envío de divisas a países sudamericanos por parte de la colonia de cuidadoras de ancianos de su ciudad de origen, acabó recalando en el más próspero de todos los quehaceres y actividades profesionales: vivir para uno mismo, pero a cuenta y cargo de otro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La casualidad no se presenta y llama a tu puerta a la hora de la siesta. Hay que ayudarla. Así, que dicho y hecho. De impoluto traje azul marino y bigote nacionalsindicatolicista, trepó en las últimas elecciones sindicales del gremio hasta colocarse como Presidente de la Junta de Personal. Las tarjetas de visita, pagadas a cargo del sindicato, le abrieron puertas y hasta alguna cuenta corriente que solapaba en uso con las subvenciones gubernamentales. Lo demás fue coser y cantar. Tras empeñarse a fondo en su labor sindicalista, aprovechaba las entrevistas del despacho oficial para sondear el terreno femenino disponible en el sector. Él decía que así contribuía a erradicar la discriminación laboral entre sexos, pero lo que en realidad promocionaba era su propia prospectiva de futuro, siempre considerando los posibles y la ascendencia de la futura becaria. En poco tiempo, no sólo recuperó el hábito perdido como guarda jurado de dormir a sus horas, sino que el vivir durante el día le despertó su fino sentido en el arte del flirteo, antes desaprovechado por mor del cuadrante de trabajo. Se especializó en el raro don de hacer coincidir en el instante preciso las magnitudes espacio-tiempo, y lo demás sólo fue cuestión de esperar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Clara Portocarrero y González de Perceval, era la única hija y heredera universal de don Facundo Portocarrero Fornovi, empresario del mármol, inventor del silestone y unas de las potencias exportadoras más insignes a nivel regional. Acababa de pasar los treinta y ocho abriles. Virginal, de rara belleza, interior e inescrutable, era proporcionalmente tonta al grado de su fortuna, lo que en su caso entrañaba ímproba dificultad y no poco mérito. José Antonio, con veintinueve años y mucho mundo, se cruzó en su camino como un torbellino de pasión y encandiló, sin remedio, a la hija del empresario. No es que fuera de su agrado y más de un disgusto se cobró, pues no en vano sus amigos de tertulia y dominó en el Casino aún comentan que se le oía a don Facundo referirse a su yerno como la única "china" en su vida que nunca pudo extraer y colocar lejos de su cantera, pero al final, para evitar morir sin herederos, y a la vez dar buen nombre a lo que saliera de la barriga de su hija Clara, ya en crecimiento imparable, no le quedó otro remedio que otorgar el permiso correspondiente. El resto, es de imaginar. Don Facundo acabó cediendo en años a la naturaleza y en cuartos y fortuna a su primogénita hábilmente asesorada por José Antonio quien, como administrador, siempre ha considerado que debe gozar del patrimonio como suyo puesto que sólo él es quien lo mueve, mientras que su mujer, a fin de cuentas, sólo ha puesto en el negocio el dinero, la casa, la herencia y un parto que resultó ser bastante fastidioso no se sabe bien si por su condición de cuarentona primeriza o por estrechez de caderas, que ambas cosas tenía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mas no sólo existen casos como el de mi sindicalista amigo. A veces, en este rinconcillo del sudeste hispano donde la patera arriva con cada noche de Levante mientras la oronda luna llena y la Patrullera de la Benemérita se distraen mirándose en el Mar de Alborán, el fenómeno inmigratorio ha puesto en el tapete social del Poniente, una de las variantes más jugosas de esta modalidad de vida consagrada a vivir de otro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A Natacha, sólo le bastó el tiempo de tomarse el bocata de choppep con panceta que le facilitó el miembro de la Cruz Roja Española, para integrarse de pleno derecho en la madre patria. Dejó la mochila bajo la manta, por lo que todos creyeron ver un grave caso de hipotermia, y cuando llegó la dotación del 061, la Kornizszcaya ya se encontraba durmiendo entre cálidas sábanas de la habitación de un hotel que pagaba el camionero que la recogió en el túnel de Bayyana. Al fin y al cabo, él como ella, venía de lo más alejado de Europa de dejar la carga de hortalizas extratempranas, y llegaba cansado y de vacío.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con diecinueve años, alta, rubia y dos poderosas razones, intercambiaron humores, pareceres y reflexiones. Rompió el matrimonio feliz del camionero quien no solo tuvo que dejar su casa, sino hasta el trabajo cuando se enteró que el constitucional beneficio de la duda no podía atribuírselo a la moscovita, porque ya su jefe se encargaba de beneficiársela sin dudar un instante, durante los trayectos que, cada vez más lejanos, le comisionaba. Las hortalizas, fuera la distancia que fuera, habían de llegar frescas, mientras la amiguita post-gorbachobiana se sazonaba a base de ascender en la pirámide socioeconómica que ella asociaba al tamaño de la billetera del nuevo conocido que se cruzara en su camino.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El hombre de campo almeriense, que siempre ha sido un ecologista vocacional y un cazador instintivo, contemplaba ahora aquellas bandadas de rumanas, rusas, eslovacas y polacas, como inmensas y providenciales colonias de avecillas migratorias que invernaban buscando comida y cobijo, digamos, en las partes más húmedas del Sur, y que, en ausencia de veda, todo les estaba permitido. Al fin y al cabo y en el argot cinegético, los había quienes las miraban no como fenómeno social del siglo, sino como piezas cinegéticas y las consideraban como combinación de ave de vuelo y animal de pelo: en plata, un conejo con muslos y pechuga. El fenómeno llegó a ser tan popular y generalizado, que hubo más divorcios entre los vegueros, que en la alta sociedad marbellí. Algunos, que incluso habían sido compañeros de mili en la Legión, acabaron enemistados de por vida por culpa de esa tan inusitada "cesión ilegal de mano de obra", pues según el resultado de la cosecha de calabacín que publicara la pizarra de la Lonja y de la extensión del invernadero, se tornaban de patrón en patrón con mayor frecuencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Algunos le llamaban a este fenómeno " interculturalidad", otros, "integración social", o exponente interracial de la Alianza de Civilizaciones, pero mi abuela Isabel, que por su edad no sabe nada de esas cosas, suele ofrecer el rezo del tercer misterio gozoso del rosario del primer y penúltimo día de cada semana, por tantísima puta suelta. Pero como decía Pedro, psicólogo y de erudición contemporánea, la visión correcta del tema pasa por entender el fenómeno, no tanto como objeto de estudio de Seminario sobre integración cultural, desarraigo afectivo o mecanismo de superación del temido síndrome comportamental de Ulises, sino como algo mucho más simple, una forma como cualquier otra de consagrar su vida a los demás, ya sea viviendo de, sobre o bajo otros. O dicho de otra forma, supone respetar un nuevo concepto de fidelidad donde se trata de hacerlo siempre con el mismo aunque, a ser posible, cada noche con un hombre diferente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un caso distinto completamente es el de Dolores Almazán. La "Yoyes", consagró todos sus días y noches a vivir tras de otro. No es que fuera sumisa y de apocado carácter, sino que desde que el acné de la pubertad le estallara como cráter piloso, decidió que de ser algo en la vida, sería o mujer barbuda en el Circo Price, o detective privado. Montó su propio chiringuito y a remolque de Susana Novillo, abogada especializada en violencia machista y cuernos comunitarios, su carrera profesional resultó imparable y sus servicios garantía de sentencias conocidas como dictadas al tipo de José Mª "El Tempranillo", pues siempre conseguían trasladar el rico patrimonio del marido para enriquecer a su pobre mujer. Todavía se recuerda el caso de la Asociación de Mujeres Vituperadas en que Yoyes aportó la prueba fundamental que propició la condena de la psicóloga asesora por maltrato psicológico, y que ella, a la que también acabó cayéndole una orden de alejamiento, nunca admitió su culpa y siempre mantuvo que fue por acercarse tanto a la verdad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;También el que esto escribe, hubo unos años que dedicó su energía vital y consagró su vida y persona poniéndola siempre al servicio y detrás de otra. Y no me refiero a la legítima, porque en la época a la que vengo a relatar aún no estaba casado. Me vengo a referir a mi época de guardaespaldas de la Concejala de Régimen Interior. Desde aquellos tiempos, aún sigo conservando el hábito de desconfiar de todo y de todos, de colocarme siempre en el interior de los edificios en zona desde la que divise la puerta, sentarme con la espalda apoyada en la pared y mirar los bajos de todas las cosas. Esto último empezó siendo por motivos de seguridad, pero una vez que la representante consistorial tomó conciencia de su puesto como servidora pública, acabé haciéndolo solamente los lunes, miércoles y viernes de cuatro a seis. También dejé de enfocar mi vida personal tras la concejala protegida, pues según y cómo, comprendí que todas las posturas y posiciones son mutantes y la tregua terrorista permitió que pudiéramos cambiar los planes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, de todas las personas que consagran su vida a estar siempre tras el prójimo, la que más me ha subyugado es la de Don Alfredo. Titular del Juzgado Tutelar de Menores, don Alfredo se colocaba con tal donosura las puñetas de la toga en las sesiones de vista oral de la mañana, como la malla de profesor de aeróbic en las vespertinas del gimnasio del Club de Mar. Más que sentencias y resoluciones, don Alfredo dictaba la moda. Fiel convencido de la reinserción social del menor y de que la gran culpable de su descarrío es siempre la sociedad, era más partidario de imponer a los reos penas consistentes en trabajos en beneficio comunitario (al fin y al cabo, la comunidad somos todos y más con estos chicos de hoy día, tan altos y guapos) que las que supusieran internamiento, pues a nada conducen, se malean y acaban por convertirse en carne de cañón. Y es que, don Dito, que así lo conocían tanto las madres de los impúberes sometidos a su jurisdicción como los alumnos aspirantes a Nacho Cano, no es que fuera gay, es que era, sencillamente, maricón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero el caso más claro de generosidad, de vida consagrada y entrega total es el de Filomena, mi tía política, y ex mujer de mi tío carnal Enrique Espadas. Nadie como ella vivió para el otro. Ya se que muchos de vosotros pensaréis que en todo matrimonio, la esposa contrae esa impagable tarea (lo de impagable lo he copiado de Letizia, claro) inculcada desde la cuna y el colegio concertado de monjitas, que se resume en no tener otra vida que vivir para el señor de la casa y esos puñeteros hijos que, cuando el error genético, la casualidad o el señor del butano se alían con una y le salen guapos y listos, siempre se parecen a la familia materna. Pero no se trata de eso, no. Lo de mi tía Filo es el summum de una vida entregada y vivida en su integridad para con mi tío.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Según pude saber, fue con ocasión de una Semana Santa cuando se conocieron. Acuciada por tanta procesión y olor a incienso y cera quemada, Filomena fue a buscar nuevas sensaciones a la periferia madrileña. Fue allí, en aquel pueblo serrano, donde paseando por la carretera del Calvario a la Quebrada encontró a Quique cuando, aburrido como ostra perlera, venía éste de sobar la armónica que por Reyes le regalaron. El paquetito impresionó a la forastera que ya no paró hasta cerciorarse que sabía tocarla (la armónica, claro). Teniendo en cuenta los tiempos que corrían y la edad de los protagonistas, no será difícil imaginar al lector lo que inevitablemente ocurrió. Dicen que cuando Jesús murió, bajó a los infiernos y hubo tres días de caos porque el mundo quedó a merced de nadie, pero mi tío Enrique piensa que el que debió dejar el sepulcro vacío fue otro y todavía está a la espera de salir del averno para que alguien ponga remedio a todo esto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por eso me cuenta, en primera persona, su historia personal que, como en todos los cuentos, la primera parte siempre sale bien. Que si cartas diarias, juramentos de amor eterno, besos furtivos, planes de futuro, árbol de las mariposas... ¡ Hasta ahí todo normal¡. Luego, con el reencuentro en la Universidad buscada de propósito para hacer coincidir la pasión vocacional con la otra, los primeros contactos íntimos y los cabreos más importantes que van emparejando el carácter y dejando claro quien es el que manda en la relación. Y no sólo eso, sino que así va a ser siempre. Pero ella, ya desde entonces, le deja claro, en cada mensaje, que sólo vive para él. Que no es que prefiera salir con las amigas y alternar de vez en cuando con los vecinos de residencia, pero que si lo hace es para no distraerle en las horas que tiene asignadas para preparar el examen de Derecho Canónico. Que no es que prefiera la discoteca al paseo romántico con chubasquero, sino que lo hace pensando en que se comunique y se distraiga mientras escucha los últimos grupos y temas musicales de moda, cosa muy importante para relacionarse aunque acabe arruinándole el presupuesto mensual y le prive del desayuno hasta el próximo giro postal que, como es habitual, llega con retraso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero en fin, como no hay mal que cien años dure, a los cinco siguientes se encontró con un título bajo el brazo, una novia impaciente y un mercado laboral que se le antojaba inaccesible. Y cuando con los "méritos" de su expediente académico y la recomendación de aquel paisano que de joven tuvo mucho que agradecer a un tío abuelo suyo que mitigó los duros años de la postguerra regalándole, a escondidas, botellas de aceite de su maquila y ahora trabaja de Ordenanza en el Ministerio de Trabajo y Relaciones Sindicales, acaba consiguiendo plaza de Letrado Sindical en Gerona. Y allí se planta no sin sobresaltos, pues tras dar una cabezada en Despeñaperros y despertar en la Siete Veces Inmortal, oye hablar de una forma rara, pongamos que diferente, y se sobresalta pensando que se ha pasado la frontera de sopetón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y que cuando la democracia y la píldora traspasaron los Pirineos, a mi tío lo vuelve a pillar la vida con el paso cambiado, tres hijos y un sueldo congelado por cuatro años y seis meses (casi una condena de prisión menor) porque tuvo la mala idea de trabajar para el Movimiento Nacional y el Sindicato Vertical que era lo único que entonces existía y que, además, era lo único legal y correctamente político del momento. Pero que entonces, surge ella que siempre vive para tí. Y te susurra al oído la conveniencia de pedir un traslado y cambio de destino a otra ciudad con mayor calidad de vida que, no se por qué, siempre coincide con aquella en la que viven sus padres. Y allí te vas. Y te encuentras que ahora sigues teniendo los tres mismos hijos, el mismo sueldo de hace cuatro años y seis meses y, además, a tus suegros y a esa cuñada tuya que, como el monzón asiático, siempre está para ayudar. A tu mujer, que solo vive para ti, también. Es entonces cuando animado por el núcleo familiar que siempre vio en él posibilidades, se plantea la ídem del pluriempleo. Que sorteando horarios, legislaciones y competencia, ejercitó la profesión dejándose las pestañas en insomnes noches de plazos por vencer y ruedas desgastadas en infernales carreteras que no le aseguraban llegar a tiempo de fichar en la actividad pública, pero que le proporcionaban el sutil placer de considerarse un plusmarquista olímpico, pues mientras el atleta tarda en recorrer los cien metros lisos ocho segundos y siete décimas, él, que salía de la oficina a las tres de la tarde, llegaba a su casa a las dos y cuarto para no dejar fría la comidita que su esposa había preparado para él . Pero gracias a eso, los bancos te conceden la hipoteca y empiezas a sentirte importante porque ya debes dinero a alguien que ha depositado su confianza en ti por, al menos, veinticinco años garantizados que es más que lo que dura un matrimonio, aunque, eso sí, sea por otro tipo de interés: del doce setenta y cinco por ciento TAE, (que me pregunto yo, qué coño será eso).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con esfuerzo, pero que acabas por integrarte en la nueva capa social del penúltimo destino (pues no en vano, el último sigue estando en manos de tu viuda que a la postre es la que decide si te inhuma o te incinera). Se produce el fenómeno deísta, pues empiezas siendo el yerno "de", el marido "de", el padre "de"... pero como le dijo mi amigo Antonio Martínez a Paquinín que siempre se quejaba de estar a socaire de su suegro: " Pues coño, Francisco, haz alguna fechoría tan gorda, tan gorda, que todo el mundo hable no del suegro de Paquínín, sino del yerno de don Servando el de la Telefónica". Y es que, cuando los niños crecen, te conceden la segunda hipoteca del chalecito de la playa y empiezas a ser criticado en el periódico local, es cuando te sientes plenamente realizado. Bueno, eso y cuando tu amante esposa que no ha dejado ni un sólo día de vivir para tí advirtiéndote de la maldad de todos aquellos con los que te relacionas, de los vecinos, de los clientes, deudos y parientes (a los ha a esas alturas has debido dejar de hablar para garantizar tu bienestar), decide que como ya tiene tiempo libre de sobra porque ha finalizado con sobresaliente cum laude el doctorado de la crianza, ahora quiera trabajar. Y la colocas. Pero en un sitio y con un jefe que, aunque tanto le debe a mi tío, a ella no la trata como se merece, por lo que hay que fundirlo, expedientarlo y arrojarlo de este mundo a los sones de una tonadilla tunantil. Y como eso no basta, pasa a ser la cotidiana confidente de los asuntillos que se cuecen en la sombra y de los que tú nunca te diste cuenta porque confías en tus amigos y subordinados de escalafón. Pero como ella vive sólo para tí, te desvela las intrigas palaciegas y acabas comprendiendo que nunca debiste tener amigos ni compañeros de trabajo, y te preguntas cómo pudiste prescindir tanto tiempo de su sabiduría psicológica, porque gracias a que se dedica a estar viviendo para tí, has dejado de ser el tonto de baba que has venido siendo durante los últimos veinte años en que toda la gente te apreciaba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como es muy escueto y parco en palabras, acaba diciéndome mi tío, para abreviar, que lo demás, casi carece de interés porque se produce esa etapa de normalidad conyugal en que con el biplaza recién estrenado y los chicos fuera de casa, te dedicas a conocer España en gozosos fines de semana. Y entonces, reparas en cuánta razón tenía don Ildefonso, el maestro de la escuela de tu pueblo, cuando la definía como un destino en lo universal, porque allá donde fueras, pueblo, villorrio, ciudad o autonomía, tu destino es la tienda de Zara, por lo que no aciertas a comprender la diversidad patria y empiezas a maliciar que eso que los políticos llaman respeto a la singularidad de las señas de identidad, es un perfecto camelo para chupar de las competencias y hacer de su capa un sayo. Porque dime tú a mi, - acababa preguntando mi tío Enrique- en qué se diferencia el Zara de Pontevedra del de Mérida, si hasta las cajeras tienen el mismo uniforme negro, el mismo corte de pelo, el mismo tic despegando el adminículo de seguridad de la prenda, y hasta la misma mala leche que acaba por rayar la banda magnética de la Visa para que te veas obligado a pagar al contado ( ¡oiga, señora, que no tengo toda la tarde, y, además, que me está formando cola¡). ¡ Encima, no te digo yo...¡. Lo único bueno que sacas de todo esto, según me dijo, es que al final, tu experiencia y el google saben discernir dónde el bueno de Amancio Ortega ha puesto su tienda frente a un monumento histórico artístico y te camelas a la parienta para visitar Soria y hacerle comprender que como no se puede fumar dentro, tienes que esperarla en la puerta mientras repasa la última temporada; tiempo que tu empleas en sacar de hurtadillo unas fotos a la fachada de Santo Domingo para luego presumir con tus compañeros de foro. Eso sí, que lo que peor que llevaba es que cuando la hospedas en los mejores Paradores, ella acaba diciendo que no te comprende. Que cómo después de toda una vida dedicada y consagrada a tí, has sido capaz de llevarla a un sitio tan viejo y enmohecido, que los castillos están demodé y los monasterios huelen a incienso y no a 212 de Carolina Herrera. Total un fracaso, y los ahorros y el sudor de un trimestre tirados irremisiblemente, a menos que tengas la suerte de encontrar abierta la nave de Rielves o el mercadillo de Consuegra y puedas enmendar tu mala programación con las compras de última hora para la despensa conyugal, aunque la distancia y el calor diezmen el cargamento de hortalizas y frutas adquiridas a un precio de "rincón del gourmet del Corte Inglés", pero más frescos y con olor más ecológico que las de la tienda de Carlos, en la esquina de tu propia casa. A dónde va a parar. No tiene ni color.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y cuando la vida es un completo solaz porque has asumido que eres sexualmente más activo con el medio cuerpo que se encuentra por encima de la cintura que con el otro medio que está por debajo de ella ( de la cintura); que si tú no te cuidas de poner el recambio de papel higiénico aunque no seas el usuario mayoritario del mismo, te puedes ver en situaciones comprometidas; que la pasta de dientes has de exprimirla desde el fondo hacia arriba y levantar siempre la tapa completa del váter, aparece el síndrome menopáusico. O dicho más finamente como a la "sin papeles" que duerme con mi amigo Pedro le gusta decir, aparece la psicología inversa: entrar con la ajena para salir con la suya, que no es que se trate de una nueva modalidad de infidelidad o despiporre en la tercera edad ( que para eso ya se inventó el Inserso, hombre), sino de una máxima en el arte de la prudencia que el maestro Baltasar Gracián definiera como "estratagema para conseguir; importante dissimulo porque sirve de zebo la concebida utilidad para coger una voluntad ya que parécele que delante la suya cuando no es más de abrir camino a la pretensión agena".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vuelven entonces las cosas a ponerse mejor, porque la que siempre ha vivido para tí, redobla su estratagema y te hace ver que si continúas con ese ritmo de trabajo, ahora que ya no lo necesitas tanto porque tus hijos tienen que buscarse la vida por ellos solos, se te pasará el último tren de la vida. Y que te pone, a diario, la canción de juventud aquella de Serrat que hablaba de una tal Penélope sentadita en el banco de pino verde del andén con sus zapatitos de tacón, y que tú no sabes si lo hace por recuerdos de mejores tiempos pasados que ya no volverán o por joderte, aunque a final acabas comprendiendo que a lo mejor es por ambas cosas ya que a veces se confunden. Y que como tú no acabas por arrancarte, porque todavía te ves medianamente capaz de ayudar a tus hijos que se debaten en el maremágnum de sus primeras hipotecas ampliadas, te gustan tus trabajos, piensas que la salsa de tu vida de ahora está en arrastrar el carrillo de tu nieto por plazas y terrazas de bares donde presumir de genes, y ves más próxima tu jubilación a la que quieres llegar topado de cotización, pues te resistes. Y ahí es donde sale la "suya".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En fin, que para no cansarte más, amigo, un día lo llama un abogado que le dijo conocer a su mujer, y tras quedar una tarde con él, acabó firmando un documento justo, de reparto de la sociedad legal de gananciales ( que ni es sociedad, sino a lo sumo cuenta en participación; ni legal, porque has intentado defraudar todo lo posible; ni de gananciales, porque el que único que ganaba en ella era el mismo que también perdía) en el que ella se atribuye todas aquellas pequeñas cosas que no tienen más valor que el puramente sentimental y son las que echaría de menos: las tarjetas de crédito, las cuentas corrientes, los bonos y letras del tesoro, las acciones de Repsol ( ¡ coño, si llega a saber lo que iba a subir el gasoil, seguro no lo firma¡) y las claves de las cuentas que tenía en paraísos fiscales..., y él, con todo lo demás, es decir, las hipotecas y créditos personales y hasta los apuntes de las compras a prueba, de la libretilla de cuentas pendientes en las tiendas de ropa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hasta aquí, todo normal. Pero sin embargo, que un día recibe la notificación de apertura de expediente disciplinario por incompatibilidad de oficio público con actividad privada. Y es entonces, cuando se da cuenta que lo que en más de treinta y tres años no pudieron incompetentes compañeros de profesión celosos de su cuota de mercado, ni políticos rastreros que escondían rencores preconstitucionales bajo consignas moralizantes de higiene social, lo ha logrado ella. Recuerda que no hay astilla mejor que la de la propia madera, pero que luego, cuando se sosiega y reflexiona fríamente, cae en la cuenta que no es eso, que lo que pasa es que es un mal pensado y que tiene razón su amiga Consuelo cuando dice que levanta pasiones, porque allá donde esté su queridísima ex, sigue viviendo para él. Al fin y al cabo, ella nunca quiso que trabajara tanto. Aunque en su fuero interno, según me confesó, lo que sigue creyendo mi tío de sí mismo es que en realidad lo que le ocurrió, fue que jamás supo superar con éxito su metamorfosis vital y no llegó a alcanzar su total trasformación en crisálida que le permitiera endurecer las alas en su fase de mariposa para poder volar y trascender de lo mundano, habiéndose quedado reducido a impenitente capullo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;------ oo0oo-----&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;Malvís&lt;/em&gt;. Mojácar, Almería,&amp;nbsp;septiembre de&amp;nbsp;2011.&lt;/strong&gt; Hemos logrado pasar las vacaciones. Luego ..., dios y la política económica de Zapatero, dirán. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="color: white;"&gt;MMM&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size: 85%;"&gt;La preciosa fotografía que encabeza el relato y en mi opinión obra maestra, esta tomada por del Sr. Clemente (Cleychar) de ojodigital.com&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6016079194879270206-8617301414312398374?l=elmundodemalvis.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elmundodemalvis.blogspot.com/feeds/8617301414312398374/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6016079194879270206&amp;postID=8617301414312398374&amp;isPopup=true' title='7 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6016079194879270206/posts/default/8617301414312398374'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6016079194879270206/posts/default/8617301414312398374'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elmundodemalvis.blogspot.com/2011/09/una-vida-consagrada-los-demas_19.html' title='Una vida consagrada a los demás'/><author><name>Malvís</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00599698783250666862</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='23' src='http://3.bp.blogspot.com/-CDHgrOUMK60/Tn8BP94Wq7I/AAAAAAAACzU/buMFjyPiuCo/s220/escapada%2Ba%2Bla%2Bfraga%2BS.Joan%2B2011%2B%252853%2529.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_SYENij156Jo/SNfw7HwrEsI/AAAAAAAAAe8/N6xb5uhKfbI/s72-c/girasol-y-casa.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>7</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6016079194879270206.post-2209417914173645736</id><published>2011-08-31T09:47:00.006+02:00</published><updated>2011-08-31T09:52:56.885+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Las reuniones con Fiz'/><title type='text'>Reencuentro amoroso</title><content type='html'>&lt;span style="color: white; font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;&lt;strong&gt;.&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: white; font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;&lt;strong&gt;.&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;&lt;strong&gt;Tras tanto tiempo sin palpar sus formas, casi olvidadas...&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;&lt;strong&gt;Tras años sin transmitir el calor de las manos sobre esa superficie curvada...&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;&lt;strong&gt;Tras no conseguir recordar cómo sonaban sus canciones… &lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;&lt;strong&gt;la cogió con suavidad, la acercó a sus labios, hizo una inspiración profunda, cerró los ojos y la besó.&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: white; font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;&lt;strong&gt;.&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;&lt;strong&gt;Un dulce sonido fluyó de su interior. &lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;&lt;strong&gt;No se había olvidado de cómo besarla. &lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;&lt;strong&gt;Una armoniosa música llenaba el lugar, sus oídos y el interior de su corazón. &lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;&lt;strong&gt;Y esa canción del silencio le aportó gratos recuerdos de su juventud. &lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;&lt;strong&gt;Y, luego, decidió ensayar con otros besos en busca de nuevas sensaciones, melodías y, en definitiva, nuevos momentos de su renovada juventud.&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #783f04;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Helvetica Neue&amp;quot;, Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;&lt;em&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;¿Magia?&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt; ....&lt;span style="font-size: large;"&gt;No&lt;/span&gt;. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-OEMfXNzQIyE/Tl3mMRM9QpI/AAAAAAAACw0/H8V3si1H9_U/s1600/Malvis+reencuentro.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; cssfloat: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="180" src="http://2.bp.blogspot.com/-OEMfXNzQIyE/Tl3mMRM9QpI/AAAAAAAACw0/H8V3si1H9_U/s320/Malvis+reencuentro.jpg" width="320" xaa="true" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;&lt;strong&gt;Se trataba sólo de un instrumento para despertar una parte de su alma.&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6016079194879270206-2209417914173645736?l=elmundodemalvis.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elmundodemalvis.blogspot.com/feeds/2209417914173645736/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6016079194879270206&amp;postID=2209417914173645736&amp;isPopup=true' title='10 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6016079194879270206/posts/default/2209417914173645736'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6016079194879270206/posts/default/2209417914173645736'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elmundodemalvis.blogspot.com/2011/08/reencuentro-amoroso.html' title='Reencuentro amoroso'/><author><name>Malvís</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00599698783250666862</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='23' src='http://3.bp.blogspot.com/-CDHgrOUMK60/Tn8BP94Wq7I/AAAAAAAACzU/buMFjyPiuCo/s220/escapada%2Ba%2Bla%2Bfraga%2BS.Joan%2B2011%2B%252853%2529.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-OEMfXNzQIyE/Tl3mMRM9QpI/AAAAAAAACw0/H8V3si1H9_U/s72-c/Malvis+reencuentro.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>10</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6016079194879270206.post-7502052773698467283</id><published>2011-06-29T21:07:00.005+02:00</published><updated>2011-06-29T21:14:42.915+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Riviere en La Fraga'/><title type='text'>La vez que estuve más cerca de Dios</title><content type='html'>&lt;span style="color: white;"&gt;.&lt;/span&gt; &lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none; clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-OJlu3yz0EFs/Tgt2uHRe3-I/AAAAAAAACww/OMcqnHwznpc/s1600/02_podborka_78.jpg" imageanchor="1" style="cssfloat: left; margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="308px" i$="true" src="http://2.bp.blogspot.com/-OJlu3yz0EFs/Tgt2uHRe3-I/AAAAAAAACww/OMcqnHwznpc/s320/02_podborka_78.jpg" width="320px" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Helvetica Neue&amp;quot;, Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;Sólo pienso en escribir cuando estoy de bajón. Cargo normalmente con quien tengo más a mano, que suelo ser yo mismo. Y me doy cuenta de lo mezquina, insulsa, vana, y prescindible de ésta brizna a la que llamo mi existencia.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Helvetica Neue&amp;quot;, Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;Tomo conciencia de lo baja y ruin de su condición, que no es otra que la que me pertenece como humano, aunque yo hallo la mía más deleznable si cabe.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;, sans-serif;"&gt;Aquellos que fueron capaces de las mayores perversiones, tienen más en común conmigo de lo que me esperaba, empezando por que nacieron de madre como yo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;, sans-serif;"&gt;Mis deseos me han arrastrado por el barro inmoral de la búsqueda del placer tratando de esquivar sus contrapartidas, cosa del todo imposible.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Helvetica Neue&amp;quot;, Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;Buscando mi satisfacción encuentro insatisfacciones, que trato de eludir buscando satisfacción ...así es de necia y circular la carrera hacia la única meta.&lt;/span&gt; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Helvetica Neue&amp;quot;, Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;Así pues no soy tan distinto de aquellos a los que aborrezco, aquellos cuya vileza consiste en ser esclavos de sí mismos cuando no de otros.&lt;/span&gt; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;, sans-serif;"&gt;Como a ellos me sacuden las pasiones y me abandono a mis instintos, tratando de disimularlos, con disfraces que de tan vistos ya nadie cree&lt;/span&gt;. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;, sans-serif;"&gt;Presto estoy a rendirme tras las primeras andanadas, a soltar timón y remos dejando al pairo mis esperanzas. Raudo acuden traidoras mis lágrimas cuando saben que conmueven, para pervertir mis escasos sentimientos.&lt;/span&gt; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Helvetica Neue&amp;quot;, Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;Maldigo a ésa naturaleza que ha dejado que medren los de mi calaña sobre esta tierra que les sustenta y que no merecen. Mejor estaría poblada de animales, que hacen sin pensar lo que no debe pensarse&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Helvetica Neue&amp;quot;, Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;Sin embargo, ésta estúpida brizna parece tener, no se por qué, ciertos fugaces instantes que la hacen excelsa, dulce como las palabras del amor, pura como el cielo de septiembre.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;, sans-serif;"&gt;Son momentos luminosos, destellantes, que hacen que nos aferremos a la vida con todas nuestras fuerzas, casi olvidando que estamos aquí de paso, casi olvidando que somos menos que nada.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;, sans-serif;"&gt;Si fuese creyente, podría trasladar a ese ente imaginario mis cuitas y pedirle como hijo un consejo y ayuda de padre. No es el caso, así que me tengo que espabilar yo solo, y encima en un momento en que encuentro más nobleza en la estirpe del gusano que en la mía.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Helvetica Neue&amp;quot;, Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;Como hiena solitaria, no puedo esconder mi morro manchado de sangre, pues he husmeado en los cadáveres de varios dioses. He tratado de escapar de ésta miseria moral por las puertas doradas de quienes me hablan de su cielo de bondad, donde reina un ser omnipotente que desde su inmensa piedad, parece que va a ayudarme a pesar de conocerme tan bien.&lt;/span&gt; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Helvetica Neue&amp;quot;, Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;Más todo ha sido al fin inútil, no he tenido la revelación, o quizás sí. Se me ha revelado que dios para mí fue una muleta, más ...es de los dos pies de los que cojeo&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;, sans-serif;"&gt;La vez que estuve más cerca de Dios, fue en la terraza de un bar charlando con unos amigos. Hablaban, reían y el tiempo pareció detenerse. Por un momento, aquella voz interna que es testigo y juez a la vez de todo lo que hacemos había callado, y escuchaba las risas de mis amigos como un murmullo. Sus palabras llenaban mi interior, que jamás se sintió tan vacío y el mundo se hizo perfecto. Mi querido monstruo interno se hacía mudo dentro de su gruta.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;, sans-serif;"&gt;¿Era ésa grata sensación de amor fraterno un signo de dios?, ¿era dios ésa sensación de ver que ya no eres el centro de tu propia circunferencia?.&lt;/span&gt; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Helvetica Neue&amp;quot;, Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;No puedo nombrar lo innombrable, Dios le llame aquel día.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="color: #b45f06; font-family: &amp;quot;Helvetica Neue&amp;quot;, Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;Llamé dios a un vértigo imparable que me nubló los sentidos, empecé a amar, y por tanto, a comprender.&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;, sans-serif;"&gt;Y aquel amor parecía abarcarlo todo, y hasta me pareció en cierto modo razonable mi existencia bajo su luz.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;, sans-serif;"&gt;Así resultó que era cierto que "aquello" estaba en todas partes, que no hacía falta buscarlo en los templos, que estaba más cerca de lo que cabía suponer, y que ciertamente era una&amp;nbsp;verdad sólo desvelada a los ojos de los sencillos.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none; clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/--WDb3bMQ9t4/Tgt2ojGx8AI/AAAAAAAACws/Kkb2ZMPnNNY/s1600/Rivi+y+coleguis.JPG" imageanchor="1" style="cssfloat: right; margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="266px" i$="true" src="http://1.bp.blogspot.com/--WDb3bMQ9t4/Tgt2ojGx8AI/AAAAAAAACws/Kkb2ZMPnNNY/s400/Rivi+y+coleguis.JPG" width="400px" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none; clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none; clear: both; text-align: left;"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color: #b45f06; font-family: &amp;quot;Helvetica Neue&amp;quot;, Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;&lt;strong&gt;Así pues, Dios le llame aquel día&lt;/strong&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none; clear: both; text-align: left;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none; clear: both; text-align: left;"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color: white; font-family: Arial;"&gt;-&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6016079194879270206-7502052773698467283?l=elmundodemalvis.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elmundodemalvis.blogspot.com/feeds/7502052773698467283/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6016079194879270206&amp;postID=7502052773698467283&amp;isPopup=true' title='10 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6016079194879270206/posts/default/7502052773698467283'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6016079194879270206/posts/default/7502052773698467283'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elmundodemalvis.blogspot.com/2011/06/la-vez-que-estuve-mas-cerca-de-dios_4102.html' title='La vez que estuve más cerca de Dios'/><author><name>Malvís</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00599698783250666862</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='23' src='http://3.bp.blogspot.com/-CDHgrOUMK60/Tn8BP94Wq7I/AAAAAAAACzU/buMFjyPiuCo/s220/escapada%2Ba%2Bla%2Bfraga%2BS.Joan%2B2011%2B%252853%2529.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-OJlu3yz0EFs/Tgt2uHRe3-I/AAAAAAAACww/OMcqnHwznpc/s72-c/02_podborka_78.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>10</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6016079194879270206.post-8803558093795497492</id><published>2011-06-06T17:02:00.006+02:00</published><updated>2011-06-06T17:09:29.368+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='El túnel de Furacroyos'/><title type='text'>La realidad pervertida</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;span style="color: white;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-3rFWd9Z0YpU/Tezrb0iJImI/AAAAAAAACwI/2KM0PhtLIhU/s1600/aajjdgdg.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="278px" src="http://4.bp.blogspot.com/-3rFWd9Z0YpU/Tezrb0iJImI/AAAAAAAACwI/2KM0PhtLIhU/s400/aajjdgdg.jpg" t8="true" width="400px" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Helvetica Neue&amp;quot;, Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;Qué fácil es hablar de lo que no se sabe, o juzgar lo que no se conoce. Estamos tan acostumbrados a hacerlo y a ver cómo los demás lo hacen, que se ha convertido en algo cotidiano. Todo, como siempre, comienza con un &lt;em&gt;«me han dicho que aquel dice, que el otro día escuchó a alguien decir, que habían comentado a un vecino que se había enterado por el de enfrente, que el de la frutería había oído comentar…»&lt;/em&gt; Y así, estableciendo una cadena interminable de anónimos confidentes, soltamos la historia. Pienso que, en la mayoría de los casos, y es pensar de forma extremadamente positiva, estamos convencidos de la veracidad de lo que vamos a contar, y en otras ocasiones, las menos espero, somos muy conscientes de la falsedad o, por lo menos, de la falta de seguridad de nuestras afirmaciones. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Helvetica Neue&amp;quot;, Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Helvetica Neue&amp;quot;, Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Helvetica Neue&amp;quot;, Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;Acabamos, por tanto, viviendo en un mundo pervertido por nuestra realidad imaginaria&lt;/span&gt; que depende de la colaboración activa de aquellos, conscientes o inconscientes, que nos rodean. Parece que se trate de la paja en ojo ajeno de la que en algún libro se trata, y así es. Se nos advierte de la realidad podrida que sólo unos pocos (locos) pueden sentir, y que los demás no ven, pero cuyo afán contribuye de forma decisiva a su existencia. Todo empieza con una &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Helvetica Neue&amp;quot;, Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color: orange;"&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;MENTIRA&lt;/span&gt;.&lt;/span&gt;&lt;span style="color: white;"&gt;-&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color: white; font-family: Arial;"&gt;ññññññ&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Helvetica Neue&amp;quot;, Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;Complejos de todo tipo proyectados en los demás que tiene &lt;em&gt;Envidio&lt;/em&gt;, ambiciones de &lt;em&gt;D.ª Codicia&lt;/em&gt;, hambre del &lt;em&gt;Sr. Gulo&lt;/em&gt;, sexo-dependencia de &lt;em&gt;D. Lujurio&lt;/em&gt;… Todos estos, y algunos más, con nombre propio. Pero es que, además, los hay de apellido con solera como mi querido amigo,&lt;em&gt; D. Avaricio Lujuria Gulo Pereza&lt;/em&gt;. Somos todos estos, y no nos vemos reflejados. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Helvetica Neue&amp;quot;, Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;Volviendo a la realidad pervertida de la que hablábamos antes, vamos a tratar de verla imaginando, pues sólo se trata de imaginación podrida. Imaginemos a un cura que imagina que Cristo le hace una carta de presentación para el Vaticano; imaginemos a un gordo que imagina que todos son gordos menos él; imaginemos a un campesino que imagina que le da ordenes al dueño de la tierra que trabaja; imaginemos al promiscuo que imagina que todos lo son; imaginemos a un niño que imagina que es un hombre; imaginemos a un borracho que imagina que todos beben menos él… el mundo del revés ¿verdad?, creo que no. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Helvetica Neue&amp;quot;, Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;Este mundo imaginario, es el mundo en el que vivimos; sólo abre los ojos e imagina que los demás imaginan.&lt;/span&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-mpfbS2Cc8tU/Tezrjz5ox0I/AAAAAAAACwM/BsbQ3wad-2s/s1600/calla.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; cssfloat: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: white;"&gt;ññññññññ&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-mpfbS2Cc8tU/Tezrjz5ox0I/AAAAAAAACwM/BsbQ3wad-2s/s1600/calla.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; cssfloat: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="149px" src="http://4.bp.blogspot.com/-mpfbS2Cc8tU/Tezrjz5ox0I/AAAAAAAACwM/BsbQ3wad-2s/s200/calla.jpg" t8="true" width="200px" /&gt;&lt;/a&gt; &lt;br /&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Helvetica Neue&amp;quot;, Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;No creas, sólo debes saber. Y si no sabes, &lt;em&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color: #b45f06;"&gt;CALLA.&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Helvetica Neue&amp;quot;, Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Helvetica Neue&amp;quot;, Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-family: Times, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;Matando el tiempo,&lt;br /&gt;En la Cañada un dia de de junio&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Helvetica Neue&amp;quot;, Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6016079194879270206-8803558093795497492?l=elmundodemalvis.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elmundodemalvis.blogspot.com/feeds/8803558093795497492/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6016079194879270206&amp;postID=8803558093795497492&amp;isPopup=true' title='11 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6016079194879270206/posts/default/8803558093795497492'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6016079194879270206/posts/default/8803558093795497492'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elmundodemalvis.blogspot.com/2011/06/la-realidad-pervertida.html' title='La realidad pervertida'/><author><name>Malvís</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00599698783250666862</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='23' src='http://3.bp.blogspot.com/-CDHgrOUMK60/Tn8BP94Wq7I/AAAAAAAACzU/buMFjyPiuCo/s220/escapada%2Ba%2Bla%2Bfraga%2BS.Joan%2B2011%2B%252853%2529.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-3rFWd9Z0YpU/Tezrb0iJImI/AAAAAAAACwI/2KM0PhtLIhU/s72-c/aajjdgdg.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>11</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6016079194879270206.post-3133753356431526399</id><published>2011-05-17T08:01:00.003+02:00</published><updated>2011-05-17T08:03:47.725+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='La fraga de Malvís'/><title type='text'>Volveremos</title><content type='html'>&lt;div align="right" class="MsoNormal" style="text-align: right;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-lrKAKJTBUo8/TdIO0QgwPzI/AAAAAAAACwE/9M6F6MMBpjo/s1600/patadeoca+patricia+mu%25C3%25B1oz.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; cssfloat: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="320px" j8="true" src="http://2.bp.blogspot.com/-lrKAKJTBUo8/TdIO0QgwPzI/AAAAAAAACwE/9M6F6MMBpjo/s320/patadeoca+patricia+mu%25C3%25B1oz.jpg" width="246px" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;A Rocamunda,&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;de un Amigo&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal;"&gt;&lt;span style="background-color: white; color: white; font-size: 14pt;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal;"&gt;&lt;span style="background-color: white; color: white; font-size: 14pt;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal;"&gt;&lt;span style="background-color: white; color: white; font-size: 14pt;"&gt;..&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color: white;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color: white;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color: white;"&gt;..&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color: white;"&gt;..&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color: white;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color: white;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal;"&gt;&lt;span style="background-color: white; color: white; font-size: 14pt;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 14pt;"&gt;Ella, sintió el llanto de su guitarra,&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 14pt;"&gt;y rompió sus copas en la madrugada.&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 14pt;"&gt;Lloraba monótona, sin cesar, &lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 14pt;"&gt;como llora el agua,&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 14pt;"&gt;como llora el viento&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 14pt;"&gt;sobre la nevada. &lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 14pt;"&gt;Y era imposible callarla. &lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 14pt;"&gt;Lloraba por cosas lejanas. &lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 14pt;"&gt;Por cosas que ocurrieron&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 14pt;"&gt;en la arena del Sur caliente;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 14pt;"&gt;Por una flecha sin blanco,&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 14pt;"&gt;por una tarde sin mañana.&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 14pt;"&gt;Por una guitarra sin guitarrista, &lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 14pt;"&gt;que dejó su corazón malherido&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 14pt;"&gt;con seis cuerdas como espadas.&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 14pt;"&gt;Pero llegó la primavera&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 14pt;"&gt;y renació su esperanza.&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 14pt;"&gt;Un disco metálico &lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 14pt;"&gt;arrancó sonidos al alba&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 14pt;"&gt;y los recuerdos vividos&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 14pt;"&gt;se convirtieron en ... &lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 14pt;"&gt;un paseo de gracia.&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;strong&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/strong&gt;Imagen: Pintura de Patricia Muñoz&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6016079194879270206-3133753356431526399?l=elmundodemalvis.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elmundodemalvis.blogspot.com/feeds/3133753356431526399/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6016079194879270206&amp;postID=3133753356431526399&amp;isPopup=true' title='7 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6016079194879270206/posts/default/3133753356431526399'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6016079194879270206/posts/default/3133753356431526399'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elmundodemalvis.blogspot.com/2011/05/volveremos.html' title='Volveremos'/><author><name>Malvís</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00599698783250666862</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='23' src='http://3.bp.blogspot.com/-CDHgrOUMK60/Tn8BP94Wq7I/AAAAAAAACzU/buMFjyPiuCo/s220/escapada%2Ba%2Bla%2Bfraga%2BS.Joan%2B2011%2B%252853%2529.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-lrKAKJTBUo8/TdIO0QgwPzI/AAAAAAAACwE/9M6F6MMBpjo/s72-c/patadeoca+patricia+mu%25C3%25B1oz.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>7</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6016079194879270206.post-5714275844638174017</id><published>2011-04-27T21:07:00.009+02:00</published><updated>2011-04-28T07:19:27.197+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='La fraga de Malvís'/><title type='text'>PAZ SIN CALMA</title><content type='html'>&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;&lt;em&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color: #b45f06; font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;Relato para una amiga anónima&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-8dEF3eH0Myc/TbhnQfb_TXI/AAAAAAAACvY/hHsmQC8XYTw/s1600/kalma1.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; cssfloat: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;span style="background-color: white; color: white;"&gt;&lt;img border="0" height="200" i8="true" src="http://3.bp.blogspot.com/-8dEF3eH0Myc/TbhnQfb_TXI/AAAAAAAACvY/hHsmQC8XYTw/s200/kalma1.jpg" width="200" /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="background-color: white; color: white;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Sus padres siempre supieron que era especial. Tenía las hechuras de la cara bien acabadas, una melena negra y densa que le cubría los hombros y una sonrisa de luna menguante que sobrecogía el alma. Su madurez era impropia para su edad. Gustaba jugar haciendo pasar la escoba de su madre entre las piernas, a modo de caballito trotador y soñaba que con ella recorría pueblos, ciudades y países lejanos. Alguna vez, contaba a sus padres las experiencias vividas en sus viajes siderales y explicaba con minucioso detalle experiencias vividas en otros mundos, en otros espacios, con gentes diversas.&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;Los relatos que contaba, estaban lejos de la imaginación de una niña de tan corta edad. Por eso, le realizaron diversas pruebas y hasta consultaron con un milagrero que le restregó ortigas en la lengua y la purificó con agua bendecida. Así fue como se sembró la creencia mariana de que estaba embrujada. Luego, la compasión se mudó en respeto que, muchas veces, se parecía al miedo.&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;Con el tiempo, las gentes de aquel pueblo acabaron achacándole todo lo que acontecía: los tullimientos, las tormentas de pedrisco, el malparir de las vacas... Todo lo malo, porque jamás tenía que ver con las buenas noticias y hasta aquella sonrisa que partía su rostro como una tajada fresca de sandía, comenzó a ser un inconveniente, pues eran muchos los que decían que su alegria venia contra la moral y era una llamada al pecado.&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;El traslado a la gran ciudad no fue tanto una necesidad económica como un remedio. Don Severino, el médico, mantuvo una conversación con sus padres en las que tiró de recetario de curandero y aconsejó que recogieran los trebejos, sentenciando con una seguridad que no dejaba lugar a dudas: &lt;em&gt;&lt;span style="color: #b45f06;"&gt;&lt;strong&gt;-No son imaginaciones&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;, dijo.&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;La pubertad corrió entre bloques de cemento y clases de mecanografía. A veces, se refugiaba en su cuarto y montaba sobre el barredor, pero nunca tuvo historias qué contar, no volvió a relatar experiencias de otros mundos ni de otras gentes. Podría decirse que fueron tiempos en los que todos creyeron experimentar una gran sensación de &lt;strong&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;paz,&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt; de rutina constante, en la que nadie reparaba que ella había perdido la &lt;strong&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;calma &lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;de aquellos instantes fugaces en que pendía en el aire como si diera un brinco, como si levitara.&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none; clear: both; text-align: left;"&gt;A pesar de su belleza, nunca se le supo de ningún novio hasta bien cercanos los treinta años, cuando un día, por la feria de San Isidro, creyó conocer a un arcángel. Se enamoró de él enseguida, no por sus ojos claros y empavonados, sino por ser el primero que aceptó su condición. &lt;em&gt;&lt;span style="color: #b45f06;"&gt;&lt;strong&gt;-Para ser bruja, eres hermosa,&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt; dijo él. &lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none; clear: both; text-align: left;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none; clear: both; text-align: left;"&gt;Después, los prolegómenos familiares también le resultaron propicios, pues el día de la presentación oficial y tras que él la hiciera pasar al salón donde les aguardaban sus padres, al explicarles que aquella mujer por la que había perdido la cabeza estaba embrujada, la madre quedó un instante callada sin dejar de observarla y, acariciándole sus manos le dijo:&amp;nbsp;&lt;span style="color: #b45f06;"&gt;&lt;em&gt;&lt;strong&gt; -¡Eso no es problema si os amáis¡.&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;Fue tanta su felicidad que le brotó una sonrisa que a punto estuvo de hacerla levitar, como hacía con la escoba infantil, pero cayó pronto en la cuenta de su error y fue aplacando su sonrisa inoportuna hasta descender despacio.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;Con él sintió de nuevo la &lt;em&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;&lt;strong&gt;calma&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt; y, cogida de sus alas volvió a levitar, subió a los cielos, viajó por países extraños y reconoció a gente tan diversa y tan igual como en su infancia. Engendró y adoptó a un gato de mascota. Comprobó que sus relatos ya no eran criticados por nadie, porque en aquella gran ciudad eran tomados como vivencias normales de viajes en días de vacaciones....&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none; clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;Nunca pudo averiguar si fue la carcoma de la rutina la que se transformó en termita de su entramado vital, o que a fuerza de usarlas, desgastó el polvo de las alas que la soportaban en su mundo ideal, pero la cuestión es que junto con la espada que aquel diagnóstico fatal cernió sobre su cabeza, se estableció un paréntesis que rompió su &lt;span style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;, Courier, monospace;"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;&lt;strong&gt;calma&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;.&lt;/em&gt;&lt;/span&gt; Y comenzó un período de &lt;strong&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;paz&lt;/span&gt; &lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;donde los viajes no eran levitaciones del alma, sino simples periplos vacacionales. Bajó al inframundo y se reconoció en figuras que se le antojaban demoníacas y cuasi fantasmales, pero aquella extraña experiencia le dejó enganchado el corazón, aún convaleciente y, al amar, volvió a sonreír con los miedos ajenos hasta mudar su sonrisa en carcajada estentórea que volvió a elevarla. &lt;br /&gt;&lt;span style="background-color: white;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-pgxCBhwyozM/TbhoeMEdVGI/AAAAAAAACvs/iknA6FPGECw/s1600/kalma1.JPG" imageanchor="1" style="clear: left; cssfloat: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="200" i8="true" src="http://4.bp.blogspot.com/-pgxCBhwyozM/TbhoeMEdVGI/AAAAAAAACvs/iknA6FPGECw/s200/kalma1.JPG" width="185" /&gt;&lt;/a&gt;Fue desde entonces cuando en sus días de&lt;em&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt; &lt;strong&gt;calma&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt; se la puede ver elevándose hasta convertirse en un punto luminoso en el cielo hasta que llega la &lt;em&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;, serif;"&gt;&lt;strong&gt;paz&lt;/strong&gt; &lt;/span&gt;&lt;/em&gt;y aterriza, sumergiéndose en las penas de su particular infierno de confusión, en cuyas llamas purifica y renueva sentimientos y vuelve a forjar su carácter inasequible, porque comprende que no hay ninguna daga exterior capaz de hundirla, sino un gran amor surgido desde dentro y destinado a ser proyectado hacia los demás.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6016079194879270206-5714275844638174017?l=elmundodemalvis.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elmundodemalvis.blogspot.com/feeds/5714275844638174017/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6016079194879270206&amp;postID=5714275844638174017&amp;isPopup=true' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6016079194879270206/posts/default/5714275844638174017'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6016079194879270206/posts/default/5714275844638174017'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elmundodemalvis.blogspot.com/2011/04/paz-sin-calma.html' title='PAZ SIN CALMA'/><author><name>Malvís</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00599698783250666862</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='23' src='http://3.bp.blogspot.com/-CDHgrOUMK60/Tn8BP94Wq7I/AAAAAAAACzU/buMFjyPiuCo/s220/escapada%2Ba%2Bla%2Bfraga%2BS.Joan%2B2011%2B%252853%2529.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-8dEF3eH0Myc/TbhnQfb_TXI/AAAAAAAACvY/hHsmQC8XYTw/s72-c/kalma1.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6016079194879270206.post-2634308488064785901</id><published>2011-04-15T13:00:00.005+02:00</published><updated>2011-04-15T13:10:29.108+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='La fraga de Malvís'/><title type='text'>EL ÚLTIMO TEMPLARIO</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-HMtAOPaMWqI/TZW7DeaXnpI/AAAAAAAACtE/8B-gBnexujs/s1600/ultim.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 266px; FLOAT: left; HEIGHT: 189px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5590580180828003986" border="0" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/-HMtAOPaMWqI/TZW7DeaXnpI/AAAAAAAACtE/8B-gBnexujs/s400/ultim.jpg" /&gt;&lt;/a&gt; &lt;strong&gt;&lt;em&gt;A Juankar, Quizá, el último Templario&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt; Un día de invierno me dirigía a Maarat con una caravana armenia, cuando otra un tanto descompuesta se cruzó en nuestro camino. Nos dijeron que estábamos locos al tratar de llegar a Maarat. Que todo el mundo huía de la ciudad y de los lugares vecinos, porque estaba siendo atacada y saqueada por un ejército de mamelucos, mandados por un hombre enormemente alto, de pelo dorado y un pequeño lunar blanco en el único ojo que le restaba, el hombre más cruel y sanguinario que se pudiera imaginar, un tal al-Malik al-Zahir Rukn al-Din Baibars al-Bunduqdari, autoproclamado Sultán del Cairo y Damasco. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nos hablaron de miles de muertos, de violaciones y crímenes horrendos contra mujeres y niños, de perros y hombres asados y comidos por los mamelucos. No perdieron tiempo en muchas explicaciones y nos sobrepasaron precipitadamente. Fue entonces cuando decidí no arriesgarme y di la vuelta. Al quedarme rezagado en la contemplación de la desbandada a distancia, la vi. Llevaba sus ojos extraviados, me acerqué a ella y los dos nos detuvimos mirándonos. Su mirada pasó un instante por la mía y se quedó en ella para siempre. Mi caballo piafaba inquieto ante su belleza o quizá ante aquella respiración agitada al borde del llanto o del desvanecimiento. Quedé fascinado. Concebí la salvación en un sólo segundo de nuestras vidas y, sacando mi pie derecho del estribo, le tendí la mano. Creí que no podría izarla a la grupa porque caería antes desfallecida. Ella se repuso, tendió la mano y metió su menudo pie en el estribo que momentos antes yo había dejado libre. La subí como una pluma y de inmediato me envolvió el olor cansado, de ámbar y sufrimiento, que exhalaba su cuerpo cubierto por ropas ajadas. La apoyé en mi brazo izquierdo, cuya mano aferraba el arzón y, retrasándome en la montura, espoleé suavemente al caballo. Antes de desmayarse, me dijo en un susurro que se llamaba Jafira.Tenía dieciséis años y yo cuarenta y dos. Y la amé. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La amé como desde el principio de los tiempos. Mientras galopábamos, vi sus ojos adormecidos, confiados, abiertos ya en lo más profundo de mí mismo. En Hosn al Akrad nos encontramos con una multitud de campesinos que, para resistir un probable asedio, habían reunido sus reservas de ganado, aceite y trigo. Ayudé a organizar grupos especializados en diversos menesteres, reparando y cerrando puertas, llenando el aljibe y situando hombres en saeteras y almenas, afianzando las partes más peligrosas de aquel castillo inexpugnable por el grosor de sus muros y su triple recinto amurallado. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Acordamos que, si al fin llegaban los mamelucos, tendríamos que cortar el acueducto para evitar posible envenenamiento del agua y, tras revisar por penúltima vez los pertrechos, nos pusimos a orar. Yo lo hice junto a ella, en quien había cedido la fiebre y su rostro dibujada una tenue sonrisa. Ella, tomó mis manos entre las suyas y el castillo quedó en silencio. Quise que aquel momento durara siempre, que no cesara la emoción de sus manos que me eternizaban con su instantáneo amor. Pero poco a poco, fue subiendo el rumor de la llanura y el pánico y la rabia se instalaron en nuestros corazones, y las lenguas que antes rezaban, ahora se volvieron maledicientes. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los soldados de Baibars empezaron a escalar los muros y los nuestros, aterrorizados, comenzaron a abandonar las defensas. Se me ocurrió una estratagema para salvar a los campesinos, pues sabiendo que los sitiadores carecían de víveres, decidí abrir las puertas del castillo dejando escapar parte del ganado. Los soldados se abalanzaron sobre los animales renunciando al combate. En el desorden, salí por sorpresa para tratar de llegar a la tienda del Sultán y acabar con su vida. Casi lo consigo, ya que la guardia había descuidado su custodia con el festín. Los soldados de Cristo resistimos los ataques de la turba infiel. Baibars sintió disminuir sus fuerzas por el desánimo de sus seguidores ante la inexpugnabilidad de las defensas del Risco. Y entonces, se sirvió del engaño. Aquella paloma mensajera fue el principio de nuestro fin. Dando pábulo a la misiva que portaba, creyeron ver en ella la firma del Gran Maestre que aconsejaba la rendición por imposibilidad de prestar refuerzos con qué socorrerlos y, desmoralizados, rindieron el fuerte el Sultán. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aprovechando el tumulto y las frías tinieblas, todos los habitantes del castillo salieron y desaparecieron sin esperar el contraataque de los mamelucos, esperanzados en el salvoconducto prometido a los vencidos. Todos menos yo. No fue un acto valeroso el mío, sino de amor hacia mi compañera. La noche anterior al asalto, había recaído en su enfermedad y yo descubrí un refugio en una estrecha rampa abovedada que corría por uno de los muros interiores. Buscaba un cobijo mejor, sobretodo para mi compañera, cuando al apoyarme a oscuras en una depresión de los sillares, vi una débil luz al otro lado y noté que una piedra cedía girando con suavidad sobre sí misma. Miré a mi alrededor y comprobé que estábamos solos. Empujé más la piedra hasta descubrir un hueco por donde un cuerpo humano podría pasar. Hice que ella accediera a la secreta cámara y luego entré yo para recolocar la piedra de cierre. La luz interior tenía sonoridades húmedas y llegaba por otro boquete más pequeño practicado a pocos metros de nosotros. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nos quedamos unos instantes callados tratando de imaginar las posibilidades de la situación, y de pronto comprendimos que todos habían huido sin tener en cuenta nuestra ausencia. Antes de que los infieles ocuparan el castillo, hube de arriesgarme a buscar víveres y ropas y encontrar el medio de cerrar bien por dentro la cripta, a cuyo efecto trabé una piedra triangular alargada en un surco que se prolongaba de la piedra móvil al inmediato sillar fijo. Nadie podría abrirlo desde fuera. Ni por casualidad ni de propio intento. Encontré provisiones e hice varias visitas a los depósitos de ropa y víveres hasta que tuve la certeza de que el tropel de hombres había entrado en el castillo. La cripta daba al aljibe, desde cuyo fondo veíamos pasar cubos de agua por el hueco abierto a poca altura del suelo. Escuchábamos unos ecos extraños de voces cristianas, árabes, ofertas, discusiones indignas, sometimientos vergonzosos de cristianos que se humillaban a los vencedores, usurpadores de nuestra tierra y de aquel castillo. Sin embargo, fui infinitamente feliz en aquel tiempo de perdición, hasta una madrugada en que desperté junto al cuerpo frío de mi amada. Estaba muerta. Nunca la había poseído más que con la intensidad de mis ojos, con toda la fuerza de un amor que era un absoluto olvido. Sus pupilas aún me miraban fijas desde la muerte. Aún me miran hoy desde las almenas de Hosn al Akrad, sobre el espanto confundido de los Cruzados del Santo Sepulcro. Pasé muchas horas llorando mi suerte ante su cuerpo sin vida y luego enterré en la honda calma del castillo a la mujer que había sido el único amor de mi vida. Antes, besé todavía sus labios inertes para que me contagiara la muerte. Sólo llegué a saber de ella su nacimiento en Antakya, el exterminio de su familia, su huida con aquella caravana y su extraordinaria belleza que al fin me hizo invulnerable. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después, yo también salí. Viajé, sin rumbo, de Siria para Chipre y Creta. Recordé y olvidé a la vez. Comprendí el mensaje del pálido reflejo de una luz que vuela sobre la voluntad y la tristeza, sobre el temor, el deseo y la intimidad. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quemé hábitos, y rompí mi espada. &lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-wczA8D3V7Zs/TZW67SGbfhI/AAAAAAAACs8/fHzLO13aCss/s1600/juankar%2Btemplario.JPG"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 216px; FLOAT: left; HEIGHT: 400px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5590580040084192786" border="0" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/-wczA8D3V7Zs/TZW67SGbfhI/AAAAAAAACs8/fHzLO13aCss/s400/juankar%2Btemplario.JPG" /&gt;&lt;/a&gt; Y ahora... sólo rezo para los ojos de Jafira, aún vivos por encima de mí, en ese viento encendido sobre la irredenta fortaleza, sobre el espanto confundido de los espectros que siguen gimiendo desde las almenas del Risco de los Caballeros.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6016079194879270206-2634308488064785901?l=elmundodemalvis.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elmundodemalvis.blogspot.com/feeds/2634308488064785901/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6016079194879270206&amp;postID=2634308488064785901&amp;isPopup=true' title='8 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6016079194879270206/posts/default/2634308488064785901'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6016079194879270206/posts/default/2634308488064785901'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elmundodemalvis.blogspot.com/2011/04/el-ultimo-templario_2194.html' title='EL ÚLTIMO TEMPLARIO'/><author><name>Malvís</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00599698783250666862</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='23' src='http://3.bp.blogspot.com/-CDHgrOUMK60/Tn8BP94Wq7I/AAAAAAAACzU/buMFjyPiuCo/s220/escapada%2Ba%2Bla%2Bfraga%2BS.Joan%2B2011%2B%252853%2529.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-HMtAOPaMWqI/TZW7DeaXnpI/AAAAAAAACtE/8B-gBnexujs/s72-c/ultim.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>8</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6016079194879270206.post-5391139998425470400</id><published>2011-04-09T18:44:00.000+02:00</published><updated>2011-09-01T22:12:56.268+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='La fraga de Malvís'/><title type='text'>Historia de un sombrero</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-4mW4tBBFjd0/TaCRLMgS3bI/AAAAAAAAIkc/byGPXKzzzHY/s1600/barretsyr.JPG"&gt;&lt;img alt="" border="0" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5593630358715424178" src="http://1.bp.blogspot.com/-4mW4tBBFjd0/TaCRLMgS3bI/AAAAAAAAIkc/byGPXKzzzHY/s400/barretsyr.JPG" style="cursor: hand; display: block; height: 245px; margin: 0px auto 10px; text-align: center; width: 400px;" /&gt;&lt;/a&gt; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color: #b45f06; font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;A Eduard, rey de corazones&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Si yo tuviese la seguridad de verme útil, le contaría a usted las estupendas aventuras que me han sucedido en mis viajes y correrías; pero estoy sentenciado a muerte, ya no me resta esperanza, ya no hay quien interceda por mí, y llevaré a la tumba el desconsuelo de no ser escuchado. Tribunales y jueces hay también entre los hombres, que condenan muchas veces sólo por pasiones o miras particulares, sin prestar oreja, que no oído, a los infelices acusados. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me sorprendió escuchar tales palabras de un chambergo tan ruin y, entrando en deseos de saber cuáles eran sus estupendas aventuras, le contesté en estos términos:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Si de algún provecho me puede ser tu relato, desde ahora te doy mi palabra de cuidarte; más si conozco que tu petición es un pretexto para eludir mi decisión, te aseguro que te estrujaré antes de vaciarte en el pestilente contenedor no reciclable. Ya puedes comenzar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces, tosió el sombrero y dio principio a su curiosa y verídica historia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Creo que nací de un humilde borrego y, además, como suele ser en el mundo de los humildes, mi ascendencia se pierde en la noche de los tiempos, constándome, sin embargo, por tradición, que soy piel de sangre real y muy rancia; tanto, que mis antepasados anduvieron saltando de peña en peña por las inmediaciones de Covadonga e incluso alguno, hubo que fue a la conquista del Nuevo Mundo. Pero volviendo al borrego que fue mi cuna, he de decir que era custodiada por unos pastores de mala calaña, pues le alimentaban poco y mal, y no le guardaban consideración de ninguna especie. Según lo que pude oír, quedaron en zamparse a mi contenido y decir que se lo había comido el lobo, vendiendo su piel al trapero, cuyo producto repartirían entre sí buenamente los infieles pastores, sin dar al amo cuenta de ello. A la madrugada, desollejada, marché con el trapero a Murcia, mirando de reojo sus largas uñas que me estremecían, pero gracias a dios, llegué al término de nuestro viaje buena y sana, habiendo disfrutado, algún tiempo, del bello paisaje que por aquellos sitios presenta la naturaleza a los ojos del observador curioso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo primero que encontré al entrar en la población fue una señora elegantemente ataviada, para ser tan temprano, con dos doncellas que la seguían y que, sin duda, iban a misa. La carreta del buhonero se detuvo para entrar en tratos, pues en la señora vio un cliente dispuesto a obtener mi venta como piel mullida para cálida alfombra camera. No consiguió su propósito, pero en el trato pude ver cómo la señora introducía en su faltriquera una carta que con cautela sus doncellas le entregaron. Era una carta de cortejo que la citaba al campo para cuando su marido saliese, como de costumbre, a un pueblo inmediato a ver su escasa hacienda. No tenía el diablo por donde desechar a la buena mujer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entramos en un café cuya mujer del dueño había comprado dos cántaros de leche a los cuales tuvo bien añadir seis cuartillos de agua, como luego lo hizo saber a su marido, con gran contentamiento de éste, que aún hubiera querido bautizarlo más. Acertó a entrar en el café un poeta largurucho y desgalichado. Alguna obra traía a vueltas en su imaginativa, a inferir por lo que sudaba. Es de notar que esta clase de gente, saca tanto provecho de las satisfacciones como de los disgustos de la vida pues salen de un oficio de difuntos, agarran la pluma, hablan de féretros, sombras y agonías y, enseguida, van a un baile y, después, zurcen unas líneas rebosando carcajadas, festines, cabelleras y calabazas. Es cierto que muchas veces mueven a compasión, pues suelen ser delgaditos como cañas de centeno, estrafalarios como estudiantes de la sopa, derrochadores cuando tienen qué, como capitalistas, y andan hambrientos casi siempre, como los funcionarios. Son capaces de entrar por el ojo de una aguja, sacar a relucir las faltas de los prójimos y, a costa de ellos, fabrican muchas veces el edificio de su gloria, pues por lo que hace al de su prosperidad, no hay para qué molestarse en pensarlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fui acompañando a nuestro poeta, que me adquirió por pocas pesetas, a su casa, en cuyo piso bajo (que los hijos de las musas suelen habitar en troneras de los tejados) vivía un panadero. Subimos a su aposento, y el honrado panadero, después de saludarle a su manera, se metió en el suyo; y cuando creyó que nadie le observaba, comenzó a rociar el trigo con un escobajo que introducía en un gran caldero de agua y que manejaba como un hisopo. Hecha esta operación, sacó de un talego infinidad de chinas, paja y broza que mezcló también con el grano, echando de las primeras en la sal para vender gato por liebre, acrecentando su codicia y hacienda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Apareció un taxista que salía por la tarde para Barcelona y viendo el poeta la ocasión para recorrer tierras, subimos prestos a la galera mecánica, carruaje español neto, pesado e incómodo, antítesis de madera que se revelaba contra el galope de nuestros tiempos. Iban en el taxi un ex-fraile, un ex-oficial primero, la hermana de éste y una hembra no muy granada, tuerta y de mala catadura, además de mi persona que hacía de manta de viaje para el regazo tiritón de mi dueño parnasiano. Quejábase el ex-fraile de que el Gobierno, lejos de darle su mantenimiento como prometiera a la faz de la nación, le tenía en ayunas, desnudo y vilipendiado; decía que los pueblos estaban en paro, hambrientos de pasto espiritual, arruinados los conventos y cerrados los templos; en fin, que España era un laberinto, un infierno. El ex-oficial apoyaba al fraile y éste replicaba: - Amigo, ya se ve a usted desengañando. Hace unos pocos días tenía usted un empleo del gobierno, y entonces decía que todo marchaba perfectamente, sin dignarse a echar una mirada compasiva. Pero a cada puerco le llega su San Martín y a usted le ha llegado el suyo, sin ser usted puerco, que antes limpio y lavado le veo. Quiero decir que a usted le despojaron de su destino con la amortización del reajuste y ahora pone el grito en el cielo; y no maldiga a Dios, sino a los benditos políticos, a quines deseo que se queden pegados para siempre en sus poltronas, ya que le tienen tanto cariño; porque, desengañémonos, ¡al que le duele, le duele¡.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para atemperar la tardía aparición de las Musas, mi dueño hubo de desprenderse de mí para así asegurarse su sustento. Me vendió a un peletero catalán, apenas pisó su destino. Lo que siguió fue un infierno. Me mezclaron con pelo de conejo doméstico en una máquina soplosa. Así mezclado, me unieron con otras fibras, me pesaron, me pasaron a una máquina de apelmazar, me aspiraron el pelo y, a través de un juego de tambores y aspas dotados de un movimiento giratorio vertiginoso, fui proyectado sobre un cono metálico con perforaciones muy finas, provisto de un aspirador, capaz de mantener mi lana y el pelo mezclados sólidamente, unidos al mismo cono. Distribuido de una manera uniforme sobre el cono giratorio, me lanzaron un chorro de agua caliente para peinarme; cambiaron mi nombre por el de Bastido, antes de introducirme posteriormente en las máquinas de abatanar y alisar, de las que salí con gran consistencia. No acabó allí mi martirio, sino que después de esta operación, me introdujeron en unas horribles máquinas de enfurtir hasta reducirme a un estado compacto y resistente. Acabaron llamándome Fieltro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Experimenté la sensación humana del relajante jacuzzi aquel día en que me zambulleron, mediante ebullición, en un baño de colorante con mecanismos apropiados para que un color azul oscuro me penetrara profundamente. Me modelaron, prensaron, y plancharon, y al acabado final, recibí los últimos toques y adornos como si del culito de un bebé se tratara.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aturdido, lucí como estrella del escaparate de un comercio especializado en las Ramblas, hasta que un buen día alguien se interesó por mi prestancia y me invitó a viajar a Almería con una empresa de mensajería y un mensaje que decía: "Entregar sin falta". Y en efecto, fui entregado, desempaquetado, viciado y acoplado a una cabeza medio cana en la que raramente me mantenía, pues en llegando al lugar cotidiano de lunes a viernes, presto me depositaba en el brazo cromado del perchero, plantaba el vaso de café en la mesa y a las ocho horas después me rescataba. Con el tiempo me enteré que, el día de su jubilación, rindieron a mi dueño una comida de homenaje, una placa de plata con leyenda y un discurso del representante político provincial, en que no faltaron elogios a la trayectoria laboral de aquel ejemplar funcionario que siempre fue un fiel servidor público sin faltar ni un sólo día al trabajo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;*********&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #e69138;"&gt;Aquí remató su historia el más ilustre e ilustrado de los sombreros que han conocido los siglos. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-myBvKiLKIDc/TaCUtT22uHI/AAAAAAAAIkk/cqw0Qkk48nw/s1600/barret.jpg"&gt;&lt;img alt="" border="0" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5593634243339532402" src="http://2.bp.blogspot.com/-myBvKiLKIDc/TaCUtT22uHI/AAAAAAAAIkk/cqw0Qkk48nw/s200/barret.jpg" style="cursor: hand; float: left; height: 200px; margin: 0px 10px 10px 0px; width: 157px;" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Yo me quedé estupefacto, como quien ve visiones. ¿Sería ingrato y cruel con quien además de proporcionarme recreo e instrucción, me pedía la libertad con valentía y frescura?. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No tuve valor. Lo deposité en mi cabeza, encendí el purito y coloqué el arnés a Mongui.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6016079194879270206-5391139998425470400?l=elmundodemalvis.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elmundodemalvis.blogspot.com/feeds/5391139998425470400/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6016079194879270206&amp;postID=5391139998425470400&amp;isPopup=true' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6016079194879270206/posts/default/5391139998425470400'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6016079194879270206/posts/default/5391139998425470400'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elmundodemalvis.blogspot.com/2011/07/historia-de-un-sombrero.html' title='Historia de un sombrero'/><author><name>Malvís</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00599698783250666862</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='23' src='http://3.bp.blogspot.com/-CDHgrOUMK60/Tn8BP94Wq7I/AAAAAAAACzU/buMFjyPiuCo/s220/escapada%2Ba%2Bla%2Bfraga%2BS.Joan%2B2011%2B%252853%2529.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-4mW4tBBFjd0/TaCRLMgS3bI/AAAAAAAAIkc/byGPXKzzzHY/s72-c/barretsyr.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6016079194879270206.post-3125555345566826082</id><published>2011-03-14T12:05:00.003+01:00</published><updated>2011-03-14T12:06:40.213+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='El rincón de Pilara'/><title type='text'>Como la vida misma</title><content type='html'>&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;-&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 400px; DISPLAY: block; HEIGHT: 267px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5583889585512852178" border="0" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/-1H72qIYXX9I/TX31_kl_KtI/AAAAAAAACsE/aXGXwMQEFy0/s400/rIMG_4017brotepilara.JPG" /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Trabajo en una oficina inmensa, llena de papeles, libros y ordenadores, estoy yo sola o así lo siento, miro unas fotocopias y pongo un sello que no acaba de salir tintado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pienso sobre el trabajo que hay, que no es mucho y en estas llega una compañera nueva mirándolo todo y tomando sitio ante un ordenador y un montón de papeles.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Le pregunto sobre ella:&lt;br /&gt;-¿&lt;em&gt; Por qué la mandan?…&lt;/em&gt; No hay trabajo excesivo&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La siento como una espía; de pronto me vuelvo y la oficina está llena de personas, tres o cuatro mujeres y un hombre con traje y sombrero. En un ambiente de penumbras registran libros y preguntan por documentos que no logran encontrar … discuten sobre la forma en que han sido archivados: POR ORDEN ALFABETICO … Insinúan que no se trabaja correctamente. Me “disparo” y le digo al señor que si yo los hubiese archivado no se habrían perdido y los encontraría rápidamente POR FECHA … y expongo contundente y con mucho énfasis : “No interesan los nombres la clave está en las fechas”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;He defendido mi postura con tanta vehemencia que tengo que disculparme y explicar que no es enfado, que soy así cuando creo en algo firmemente y salgo de la sala bastante preocupada; camino por un corredor lóbrego en un primer piso, al lado de una barandilla, una compañera me ha seguido, le vuelvo a explicar que no me enfado, que digo lo que tengo que decir con sinceridad y buena intención y luego no hay más … Mi compañera me abraza y me dice que por eso me quiere y que soy su mejor amiga. A mí se me coge un pellizco en la garganta y sollozo justificando que no soy mala aunque en algunas ocasiones, en momentos de enfado, he roto cosas de personas a las que quería pero que no era maldad que era desesperación, que lo lamentaba y no sabía cómo remediarlo. Le hablo sobre mi marido, al que veo esperándome sentado entre la gente al final de la escalera … Mi compañera me está mirando sonriente, cariñosa y comprensiva, noto que me quiere y me entiende y me incita a pasar un rato agradable con mi esposo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;..................................................…. &lt;/span&gt;&lt;span style="color:#cc6600;"&gt;*********&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;Estamos en un balneario al borde del mar. Sobre una pasarela de madera mi marido observa contento como mi hija menor juega conmigo intentando embadurnarme de fango curativo, al final él también juega con nosotras y acabo abrazando su cuerpo embarrado cálida y amorosamente … hablamos en intimidad con las caras muy juntas …&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin a penas notarlo ya no estamos en el exterior, nos encontramos en una sala del balneario en semipenumbra, hay mucha gente en grupos que hablan y toman las aguas, se bañan en dos duchas situadas en lados opuestos. Mi marido me dice que quiere ir al baño, se quita los calzoncillos antes de salir de la sala, veo su pene colgando grande y me extraña lo que hace pero compruebo que nadie le da importancia, ni miran y pienso que será normal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando se va siento el barro reseco sobre mi cuerpo y pienso en una ducha relajante. Oigo el murmullo de las personas que están en las duchas y entremezclándose con éste se oye la salmodia de una misa en la planta baja. Descubro que estamos en un primer piso que se abre a la parte inferior con unas pequeñas arcadas con barandillas. Veo abajo a las personas trajeadas para la ceremonia, escuchan atentamente al cura que recita su discurso …&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después de dudar a qué ducha dirigirme, me decido por la más próxima a la balconada … está llena de sillas en las que habían estado sentados los miembros del grupo anterior … me dispongo a retirarlas, aparto la primera que choca contra otra y hace un efecto dominó. La última arcada no tiene barandilla y las sillas se precipitan a la parte de abajo una, otra y otra … así hasta la cuarta que se tambalea un poco pero que al final cae con gran estruendo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estoy asustada, pienso : “ &lt;em&gt;Ojala no haya nadie abajo&lt;/em&gt;”… Pero me asomo y observo un gran revuelo … dudo qué hacer … y corro mezclándome con la gente alborotada, intentando justificar lo que ha pasado, nadie me escucha, estoy aterrorizada pensando en lo que he hecho … ha sido sin querer … veo que a un hombre grueso y calvo se lo llevan en volandas … y repito mi explicación y mis disculpas. Me siento angustiada. Por fin encuentro a dos hombres que entre el barullo intentan tranquilizarme, tengo la sensación de que salgo de un estado de sopor, respiro, empiezo a darme cuenta que ha sido un sueño, la angustia sigue atenazándome … me revuelvo en la cama para comprobar que estoy a salvo, que no soy responsable de una muerte absurda y el pavor va dejando paso a una agradable sensación de paz y tranquilidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me alegro de haber despertado al lado de mi marido que ronca plácidamente mientras suda bien arropado y embutido en su pijama de invierno …&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#cc6600;"&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;span style="color:#cc6600;"&gt;&lt;em&gt;¡ NO PUEDO PEDIR MÁS ! &lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;strong&gt;Por Pilara. Benahadux, 16 de Octubre de 2007&lt;/strong&gt; &lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;strong&gt;Foto. Pedro Alonso&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;&lt;em&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6016079194879270206-3125555345566826082?l=elmundodemalvis.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elmundodemalvis.blogspot.com/feeds/3125555345566826082/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6016079194879270206&amp;postID=3125555345566826082&amp;isPopup=true' title='10 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6016079194879270206/posts/default/3125555345566826082'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6016079194879270206/posts/default/3125555345566826082'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elmundodemalvis.blogspot.com/2011/03/como-la-vida-misma_14.html' title='Como la vida misma'/><author><name>Malvís</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00599698783250666862</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='23' src='http://3.bp.blogspot.com/-CDHgrOUMK60/Tn8BP94Wq7I/AAAAAAAACzU/buMFjyPiuCo/s220/escapada%2Ba%2Bla%2Bfraga%2BS.Joan%2B2011%2B%252853%2529.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-1H72qIYXX9I/TX31_kl_KtI/AAAAAAAACsE/aXGXwMQEFy0/s72-c/rIMG_4017brotepilara.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>10</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6016079194879270206.post-4435629827247774829</id><published>2011-02-06T21:58:00.014+01:00</published><updated>2011-02-14T07:49:31.304+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Riviere en La Fraga'/><title type='text'>La olla del oro</title><content type='html'>&lt;div align="left"&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;. ...&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; DISPLAY: block; HEIGHT: 242px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5570689934121706418" border="0" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_SYENij156Jo/TU8Q-vUrI7I/AAAAAAAACrs/n5qZH5IAXIE/s320/hipiolla.jpg" /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Estamos a principios de los 70 en pleno pirineo leridano, la tarde es fría y varios hippies rodean el hogar donde crepitan unos troncos.&lt;br /&gt;-&lt;em&gt;Si no viene Ricky estamos jodidos-&lt;/em&gt; afirma uno.&lt;br /&gt;-Tranquilos, si ha dicho hoy, es hoy. Además sólo son las 6.- replica otro.&lt;br /&gt;Alumbran la estancia dos velas a medio consumir.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;-Ni velas nos quedan...-&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;-Ya te he dicho que tranquilo, vendrá, no puede tardar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los hippies viven sin electricidad ni agua corriente, las casas son grandes y el invierno muy duro.&lt;br /&gt;No van al bosque por leña, antes queman las grandes vigas de roble y muebles abandonados. El pueblo lleva más de una década vacio, y las casas van dejándose caer de la cresta al barranco poco a poco, una hoy, otra mañana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ricky es el único adinerado del grupo, el resto son de clase media-baja, de padres trabajadores que no comprenden qué les pasa a sus hijos. Llevan 2 días que tan sólo fuman marihuana, no tienen ya comida ni otra bebida que la que da la fuente.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;-Ni café no tenemos...&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;-¿Te quiere callar?, ya te he dicho que vendrá fijo, ¿vale?.&lt;br /&gt;-&lt;em&gt;Ya lo sé, que yo sólo digo...&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;-No haces más que quejarte, ¿nos ha fallado alguna vez?, pues ya está.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tampoco tienen animales, dan demasiado trabajo, es mejor bajar de vez en cuando a comprar a la capital, pasando primero por casa de los papis.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#333333;"&gt;-¿Estás bien hijo?, ¿No te falta de nada?...&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;-Que sí mamá...no mamá...&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#666666;"&gt;-¿De verdád?&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;-Que síííí...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La secta que integra al grupo es de carácter cristiano, por eso ayunan a veces, coincidiendo con las visitas principalmente, que siempre acostumbran a traer alguna cosa porque ya saben lo que hay.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los domingos no trabajan, guardando un día de descanso semanal, aunque para algunos todos lo son, a tenor de la vida que llevan.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La menor del grupo dice: &lt;em&gt;-¡Callad!, creo que ya llega. &lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;Todos tratan de aguzar el oído y se escucha débilmente el sonido de un motor.&lt;br /&gt;Un dos caballos aparca en la plaza, es Ricky.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;-&lt;em&gt;Hola gente, ¿Que tal estais?...&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;-Bien ¿y tú?, ¿traes velas?.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;-He traído de todo... &lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;Mientras unos llenan la despensa, otros encienden más velas iluminando toda la estancia, cuyas paredes cubren posters de colores sicodélicos.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;-¿Como te va por la "uni"?.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;-Bien- dice Ricky - mis viejos no quieren que lo deje, ¿y vosotros?, ¿habeis encontrado algo?.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;-No, de momento no... &lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;Aroa y Ricky aún están en la cama, y hablan bajo la atenta mirada del Che.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;-¿Tú crees que existe?.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;-Claro que sí, la vieja no me engañó, falta encontrarla.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;-¿Y si sólo es una leyenda?, ¿y si la vieja desvariaba?.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;-No lo creo. Falta saber en qué casa está.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;-¿Y si estaba en una de las que se han caído y está bajo las ruinas?, quizá nunca la encontremos.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;-Es una posibilidad, pero sólo es una. ¿Y Paco?.&lt;br /&gt;-&lt;em&gt;En el taller estará... &lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;Paco pasa muchas horas en su taller, ha hecho acopio de materiales y ahora trabaja el metal produciendo pendientes, colgantes y pulseras que espera vender en el mercado.&lt;br /&gt;-&lt;em&gt;Si tuviesemos luz podría hacer más cosas, pero es que sin maquinaria...&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;-Ya...¿Has hecho mucho o que?.&lt;br /&gt;-&lt;em&gt;Ya lo creo, más de doscientas piezas entre todo éste último mes. Viernes bajamos al mercado. &lt;/em&gt;-¿Es que nadie va hacer de comer?-exclama Aroa.&lt;br /&gt;-&lt;em&gt;Nosotros ya hemos ido por leña...&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;-Ya os vale...&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Mientras Paco vende su producción en el mercado el resto van a misa, cuando vuelven lo encuentran acompañado de una jaula con 4 gallinas.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;-Mirad qué he comprado, lo he vendido casi todo...&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;-¿Has comprado por tu cuenta?, ¿sin consultar al grupo?.&lt;br /&gt;-&lt;em&gt;Son gallinas ponedoras, nos darán huevos...y por tanto pollitos.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;-Las ganancias deben ir a un fondo común y luego el grupo decide.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;-Pero yo lo he hecho por el bien del grupo...&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;-Ya... ¿Te ha sobrado algo?.&lt;br /&gt;-&lt;em&gt;Cien pesetas, pero es que he de comprar material para el taller...&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;-Ya se lo pedirás a tus viejos cuando bajemos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aroa ha trasladado su colchón junto al gallinero, quiere impedir que la zorra lo visite.&lt;br /&gt;-&lt;em&gt;Tendrás que acostarte a la misma hora que ellas... Ja, ja, ja.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;-Estais flipados tíos...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Paco, Ricky y Aroa pasean por el pueblo de calle única en dirección a su extremo, por donde se baja a las huertas abandonadas.&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;em&gt;-¿Habeis buscado bien?.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;-Ya lo creo, golpeamos con un palo las paredes por si oíamos sonido a hueco pero como si nada...&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;El gallinero ha crecido en número y producción, Aroa estudia vender sus huevos, bueno, los del grupo, en el mercado.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;-Viernes vamos a ir a vender.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;-¿Como?, ¿quién va a llevaros?.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;-Vamos a pedirles el borrico a los de Castellnou, a ver si nos lo dejan...&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;-¿A pie?, tendreis que salir de noche y a diez bajo cero.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;-¿Y?, habrá que comer ¿no?... Que por cierto...¿Alguien ha preparado desayuno?.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;-Es que hoy ayunamos.&lt;br /&gt;Aroa pone pan a tostar en el fuego.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;-Tía ¿vas a romper el ayuno?.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;-...me ha bajado la regla&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;..&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;La venta ha sido excelente, y a pesar del madrugón, Paco y Aroa vuelven contentos con el burro cargado. La nevada es espectacular y han de retornar sobre sus pasos al poco rato.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;-Así es imposible volver, menos con el animal cargado.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;-Voy a llamar a los de Castellnou y que les avisen que no podemos subir de momento.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;-Esto arrecia, hemos de pasar la noche aquí.&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;em&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;Un pastor los acoje en el mismo establo que al burro, nada más puede ofrecerles, pues vive solo y su casa tiene una única alcoba. Entre las mantas Paco y Aroa hablan en voz baja.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;-¿Que harías si la encontráramos?.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;-¿Lo que?.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;-La tinaja.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;-No es una tinaja, es una olla.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;-Lo que sea, lo mismo da...&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;-No sé, arreglar la casa un poco y poner un baño más decente, y también la cocina y el gallinero... &lt;em&gt;-Oye, ¿cuando nos ponen la luz?.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;-Ésta semana creo que era...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por la mañana hay medio metro de nieve, el pastor les llama a desayunar.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;-¿Y no se siente usted muy solo?.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;-A veces, pero entonces bajo al café, además tengo éste transistor, leña, comida...¿que más puedo desear?, mi vida son mis animales...&lt;br /&gt;&lt;em&gt;-¿No tiene hijos?.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;-Viven en la capital, ya hace años que marcharon&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;-&lt;em&gt;Para que veas cómo manipula el sistema... Ten hijos para esto.&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;Ricky los ha encontrado junto al pastor arrimados al hogar.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;-Hola ¿como habeis pasado las dos noches?.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;-Bien, hemos dormido en el establo, ¿como has conseguido llegar?.&lt;br /&gt;-&lt;em&gt;Vine tras la quitanieves, mejor imposible. Los operarios del tendido eléctrico están refugiados en nuestra casa, me lo han dicho los de la compañía, van a llevar una máquina para limpiar la pista y rescatarlos, creo que podremos subir tras éllos.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;-Excelente, ¿y cuando va a ser eso?.&lt;br /&gt;-Después de comer me han dicho.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los operarios del tendido eléctrico se calientan junto al hogar esperando su rescate.&lt;br /&gt;Los hippies ayunan por lo que pueda pasar.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;-¿Llevais mucho aquí?.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;-Pronto hará un año.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;-¿Y de que vivís?,&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;-Somos artesanos y cultivamos la tierra.&lt;br /&gt;-&lt;em&gt;Ah... &lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;....................&lt;/span&gt;&lt;span style="color:#cc6600;"&gt;*********&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;em&gt;-¡Os recuerdo que se acordó respetarla!.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;-Pero Ricky...no te enfades...&lt;em&gt;&lt;br /&gt;-De la iglesia no se toca nada se dijo, ¿quien no tiene claro esto?.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;-No teníamos leña...y entonces...&lt;br /&gt;&lt;em&gt;-Era un mueble antiguo, ¿os dais cuenta que tenía más de cien años?.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;-Pues lo que yo decía, un mueble viejo, tampoco hay para tanto.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;-Hay una cosa que se llama leñera y se llena en verano, a ver si así os entra de una vez.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;-Bueno, al menos ya tenemos luz&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;.........................&lt;/span&gt;&lt;span style="color:#cc6600;"&gt; ********&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;-&lt;em&gt;Me han dicho que puede haber hongos psicoactivos en el monte.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;-¿Tu los conoces?.&lt;br /&gt;-&lt;em&gt;Los he visto y los reconocería si los viese, ¿Vienes a ver si encontramos?.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;-Vale, ¿quienes vamos?.&lt;br /&gt;-&lt;em&gt;Vamos con Aroa los tres.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;La primavera ha sido propicia a los hongos y pronto encuentran ejemplares comestibles.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;-Estos se pueden poner en conserva y llenamos la despensa, aquí se puede cargar.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;Mientras van cortando las setas Ricky reflexiona:- Ya tenemos luz, podremos alimentar y usar máquinas, esto será un avance para la comunidad.&lt;br /&gt;-&lt;em&gt;Falta la olla...-replica Aroa.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;-Sin élla también saldremos adelante.&lt;br /&gt;-&lt;em&gt;Ya, pero sería bonito arreglar la casa, la huerta, que nos pusieran el agua...&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;-Ya tengo la cesta a tope, podemos ir bajando ya ¿no?.&lt;br /&gt;-&lt;em&gt;Sí, vamos&lt;/em&gt;. &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;.&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;Aroa y Paco recorren una de las casas abandonadas a la rebusca de materiales aprovechables.&lt;br /&gt;-&lt;em&gt;Mira bien cómo vivían, que es así como habremos de vivir nosotros&lt;/em&gt;.&lt;br /&gt;-No me jodas Paco, nosotros tenemos la luz y pronto agua corriente.&lt;br /&gt;-&lt;em&gt;Las comodidades no nos harán más resistentes a la soledad de éste lugar y al desánimo. El problema está aquí dentro&lt;/em&gt;-dijo Paco señalándose la cabeza.&lt;br /&gt;-Si tú lo dices... Mira, aquí todavía hay ropa, hay que llevársela.&lt;br /&gt;-&lt;em&gt;Con los aros de metal de las botas y plástico podríamos construir un invernadero y semillero. Bajamos a la bodega y nos llevamos las más grandes.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;-Vale.&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;............................&lt;/span&gt;&lt;span style="color:#cc6600;"&gt;*********&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;em&gt;-¡¿Pero es que estais alienados o que?!.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;-Pero Ricky no te enfades, ha sido un regalo de los padres de Pablo, no nos ha costado nada.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;-Precisamente es la televisión el principal medio que utiliza el sistema con sus borregos,¿o es que no os dais cuenta?.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;-Que se vote pues...¿ves?, mayoría...&lt;br /&gt;&lt;em&gt;-Muy bien, mi opinión ya la conoceis. Hágase lo que dice la mayoría...&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;Amargo día para Ricky, que se lamenta a Aroa mientras ésta teje y los demás miran el fútbol en el salón.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;-Esto no va así, se habló de una comunidad alejada del sistema, y estos como sus padres, pegados al televisor...&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;-¿Que te parece el tapiz?.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;-Muy bonito. ¿No me dices nada?.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;-Ya lo sabes, yo no he venido aquí para hacer la vida de mi madre, ni tampoco la que me tenían preparada, yo he venido a vivir la mía, la que yo he escogido.&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;M&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;em&gt;A &lt;/em&gt;última hora de la tarde está terminado el invernadero, y Paco y Aroa regresan a la casa.&lt;br /&gt;-¿Alguien ha preparado cena?.&lt;br /&gt;-&lt;em&gt;Es que va a empezar el fútbol...&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;-Me poneis histérica, de verdad eh...&lt;br /&gt;-&lt;em&gt;Pero hermana, no te enojes, comeremos cualquier cosa...&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;-Ya...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;*******+++++********&lt;/span&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;************&lt;/span&gt;&lt;span style="color:#cc6600;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_SYENij156Jo/TU8PofdHW2I/AAAAAAAACrk/EG0HH5w6AZI/s1600/riviere.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 280px; FLOAT: left; HEIGHT: 180px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5570688452393392994" border="0" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_SYENij156Jo/TU8PofdHW2I/AAAAAAAACrk/EG0HH5w6AZI/s320/riviere.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;Los hipies acuden tras el estruendo de cascotes que acompaña al derrumbe de dos casas, Paco y Aroa no aparecen y los llaman a gritos. Les contestan éstos desde una bodega excavada en la roca viva, que las ruinas han cubierto casi completamente.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;-¿Estais bien?.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;-Sí, nos cubren varias vigas, estamos en un agujero de la roca para que no nos caigan piedras.&lt;br /&gt;-&lt;em&gt;Vale, ahora empezaremos a sacar esto poco a poco.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;La casualidad quiere que el rayo de luz que entra en la bodega, ilumine varias monedas de oro...&lt;br /&gt;&lt;em&gt;-¡Oh Dios mío!¡Paco!¿lo ves?.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;-Vaya, vaya...&lt;br /&gt;&lt;em&gt;-¡Es la olla!, mira los pedazos...&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;-¡No te muevas de aquí!, se puede venir todo abajo, y no grites.&lt;br /&gt;-&lt;em&gt;Aquí hay una fortuna...&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;-Si volvemos a depender de la pasta estamos en las mismas...&lt;br /&gt;&lt;em&gt;-Pero Paco, ¿te das cuenta de lo que podremos hacer con esto?.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;-Sí, volver a depender del sistema.&lt;br /&gt;-&lt;em&gt;No vamos a vivir como diga el sistema.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;-Lo malo no es el sistema, lo malo es la dependencia, del sistema y de lo que sea. La independencia nos hace libres, independencia también de lo que nos gusta, cuya búsqueda nos convierte queramos o no en sus esclavos. Hay que saber "tener" y saber "dejar". La urgencia pervierte nuestro deseo, por eso cuando alcanzamos el objeto del mismo, siempre nos parece inferior a cómo lo imaginábamos.&lt;br /&gt;-&lt;em&gt;Seremos autosuficientes.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;-Ser autosuficiente es algo más que hacerse el pan, es lograr que nadie te extorsione usando como llave tu necesidad, que nadie pueda doblegar tu voluntad a cambio de algo que precisas, volvemos a la idea de independencia otra vez...&lt;br /&gt;&lt;em&gt;-Teniendo dinero será más fácil, no me digas que no, todo se hará si todo lo compartimos.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;-¿Y a ti quien te ha dicho que todos van a querer compartir?.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;***+++++++++++***********&lt;/span&gt;&lt;span style="color:#cc6600;"&gt;***********&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;-Tenemos la olla escondida Ricky.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;-¿Que me dices?.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;-Lo que oyes, estaba en la bodega de donde nos sacaron, está enterrada allí.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;-¿No lo sabe nadie más?.&lt;br /&gt;-&lt;em&gt;No, sólo nosotros.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;-¿Que hay? ¿monedas?.&lt;br /&gt;-&lt;em&gt;Hay monedas de oro y plata y joyas antiguas, valen seguro mucho dinero.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;-¿Y porque no lo habeis dicho a los demás?.&lt;br /&gt;-&lt;em&gt;Queríamos saber qué piensas tú...&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;-Yo pienso que deberiámos continuar con la filosofía del grupo y ponerlo todo en un fondo común. &lt;em&gt;-¿Y si alguien reclama su parte?, hablamos de bastante dinero...&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;-Si la reclama se la damos y en paz, pero debe abandonar el grupo, eso está claro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;*********************++*****&lt;/span&gt;&lt;span style="color:#cc6600;"&gt;***********&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;-Siempre quise tener un bar, con esto podré hacerlo.&lt;/em&gt; Así se despidió el primero que pidió su parte.&lt;br /&gt;-Con esto mi padre puede ampliar el taller y darme un empleo. Así se despidió el segundo.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;-Puedo comprar dos pisos y alquilarlos-&lt;/em&gt;dijo el tercero, y así fue mermando la comuna.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En medio año todos han hallado excusa para marcharse menos 4 que continuan viviendo en la casa.Hoy toca reunión.&lt;br /&gt;-&lt;em&gt;Los que no hemos vendido estamos de enhorabuena, un coleccionista le da a mi padre más dinero que en la primera tasación. Es buen momento para vender si sabemos jugar nuestras cartas...&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;-Tu padre ha sido muy generoso apoyando la comuna, pero nuestra tendencia y fin es la autosuficiencia.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;-¿Y eso que tiene que ver con el dinero?, se podrá tener dinero y ser autosuficiente a la vez ¿no?.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;-Siempre que el dinero se invierta en serlo para mí estará bien gastado.&lt;br /&gt;-&lt;em&gt;Bien yo había pensado en consolidar la producción avícola y artesana.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;-..."consolidar la producción"...tú eres un capitalista.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;-Yo soy un universitario, no te confundas, tronco. Debemos vender y comprar...&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;-Y dale, cuando seamos autosuficientes, no tendremos ese problema.&lt;br /&gt;-&lt;em&gt;Podemos alejarnos del sistema, esquivarlo, odiarlo, pero está ahí, no podemos ser una isla, desengañate. Lo que vamos a tratar es de cambiar nuestra relación con él. Ya hemos empezado a hacerlo, de momento vivimos aquí, esto es un remanso de paz en plena naturaleza, y en principio, no tenemos otra ocupación u obligación más que no sea buscar nuestro propio sustento. Pero no sólo de pan vive el hombre, no somos animales del monte, Paco, hazte cargo...&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;-No sé, se habló de vivir lejos de todo aquello... Éramos una comunidad, esto es un naufragio...&lt;br /&gt;-&lt;em&gt;Mira chaval, el trabajo que te tomará el cultivo de la tierra y la cría de animales para lograr la autosuficiencia, poco tiempo va a dejarte para disfrutar tu flamante maquinaria del taller, ¿o es que no te das cuenta?. Tú serás un esclavo y tu creatividad se irá al carajo. ¿Tu que dices Aroa?.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;-Yo lo veo como tú, no podemos aislarnos del medio que nos rodea, aunque así fuese la idea inicial, lo cierto es que los pollos se venden muy bien y la bisutería también. Llegamos, vendemos y volvemos a nuestra vida, Paco, no está nada mal, no le hacemos el juego al sistema en absoluto si es que así lo crées.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;-En fin, vosotros,¿que proponeis?.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;-Placas solares en el techo, automatización del riego en la huerta, aumento de animales...&lt;br /&gt;&lt;em&gt;-Para, para...¿vais a llenar esto de tecnología?.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;-¡Y dale!, Paco, no seas tan duro, se trata de comprar tiempo y autosuficiencia.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;-¿Montando una instalación industrial?.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;-No vamos a ser una industria, sólo vamos a aumentar un poco la producción y optimizarla.&lt;br /&gt;-&lt;em&gt;Vaya, al fin salió: el capitalismo puro y duro.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;-De verdad, Paco, no seas tan negado...&lt;br /&gt;-&lt;em&gt;Haced lo que querais...no hace falta ni que votemos.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#cc6600;"&gt;Epílogo.&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#cc6600;"&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;.&lt;/span&gt; &lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 400px; DISPLAY: block; HEIGHT: 286px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5570686921306313010" border="0" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_SYENij156Jo/TU8OPXtgkTI/AAAAAAAACrc/ubimka3U9dg/s400/RIVIERE-%2BLA%2BOLLA%2BDEL%2BORO.jpg" /&gt; &lt;/span&gt;&lt;/em&gt;Han pasado diez largos años para la comuna.&lt;br /&gt;Aroa hace de monitora durante el verano en unas colonias cercanas, de cuyo mantenimiento se ocupa durante el invierno, varios bungalows alquilados a los esquiadores le dan pingues beneficios. Ricky acabó la carrera de magisterio, coordina la comuna y da clases en un colegio cercano. Miguel y Manolo gestionan la casa rural que abrieron en el pueblo con la venta del tesoro, y Paco se ocupa de la animales y de la huerta. Es el único que todavía conserva varias monedas y una sortija, que guarda celosamente en su habitación, dentro de una olla de barro entre pared y pared.&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;.&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6016079194879270206-4435629827247774829?l=elmundodemalvis.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elmundodemalvis.blogspot.com/feeds/4435629827247774829/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6016079194879270206&amp;postID=4435629827247774829&amp;isPopup=true' title='7 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6016079194879270206/posts/default/4435629827247774829'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6016079194879270206/posts/default/4435629827247774829'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elmundodemalvis.blogspot.com/2011/02/la-olla-del-oro.html' title='La olla del oro'/><author><name>Malvís</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00599698783250666862</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='23' src='http://3.bp.blogspot.com/-CDHgrOUMK60/Tn8BP94Wq7I/AAAAAAAACzU/buMFjyPiuCo/s220/escapada%2Ba%2Bla%2Bfraga%2BS.Joan%2B2011%2B%252853%2529.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_SYENij156Jo/TU8Q-vUrI7I/AAAAAAAACrs/n5qZH5IAXIE/s72-c/hipiolla.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>7</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6016079194879270206.post-6824743669180034551</id><published>2011-01-20T12:59:00.007+01:00</published><updated>2011-01-20T13:15:55.995+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='El pozo de Geraldo'/><title type='text'>Plegaria a las musas</title><content type='html'>&lt;a style="color: rgb(255, 255, 255);" onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_SYENij156Jo/TTglIxJ2YwI/AAAAAAAACp4/IODyylE0tx8/s1600/mussos.jpg"&gt;.&lt;/a&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_SYENij156Jo/TTglIxJ2YwI/AAAAAAAACp4/IODyylE0tx8/s1600/mussos.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; 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 &lt;/w:LatentStyles&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;style&gt; &lt;!--  /* Font Definitions */  @font-face 	{font-family:"Cambria Math"; 	panose-1:2 4 5 3 5 4 6 3 2 4; 	mso-font-charset:1; 	mso-generic-font-family:roman; 	mso-font-format:other; 	mso-font-pitch:variable; 	mso-font-signature:0 0 0 0 0 0;}  /* Style Definitions */  p.MsoNormal, li.MsoNormal, div.MsoNormal 	{mso-style-unhide:no; 	mso-style-qformat:yes; 	mso-style-parent:""; 	margin:0cm; 	margin-bottom:.0001pt; 	mso-pagination:widow-orphan; 	font-size:12.0pt; 	font-family:"Times New Roman","serif"; 	mso-fareast-font-family:"Times New Roman";} .MsoChpDefault 	{mso-style-type:export-only; 	mso-default-props:yes; 	font-size:10.0pt; 	mso-ansi-font-size:10.0pt; 	mso-bidi-font-size:10.0pt;} @page Section1 	{size:612.0pt 792.0pt; 	margin:70.85pt 3.0cm 70.85pt 3.0cm; 	mso-header-margin:36.0pt; 	mso-footer-margin:36.0pt; 	mso-paper-source:0;} div.Section1 	{page:Section1;} --&gt; &lt;/style&gt;&lt;!--[if gte mso 10]&gt; &lt;style&gt; 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Así se encuentra mi mente. Miro este folio y veo, apenas, unas letras, pero tan vacías y negras como mi alma. Será el invierno este que nos vacía, que nos agota con su querencia, con su paso lento como sin querer pasar, con sus fríos que nos hacen envolvernos en capas impenetrables y nos hace opacos, inertes, fríos, calculadores y faltos de espontaneidad; nos congela la sangre y nos hace dormitar como osos en su hibernación soñando con la primavera ya cercana.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 255);"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Miro de nuevo el folio. Aun está tan blanco que no dice nada y me pregunto: ¡pero entonces !¿que leches estoy haciendo?. Garabatos y signos y uno tras otro que no dicen nada. Y mi mente sigue tan en blanco como en un principio.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 255);"&gt;. &lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Quisiera decir tantas cosas, siento tantas cosas... Y estos garabatos y signos no se alían conmigo en este espacio blanco que se me brinda para expresar mis amarguras y tristezas y llenarlo de lágrimas, de alegrías de buenos momentos, de carcajadas, de emociones, de aventuras.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Llenarlo de vida, de cuentos y juegos, de música....&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 255);"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;¿Pero que le pasa a estos signos que no dicen nada?. ¿Debo conjurarles en una noche de luna llena?. Pero para esta noche tan oscura, tal vez no sea&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;suficiente un sólo folio &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;blanco. O tal vez estos signos no sean lo suficientemente negros.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 255);"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:14;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;La confusión vuelve a mí. Blanco, negro, negro, blanco...:&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-size:100%;" &gt;  &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;¡gris¡&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:14;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"  style="text-align: justify;font-family:arial;"&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 255);"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_SYENij156Jo/TTglp8Sf9qI/AAAAAAAACqA/ocy8ompGj80/s1600/Alucinadodssss.gif"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 100px; height: 90px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_SYENij156Jo/TTglp8Sf9qI/AAAAAAAACqA/ocy8ompGj80/s200/Alucinadodssss.gif" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5564238742104831650" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"  style="text-align: justify;font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"  style="text-align: justify; color: rgb(255, 255, 255);font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:14;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="text-align: justify; color: rgb(204, 102, 0); font-weight: bold;font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:14;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;¿Porqué no inventaron un poco materia gris para mi?&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;"&gt;Por Esca&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:14;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6016079194879270206-6824743669180034551?l=elmundodemalvis.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elmundodemalvis.blogspot.com/feeds/6824743669180034551/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6016079194879270206&amp;postID=6824743669180034551&amp;isPopup=true' title='7 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6016079194879270206/posts/default/6824743669180034551'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6016079194879270206/posts/default/6824743669180034551'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elmundodemalvis.blogspot.com/2011/01/plegaria-las-musas.html' title='Plegaria a las musas'/><author><name>Malvís</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00599698783250666862</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='23' src='http://3.bp.blogspot.com/-CDHgrOUMK60/Tn8BP94Wq7I/AAAAAAAACzU/buMFjyPiuCo/s220/escapada%2Ba%2Bla%2Bfraga%2BS.Joan%2B2011%2B%252853%2529.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_SYENij156Jo/TTglIxJ2YwI/AAAAAAAACp4/IODyylE0tx8/s72-c/mussos.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>7</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6016079194879270206.post-5648791004908309052</id><published>2010-12-19T08:45:00.005+01:00</published><updated>2010-12-19T08:51:00.449+01:00</updated><title type='text'>Punto de encuentro</title><content type='html'>&lt;i&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt;Cuento de alguna Navidad.&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En mi memoria, aún permanecía la imagen de aquel punto gordo pintado de rojo que, rodeado de de flechas apuntándolo, marcaba el lugar convenido para la reunión con el cliente desconocido en el aeropuerto; o en la estación, con el invitado VIP, futura presa del entramado económico empresarial al que debía atender y agasajar haciendo de ocasional "cicerone" antes de hacerlo presentar, rendido en su estómago y su ánimo, ante la mesa de negociación. Los otros puntos de encuentro eran más livianos. Convencionales, pero establecidos bajo la inconscientemente pactada asunción del lugar común de intercambios, siempre presididos por una barra que servía de excusa a las cañas y vinos que conciliaban al mismo grupo de amigos bajo la excusa de poner fin a la jornada laboral.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quizá por eso, mi concepción fallaba. Este año, por primera vez, él había elegido. Nos entretuvimos en pasear los dedos y las miradas por el mapa de España y en imaginar historias para cada punto señalado. El papel era tan grande como una toalla de baño y sobre los colores planos del mar y la tierra, estaban impresos dibujos esquemáticos y brillantes. Me hizo prometer que no dejaríamos de visitar todos, aunque ello nos llevara toda la vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Recuerdo donde estábamos hace siete años. En una existencia de colegios y rutinas extraescolares que ahora se me revelaba deliciosa. Madrugar y pelear con el desayuno y aparcar apresuradamente para dejarlo en el colegio. Luego, esperarlo a media tarde a la salida con la puesta de sol próxima en invierno y preguntarle por el colegio, por sus experiencias diarias con los amigos y su paso por el menú escolar. Preocupado por su adaptación a tanta cosa nueva y si comería o no lo debido. Toda una inquietud que hoy me parecía inútil, desde que su confianza por mí fuera dinamitada por su madre y acabásemos, aquel aciago día, dibujando el contorno de nuestros futuros territorios y estableciendo el ritmo de nuestros futuros encuentros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los años pasaron a ser cincuenta y dos semanas de deseo administrado, de necesidad física contenida hasta el viernes o puente por llegar, y los períodos de vacaciones escolares, lo que separaba los años pares de los impares.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y en aquel despacho frío de la sexta planta del edificio judicial, rodeado de psicólogos, la funcionaria que le dedica una fugaz carantoña, un pellizquito, el guiño o la sonrisa que busca mi agrado. No importa, porque es la hora en que comienzo a medir el tiempo que nos queda. Modero ni urgencia por abrazarlo, pues si no lo hiciera y me dejara llevar de mi impulso, trataría de absorberlo, de acercar tanto su corazón al mío que lo haría uno y ello, aparte de incomodarlo, quebraría el hilo que me une a la cordura y haría imposible la existencia más allá de este tiempo en su compañía.&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt;.&lt;/span&gt;&lt;div&gt;&lt;img src="http://3.bp.blogspot.com/_SYENij156Jo/TQ24TwIowCI/AAAAAAAACpM/8oYxiK2iAcc/s320/abba1.jpg" style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 260px; height: 240px;" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5552296565095841826" /&gt;Hoy es ya el quinto de diez días. La quinta mañana seguida de volver a ver su despertar, de observar sus movimientos, de preparar su desayuno....&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;A medida que me aproximo a la casa de su madre, crece en mí la tentación de pasar de largo y de alargar indefinidamente mi encuentro. Pero se impone la cordura, o el miedo, o la prudencia, mientras él comienza a desperezarse a dos manzanas del portal sin que yo me haya decidido.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt;.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;De aquí a la próxima Semana Santa, su recuerdo vendrá a mí con cada mañana de rocío.&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6016079194879270206-5648791004908309052?l=elmundodemalvis.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elmundodemalvis.blogspot.com/feeds/5648791004908309052/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6016079194879270206&amp;postID=5648791004908309052&amp;isPopup=true' title='18 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6016079194879270206/posts/default/5648791004908309052'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6016079194879270206/posts/default/5648791004908309052'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elmundodemalvis.blogspot.com/2010/12/punto-de-encuentro.html' title='Punto de encuentro'/><author><name>Malvís</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00599698783250666862</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='23' src='http://3.bp.blogspot.com/-CDHgrOUMK60/Tn8BP94Wq7I/AAAAAAAACzU/buMFjyPiuCo/s220/escapada%2Ba%2Bla%2Bfraga%2BS.Joan%2B2011%2B%252853%2529.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_SYENij156Jo/TQ24TwIowCI/AAAAAAAACpM/8oYxiK2iAcc/s72-c/abba1.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>18</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6016079194879270206.post-8887289260836416096</id><published>2010-11-07T22:48:00.013+01:00</published><updated>2010-11-08T13:33:21.120+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Abrenoite'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='El murciélago de La Fraga'/><title type='text'>¿La irrealidad sospechosa…?</title><content type='html'>&lt;div align="left"&gt;&lt;em&gt;*Mi buen compadre, Malvís, simpar Sultán de Mágina, pues me habéis honrado con vuestra amistad, y colmado de generosidad, tan nobles prendas no pueden quedar sin castigo.&lt;br /&gt;Un desagradecido, sería yo, si no vos pagase con la única moneda que se admite en vuestro reino mágico de "&lt;strong&gt;La Fraga&lt;/strong&gt;":&lt;strong&gt; &lt;/strong&gt;el ingenio literario, manifestado en relato, cuentecillo o ripio de pié cambiado.&lt;br /&gt;Así pues, aceptad esta imaginaria narración verdadera, que vuestro nocturno deudor, Abrenoite, el murciélago de “La Fraga”, os ofrece para escarmiento de descarriados y aviso de caminantes.&lt;br /&gt;Con enloquecido revoloteo nocturno, y preciso batir de alas, quedo servidor vuestro:&lt;/em&gt; &lt;em&gt;&lt;span style="color:#cc6600;"&gt;¿La realidad sospechosa...?.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;[Advertencia. Los nombres de personas y lugares, son ficticios, han sido cambiados para salvaguardar la identidad, y anonimato, de los protagonistas reales de tan irreal suceso].&lt;/em&gt; &lt;/div&gt;&lt;p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 400px; DISPLAY: block; HEIGHT: 358px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5536939497085329682" border="0" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_SYENij156Jo/TNcpIvqZ4RI/AAAAAAAACl8/MtnuuBKwCNI/s400/sure.jpg" /&gt;&lt;br /&gt;¡Las apariencias, ay, las apariencias! Cuantas malas pasadas nos han jugado, desde que el mundo es mundo, por fiarnos de ellas sin ponerlas en cuarentena.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En nuestra juventud, cuando luchábamos, -sin saber que eso era una lucha-, por abrirnos camino en la vida, nos embarcamos hacia las islas Canarias, en pos de la oportunidad que representaba cierto trabajo, provisional, pero con expectativas de seguridad a más largo plazo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los comienzos de esta mudanza de vida, perdidos en el Atlántico sobre la isla de Tenerife, tan lejana y diferente de aquella Córdoba orillas del Guadalquivir, fueron duros, muy duros, en el plano humano. Mediaban los años setenta, del pasado siglo, con todas las convulsiones sociales propias del momento, proceloso océano en el que nos zambullimos y dentro del que nadamos, procurando alcanzar la otra orilla que se prometía fecunda en posibilidades.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En medio de todo ello, todavía tuvimos fuerzas para entrar en la Universidad, compatibilizando los estudios con el trabajo. Y, además, sacamos tiempo para una distracción que liberase nuestras mentes de tanta presión, laboral, social y académica. Conste, que narro todo esto a beneficio de inventario, tan solo para exponer el contexto en que acontecieron los extraños sucesos que relataré a continuación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nuestra lúdica evasión, consistía en asistir a las reuniones de cierta Sociedad Parapsicológica isleña, que tenía su sede en una pequeña librería de la capital, donde pronto hicimos amistad con muchos de sus integrantes. Así, el trato con diversos componentes de la sociedad tinerfeña, facilitó lentamente nuestra integración en la peculiar cultura autóctona.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las reuniones en la librería, con las particulares exposiciones sobre los temas esotéricos más diversos, extraños y absurdos, o las excursiones campestres, so pretexto de investigaciones concretas referidas a fenómenos paranormales, estudios antropológicos, o estudios históricos, ciertamente nos enriquecieron, tanto en el plano cultural como humano. Muchas veces, sumergirse de lleno en lo desconocido, es un antídoto excelente para ver lo conocido con ojos nuevos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entre las diversas actividades, no era la menor el perseguir “objetos volantes no identificados”. A ello dedicábamos salidas exploratorias por montes, playas, pueblos, bosques y desiertos. Nos sucedieron toda clase de casos, jocosos unos, inquietantes otros, absurdos éstos, sospechosos aquellos. Pero, como nosotros lo enfocábamos todo con sano escepticismo, y grandes dosis de buen humor, el resultado era bien gratificante, y nos recompensaba de los sinsabores propios del cotidiano vivir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No obstante, como la alegría dura poco en la casa del pobre, al cabo ocurrió algo tremendo que nos impulsó a cortar radicalmente con estos temas. Abandonamos el grupo y nunca más volvimos a tratar de ello, ni en público ni en privado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Había un hombre de edad madura, al que llamaremos Armand, el más activo, alegre y entusiasta para todo lo que fuese la astronomía y el tema OVNI. Se diría que era el “alma” del grupo, siempre dispuesto a robar tiempo al tiempo, si se trataba de comprobar sobre el terreno huellas de un posible “avistamiento”, buscar testigos y entrevistarlos. Nunca desfallecía en su propósito, nos arrastraba con su pasión por el tema, buscaba “pros” donde parecía no haberlos, y “contras” donde nadie diría que existiesen. Investigaba, analizaba, emitía hipótesis para desecharlas y volverlas a construir. Cuando le motejaban como “amigo de sus amigos”, siempre le embromábamos diciendo que eso era lógico, que lo ilógico es que fuese amigo de sus enemigos, aunque de él podía esperarse cualquier cosa dado su natural afable.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El rebuscador de enigmas tenía, sin embargo, un enigma personal que no calábamos. Amigo de la buena mesa, el buen vino, el buen tabaco, y la buena charla de sobremesa –sobre los temas más variados, “que no solo de extraterrestres vive el hombre”, según solía decir-, jamás hablaba de su trabajo ni de su familia. Sabíamos, o creíamos saber, que se dedicaba al comercio a gran escala, algo relacionado con navieras, y en broma decíamos que era como los espías de película: “tiene un negocio de importación y exportación”, presunto trabajo, que resulta ideal para encubrir cualquier cosa; y por comentarios, propios de una comunidad isleña y provinciana, entendíamos que estaba casado, tenía varios hijos, y pertenecía a lo que se llama “la buena sociedad”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Durante una temporada, a causa de la preparación de exámenes, y porque estábamos ultimando el manuscrito de un libro sobre la imagen de Nuestra Señora de Candelaria, patrona de la isla, cuya imagen original tiene numerosas connotaciones con las Vírgenes Negras medievales, acudimos muy poco por la librería y participamos en escasas actividades del grupo. No obstante seguíamos al tanto de una investigación, especialmente misteriosa, que nuestro común amigo estaba realizando, sobre el presunto avistamiento de objetos volantes no identificados, en cierto lugar de Ucanca, la llanura sobre la que se asienta el volcán Teide. Estos sucesos habían despertado gran revuelo en la prensa insular, e incluso en la nacional, y pasarían luego a las revistas especializadas como una dura polémica, entre quienes creían a pie juntillas que se trataba de OVNIS extraterrestres, y quienes estaban convencidos de que todo consistía en experimentos secretos militares, a base de misiles.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No había pasado una semana, del comienzo de este revuelo, en la que estuvimos ausentes preparando exámenes, cuando una tarde llegamos a la librería para encontramos un ambiente de inquietud, sobresalto y agitación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;-¡Armand ha desaparecido!&lt;/em&gt; –nos soltó uno.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;-¿Cómo, qué...&lt;/em&gt; pero es posible?&lt;br /&gt;-¡&lt;em&gt;Si, si, desaparecido, sin dejar rastro! &lt;/em&gt;–nos espetó otra.&lt;br /&gt;-¿&lt;em&gt;Pero... así sin más?&lt;br /&gt;-¡Lo han raptado los extraterrestres!&lt;/em&gt; –afirmó un alarmista.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;-¿Qué disparate es ese...?&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;-¡&lt;em&gt;Como lo oís, ha sido abducido, seguro!&lt;/em&gt; – coreó, otro sensacionalista.&lt;br /&gt;-&lt;em&gt;No digas despropósitos, quizá tuvo un accidente.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al cabo, intervino nuestro sensato presidente en la Sociedad Parapsicológica, para relatarnos lo poco que se conocía del extraño caso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hacía cinco días que Armand no había visto por parte alguna, ni se había comunicado con nadie, cuando su hijo mayor apareció por la librería indagando sobre su paradero. Lo más sospechoso es que se había ausentado de su empresa, cosa que anteriormente no había hecho nunca, ni siquiera cuando estaba con gripe, y en ella tenía ahora asuntos pendientes que requerían su firma con urgencia. Al conocer que tampoco allí sabían nada de su padre, el joven anunció que iba a denunciar el caso a la policía y pidió la colaboración de los miembros de la Sociedad Parasicológica.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los compañeros se alarmaron, llamaron a unos y otros, hasta que algunos dijeron que, justo hacía cinco días, Armand les había comunicado que pensaba subir por la noche hasta la planicie del Teide, los llanos de Ucanca, para investigar aquello de los últimos OVNIS.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al día siguiente fuimos citados todos a comisaría, para ser interrogados por la Brigada de Desaparecidos. Nada se pudo sacar en claro, salvo lo que ya sabíamos. Que había marchado, por la tarde, en solitario, a los llanos de Ucanca, pertrechado como para hacer noche en el lugar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esa tarde, la policía, guiada por presidente y secretario de la Sociedad Parapsicológica, fueron al lugar al que posiblemente podía haberse encaminado nuestro perdido amigo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El resto de la investigación se declaró secreto, pero nosotros supimos luego la estremecedora verdad por quienes habían acompañado a los policías en su búsqueda. Según los datos que Armand había dado a los demás, sobre sus investigaciones, más o menos tenían una idea de la zona por donde pensaba moverse, así que llegados al Parque Natural del Teide contactaron con los guardas, y se supo que estos habían descubierto el día anterior un coche abandonado, cuya matrícula coincidía con la del vehículo de Armand. Guiados hasta el lugar, lo que descubrieron resultó, primero absurdo y luego escalofriante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En un rincón de la llanura, junto a una curva, se encontraba aparcado el coche, las llaves estaban puestas y sus puertas no estaban cerradas. Gracias al suelo, de menuda gravilla volcánica, a su alrededor se distinguían diversas huellas, unas de los guardas, que lo descubrieron, y otras que debían ser del desaparecido pues se alejaban por una estrecha senda hacia un llano circular, irregular, no muy grande, rodeado de rocas, que no era visible desde la carretera. En el centro de aquel espacio había unos bultos, que parecían ropas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las huellas llegaban hasta allí, donde estaba una mochila, un telescopio montado en su trípode pero volcado sobre la grava, las ropas y las botas del compadre, y luego esas huellas desaparecían. ¡No volvían sobre sus pasos, ni seguían más allá! ¡Se esfumaban en el centro de aquel espacio! Y si, eran sus huellas, las suelas de las botas encontradas coincidían con las marcas dejadas en la gravilla. ¿Había llegado hasta allí, se había desnudado y se había disuelto como humo? No era posible, pero tampoco era posible que hubiese continuado de un salto, el espacio hasta las rocas más cercanas era lo menos de tres metros, y no había huellas que indicasen haber tomado carrerilla para saltar, tan solo los pasos normales de una persona que, de pronto, se interrumpían sin más...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entre sus pertenencias, tampoco se encontró nada que aclarase el asunto, tan solo lo propio para una excursión, y algunas notas referentes a su investigación del tema, que no arrojaron luz sobre el misterio, sino todo lo contrario. Una de ellas, la última anotación de su cuaderno, decía estas palabras: “Esta noche, a las 00,00 en el círculo, enfocar hacia N-NO, a 15º20’ de Júpiter. NO COMENTAR RESULTADO”. Lo cual, solo aclaraba su intención de observar determinado sector del cielo con su telescopio de aficionado, guardando el secreto de tal observación.&lt;br /&gt;Aquello era tan absurdo, tan ilógico, se prestaba tanto a especulaciones fantasiosas y publicidad sensacionalista, que la policía decidió no airearlo. La investigación se concluyó con un “excursionista desaparecido”, insinuando que por su desconocimiento del lugar, o imprudencia, podía haberse despeñado por algún barranco, o sima inaccesible, de los alrededores, en los que era imposible adentrarse normalmente. Accidentes así, eran raros, pero alguno había sucedido en el pasado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La policía, realizó algunas pesquisas más, porque evidentemente no le satisfacía la hipótesis de la “abducción extraterrestre”, y debido a las presiones por parte de los familiares de Armand. Investigó discretamente en aeropuertos, puertos comerciales, deportivos, y todos los medios por los que hubiera podido salir una persona de la isla. Indagó en los bajos fondos, valiéndose de sus informadores infiltrados... Todo en vano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Su familia, no conforme con el resultado, empapeló la isla con fotos del compadre, y la oferta de una recompensa por cualquier información que facilitase su paradero. Hubo cientos de llamadas, todas sin comprobación posible, sobre si lo habían visto acá, o allá, o en tres sitios distintos en el mismo día y a la misma hora. Luego contrataron expertos en escalada, para que bajasen por las simas y barrancos, donde presuntamente podía haber caído... Todo en vano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La policía no quedó contenta, la familia no quedó contenta, nadie quedó satisfecho, pero eso era todo. Cuando no hay más cera que la que arde, nada queda por hacer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, en nuestro círculo parasicológico, se fue abriendo paso la posibilidad de una hipótesis, una terrible hipótesis. ¿Había sido realmente abducido por extraterrestres, nuestro compadre? Solo eso explicaba el escenario, con huellas que llegan pero no se van, con la ropa, la mochila y el telescopio, su querido telescopio, abandonados en aquel terreno. Alguno se atrevió a insinuar que Armand pudo ser atacado por algún maleante, o un loco, que lo mató y se deshizo luego del cadáver. Pero eso no explicaba las extrañas pruebas, las aplastantes pruebas, a favor de la abducción. La policía hizo jurar a todos los implicados, que no difundiría rumores “extraños” sobre aquella desaparición, bajo la amenaza de incoar las diligencias necesarias para conducirnos a un manicomio. La situación política no estaba clara, la sociedad andaba revuelta, y era mejor no contrariar a las autoridades. Así que, fuera de nuestro círculo, nadie supo de las inquietudes que nos torturaban al respecto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo cierto es que, a raíz de este suceso, el grupo fue disolviéndose casi sin notarlo. Primero dejaron de ir a las reuniones los más pusilánimes, luego los temas OVNI languidecieron rápidamente hasta no ser tratados en absoluto, después se dieron de baja otros miembros señalados, y finalmente nosotros hicimos mutis por el foro, sin mirar atrás.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No volvimos a saber nada de la Sociedad Parasicológica, ni de nuestros antiguos compañeros de investigaciones, juergas y excursiones. Dejamos de hablar del asunto, incluso entre nosotros, tomamos nuestros apuntes y notas, e hicimos un paquete que arrinconamos en el desván. A pesar de este alejamiento, no estábamos tranquilos, a veces mirábamos por encima del hombro, con ojos de sospecha, a cualquiera que nos pareciese “raro”, procurábamos no pasar por ciertos sitios, o ir a ciertos lugares, que estuviesen relacionados con el tema que, todo hay que decirlo, ahora nos causaba no solo inquietud sino también temor. Al cabo de año y medio, tras finalizar la universidad y aprobar oposiciones, abandonamos la isla, no por el asunto de Armand exclusivamente, pero si en parte por ello. Cuando el barco estuvo en alta mar, casi a mitad de camino de la península, una tarde gris y lluviosa, subimos a cubierta, nos arrimamos a la popa del navío, y acodados en su barandilla arrojamos al mar el paquete que contenía el relato de las experiencias relativas a estos temas. El grueso bulto de papel, flotó un instante apenas, luego fue engullido por la estela del barco y desapareció bajo el océano. Con este simbólico “entierro naval”, desapareció la mayor parte de nuestra inquietud aunque, un pequeño poso de ella, se nos agazapó en una esquina del cerebro para asomar brevemente, como una “amenaza fantasma”, muy de tarde en tarde.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;. &lt;/span&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 400px; DISPLAY: block; HEIGHT: 267px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5536937738021663570" border="0" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_SYENij156Jo/TNcniWo8c1I/AAAAAAAACls/sQgi8uEKui8/s400/bosquet.jpg" /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nos instalamos en Madrid, comenzamos una nueva vida, en nuevos trabajos, con otras amistades e intereses. Como si fuese una defensa inconsciente, trabajo y ocio se volcaron en el estudio de la Edad Media, su arte y su historia, algo completamente alejado y opuesto al tema OVNI. Nos dedicamos a viajar al pasado lejano, tal vez huyendo de nuestro pasado reciente, visitamos templos románicos, castillos feudales, catedrales góticas. Retrocedimos, incluso, en nuestros estudios hasta la época de romanos y celtas, para estudiar sincretismos que enlazaban con componentes antropológicos. Fuimos a congresos de medievalismo, colaboramos en revistas, publicamos libros...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pasaron los años, pasó la vida, medianamente felices, medianamente cómodos, y aquella “amenaza fantasma” prácticamente había desaparecido de nuestro ánimo, se había difuminado hasta hacerse invisible. Para volver de golpe, sin avisar, en el lugar más inesperado, en el momento menos previsible.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Alguna vez, un “gracioso” se ha escondido en el recodo de una escalera sin luz, y ha salido de golpe gritando “uuuhhh”, cuando llegabais vosotros? Si os ha pasado algo parecido, sabréis como nos sentimos aquella mañana agosteña, en un minúsculo café de aquel pueblo en la Bretaña francesa. Lo cierto, es que pretendíamos ir a cierta isla, próxima a la costa, para visitar las ruinas de una famosa abadía medieval, pero al embarcar nos confundimos de ferry y acabamos en una islita vecina, sin ningún atractivo monumental, salvo por el paisaje, la arquitectura tradicional, su playa y las barcas de pescadores. Aclarada la confusión, decidimos tomarnos un desayuno “de la tierra” en el típico &lt;span style="color:#cc6600;"&gt;“Café du Port”,&lt;/span&gt; antes de regresar en el siguiente ferry para buscar la abadía perdida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;-«Bon jour monsieur, nous… »&lt;/em&gt; Empezamos a decir al camarero. No, pudimos acabar la frase, fue como si aquel “gracioso”, al que hacíamos referencia, hubiese salido de improviso por un recodo oscuro gritando “uuuhhh”. El corazón se nos aceleró, hasta notar las palpitaciones en el pecho, un calor súbito acudió a nuestros rostros y dimos un respingo en las sillas del café.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;em&gt;-«Bon jour monsieur-dame, que ce… »&lt;/em&gt;  Al camarero, también le salió el “gracioso” tras otro recodo, con su infartante “uuuhhh”. Porque la bandeja vacía le resbaló y cayó con estrépito sobre la mesa, mientras en su rostro se dibujaba el desconcierto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los saludos de rigor, quedaron congelados en el tibio aire de la mañana. No podía ser, aquel hombre, con su correcto acento francés, su sonrisa comercial. ¡Era el vivo retrato del compadre Armand, abducido en el Teide! ¡Un retrato veinte años más viejo, completamente encanecido pero inconfundible, la nariz era distinta, había desaparecido su lunar de la mejilla izquierda, pero le delataba la pequeña cicatriz sobre la ceja derecha! ¡Que carajo, no era el retrato de nadie, era él, en carne y hueso! Una carne y unos huesos, tan reales como nosotros, por los que había pasado el tiempo como por cualquier otro ser humano...&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;-“¡Compadre... Armand...!&lt;/em&gt; –Gimió apenas mi compañera, cuyos ojos eran un torrente de lágrimas silenciosas-”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;-“Por favor, no pronunciéis mi nombre&lt;/em&gt; –susurró el en voz baja, llevándose un dedo a los labios- &lt;em&gt;Si... soy el compadre... y supongo que os debo una explicación...&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;em&gt;-“Hombre, como deber, deber, no nos debes nada&lt;/em&gt; –le respondimos en el mismo tono confidencial, con un leve temblor en la voz-, &lt;em&gt;pero nos gustaría satisfacer la natural curiosidad...&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;-¿Tenéis un rato libre? Sí, seguro, se ve que estamos de turismo. ¿Habéis hecho planes para hoy? Bueno, da igual, os traigo lo que apetezca y luego vamos a dar un paseo por la playa, nunca hay mucha gente pero ahora suele estar vacía. Mi socio puede atender el negocio durante un rato, sí, este bar es nuestro... Vamos, desayunad, yo no soy ningún fantasma, aunque os parezca un misterio viviente. Tranquilizaos y comed, que con el estómago lleno podréis digerir mejor el “extraño” asunto de mi “abducción”.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras desayunábamos nos puso al día de su vida actual, el bar que tenía a medias con otro compadre, su vida tranquila en aquella islita apartada de los circuitos turísticos, dedicado a sus pasiones de siempre, pescar, leer, pintar, pasear por la naturaleza, escrutar el cielo nocturno con su telescopio... Tras el desayuno, nos encaminamos a la extensa y desierta playa. Paseando descalzos, con relajada lentitud, sintiendo en los pies el leve oleaje de la marea baja y el masaje de la arena mojada, nos desveló el gran misterio de su “abducción”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;-No preciso deciros&lt;/em&gt; –comenzó nuestro narrador-&lt;em&gt; que cuanto aquí se diga ha de quedar en el más absoluto secreto, como si nunca hubiese sido dicho, ni me hubieseis visto nunca… Y sobre todo, no me deis noticias de mi familia, no quiero saber que fue de ellos, ni lo que hicieron o dejaron de hacer. Mi renuncia, fue total y definitiva.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;-&lt;em&gt;No te preocupes&lt;/em&gt; –le aseguramos-, &lt;em&gt;por razones que no hacen al caso, nosotros también abandonamos las islas, para nunca más volver. Al cabo de algunos años, fueron falleciendo las pocas personas que allí nos importaban, y hemos perdido el contacto con los demás&lt;/em&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-&lt;em&gt;El caso es, que todo se remonta a varios años atrás&lt;/em&gt; –siguió el-. &lt;em&gt;Mi negocio de exportación e importación, como en las películas de espías, era en parte una tapadera. Funcionaba regularmente, es cierto, pero detrás del mismo estaba el verdadero negocio, contrabando de tabaco y licores. Una actividad bien rentable, cuando todavía las islas gozaban del estatuto de “puerto franco”. Eran los años de “vacas gordas”, nuestra economía fue subiendo de nivel, y con ella las ambiciones de mi familia. Yo había casado joven, con una buena mujer, de familia humilde como la mía propia. Sin embargo, al ir acumulando bienes y relaciones sociales, se despertó en ella una sed insaciable de “respetabilidad”, de “aparentar”, de querer ser más de lo que éramos.  Había que entrar en el Casino, y nos hicimos socios. Había que pertenecer al Club de Campo, y batallamos para ser admitidos. Había que tener un yate en el Club Náutico, y lo tuvimos. Luego vinieron, el palco del Teatro de la Opera, los puestos en la Hermandad de la Virgen de Candelaria, la presidencia de la Comisión de Fiestas, y yo que se cuantas ataduras más. Todo, vaciedades y delirios de grandeza. Mi esposa había perdido aquella sencillez y espontaneidad, que me enamoraron completamente de su persona. Yo seguía siendo el mismo, y por ese amor consentí todos esos caprichos, de “nuevo rico”, que la hacían tan feliz. Aunque, en realidad, actuaban en su ánimo como una droga de la que no se saciaba nunca.&lt;br /&gt;Tuvimos tres hijos, los cuales acabaron siguiendo el camino de su madre, a pesar de mis intentos por infundirles otros valores menos vacuos. Crecieron y acabaron trabajando en el negocio familiar, es decir en el contrabando, en el que al cabo se desenvolvieron con más habilidad que yo mismo. Entonces llegaron las “vaca flacas”, la entrada de nuestro país en la Unión Europea acabó con los “puertos francos”, el negocio de tabaco y licores ya no era negocio. Teníamos acumulada una buena reserva de dinero, pero sin entradas extra, era insuficiente para sostener el lujoso tren de vida a que se había acostumbrado mi familia. Para colmo, eso coincidió con el nuevo capricho de mi esposa: quería conseguir un título nobiliario, entrar en la nobleza, ya no le bastaba ser la esposa de un próspero y “honrado” comerciante, no le bastaba el alternar con lo mejor de la sociedad local, si en el nuevo Estado de la nación iba a haber una monarquía y una Corte Real, ella quería formar parte, quería ser cortesana. Aunque, en un principio, yo bromeaba con el doble sentido de la palabra “cortesana”, dejé de hacerlo cuando vi que para ella no era cosa de gracia, que iba en serio. Nuestra vida se convirtió en un infierno. Mi mujer, respaldada por nuestros hijos, comenzó a presionarme para “reconvertir el negocio”, como ellos lo llamaban. En realidad, se trataba de tomar el camino que ya habían comenzado a tomar otros en mi situación comercial. Nada más, y nada menos, que sustituir el contrabando por el tráfico de drogas. Un “negocio” en auge, que prometía ganancias del millón por ciento. Pero ¿a cambio de qué? Del dolor, la desgracia y la muerte ajenas. Y todo, para mantener una vida de apariencia, lujo y frivolidad.&lt;br /&gt;Hasta entonces yo había transigido, acallando mi conciencia con el farisaico razonamiento de que tabaco y alcohol eran “drogas legales”, a fin de mantener un statu quo con apariencia de paz familiar. Pero aquello, aquello era ya demasiado y no estaba dispuesto a consentirlo, o al menos no estaba dispuesto a participar en ello. Quiso la casualidad, que uno de los intermediarios del contrabando, un viejo conocido francés, al que los traficantes presionaban para entrar en el nuevo “negocio”, me pidiera consejo sobre una posible salida. Entonces tomé la decisión más dura de mi vida, desaparecería sin dejar rastro. Mucho quería a mis hijos, y todavía a mi mujer, a pesar de los pesares, pero transigir con aquello no podía consentirlo mi conciencia.&lt;br /&gt;Tiempo atrás, mucho antes de esta crisis, cuando las cosas empezaron a ponerse tensas por los delirios de grandeza de mi esposa, y temiendo que en algún momento sus extravagancias nos llevasen a la ruina, tuve la idea de hacerme con una reserva secreta de capital. Así, poco a poco, una parte del efectivo generado por el contrabando, lo desvié a cierta cuenta cifrada en Suiza. El caso es que, en el momento clave, tenía las espaldas bien cubiertas con una no despreciable cantidad que, sin hacerme multimillonario, al menos era bastante a proporcionarme una vida cómoda el resto de mis días, con un mínimo esfuerzo. Mi amigo el intermediario, que también poseía un pequeño capital, tenía además los contactos necesarios para hacernos salir de las islas, sigilosamente, “de contrabando”. Con pasaportes y personalidad falsos, embarcamos los dos solos en un pequeño pesquero, que había descargado su alijo, el cual guiamos hasta la cercana costa de Mauritania, donde entregamos el barco a unos traficantes, de no quisimos saber qué, con el salvoconducto de ser “correos” de cierto grupo mafioso.&lt;br /&gt;Las penalidades y el miedo que pasamos, desde ese momento, hasta recalar aquí, no son para ser contados. La única forma de esfumarnos, sin ser detectados por las autoridades, era movernos dentro de ese oscuro submundo. Por las paradojas de la vida, para escapar de convertirnos en traficantes de drogas, tuvimos que convertirnos en traficantes de drogas. Así, aceptamos continuar de “correos”, llevando cierto alijo a Marruecos. Luego, hubimos de entrar en Argelia, y hacer “un trabajito” que desde allí nos acercó a Sicilia. Luego, a Cerdeña, con más de lo mismo. Y, por fin, “correos” con una saca de dinero negro, finalizamos en Mónaco nuestro doloroso periplo. Yo, que siempre había sido un hombre grueso, había perdido veinte kilos, y mi amigo, estaba demacrado por unas fiebres que pilló en el desierto libio. No obstante, tan cerca de nuestro destino, tuvimos fuerzas para superar tanta degradación, escabulléndonos tras volver a cambiar de identidad, pasaportes y demás documentos comunitarios. Aunque por nuestro aspecto, incluso bañados y descansados, no nos reconocería ni la madre que nos parió, tuvimos la precaución de hacernos una pequeña cirugía estética, la nariz, el lunar, aunque la cicatriz de mi ceja se resistió a todo cambio.&lt;br /&gt;Nuestra meta era esta islita perdida, que mi socio y compañero de aventuras recordaba por haber veraneado en ella durante su infancia. Aquí tomamos en arriendo este bar, que luego compramos, y lejos del mundo, sin hacer alardes de nuestros capitales, viviendo discretamente, pero con toda comodidad, pasamos los días sin más anhelos que disfrutar de esta paz y tranquilidad por muchos años, al menos eso esperamos. &lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;-&lt;em&gt;Que cosas, compadre, que cosas&lt;/em&gt; –apenas pudimos responder-. &lt;em&gt;Uno se imagina que eso es propio de un guión de cine, o novela, pero nunca de la vida real… Aunque, se te ha quedado en el tintero lo más enjundioso del asunto…&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-&lt;em&gt;Claro, claro&lt;/em&gt; –nos interrumpió-, &lt;em&gt;a ello iba. La “abducción”. Teníamos que borrar nuestras huellas completamente, desaparecer tanto para mi familia, como para nuestros conocidos, y desde luego para los mafiosos que nos apremiaban a participar en sus “negocios”. Para ello, era preciso desaparecer de una forma escandalosa, a ser posible ridícula, con la policía y los periódicos de por medio, de modo que nadie quisiera encontrarse mezclado en el asunto. Así que se me ocurrió lo de la “abducción”. Y claro, como en toda buena novela, lo que parece más difícil fue en realidad lo más fácil.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;Durante varias semanas, no paré de hablar sobre un presunto “contacto extraterrestre”, mi intención de subir en determinada fecha a Ucanca, la presunta cita que me dieron los “hermanos del cosmos”. En el día señalado, a la caída de la tarde, llegamos al lugar mi socio y yo, cada uno en su coche, y escenificamos la “abducción”. El emplazamiento del “escenario”, lo había elegido en una de mis frecuentes excursiones para escudriñar las estrellas. Llegué al centro del círculo de rocas, monté el telescopio sobre su trípode y lo dejé caer al suelo, me desnudé y deposité las ropas en un montón sobre la grava volcánica. Desde las rocas del círculo, por el lado contrario al que yo había accedido, mi socio me tendió un tablón, de unos tres metros, que había transportado hasta allí y escondido días antes. Por dicha pasarela crucé desnudo, haciendo equilibrios, en lucha con la creciente oscuridad, hasta alcanzar las rocas sin dejar huellas de mi fuga. Me vestí con ropas traídas al efecto por mi cómplice, serramos el tablón en varios trozos y con ellos me oculté en el maletero de su coche, un vehículo que arrojamos al mar en una pequeña cala próxima a nuestro lugar de embarque. Abordamos el pesquero de marras, y el resto ya lo sabéis.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Poco más había que añadir, o comentar, regresamos lentamente al puerto, donde el compadre de nuestro compadre atendía a los parroquianos, que iban llegando a su cita de media mañana con el café y la copita de Pastis. Allí nos despedimos, tras jurarle por lo más sagrado, que por lo que respectaba a los demás seres humanos, nosotros jamás lo habíamos visto y por tanto aquella conversación nunca había tenido lugar. Así, nos reembarcamos hacia nuestro destino inicial, asombrados, pero aliviados, al conocer la verdad del misterio que nos había inquietado durante tantos años.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Pero ¿realmente, habíamos conocido la verdad?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al cabo de tres años, andábamos de vacaciones por la región de Normandía, con unos amigos franceses que nos guiaron por el arte medieval de la zona. Al regreso, pensamos que no sería mala idea hacer el camino bajando por Bretaña, para acercarnos a la isla y saludar al compadre Armand, ya que, a decir verdad, nunca nos prohibió volver a visitarle. Puesto que nuestros amigos residían en los alrededores de Nantes, y les quedaba de camino, decidieron acompañarnos hasta la isla, que no conocían.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desembarcamos en un día gris de fines de agosto, con una molesta brisa que agitaba el mar más de lo que hubiésemos deseado, era como si el otoño estuviera dando aviso de su llegada por anticipado. Buscamos el lugar que recordábamos, aquel típico edificio esquinado, con su tejado de pizarra, paredes blancas, ventanas azules, toldos a rayas, mesas de hierro y mármol… ¡Sin embargo, al llegar al lugar que recordábamos, allí no había nada!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La esquina había desaparecido, el &lt;span style="color:#cc6600;"&gt;“Café du Port”&lt;/span&gt; había desaparecido. En su lugar había un pequeño jardín, con bancos y algunos artilugios para solaz los niños. ¿Qué había sido del negocio y casa de nuestro compadre? ¿Qué había sido del compadre y su socio?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por mediación de nuestros amigos franco-parlantes, preguntamos a los jubilados, que aguantaban estoicamente la molesta brisa, mientras vigilaban a sus nietos que alborotaban en toboganes y columpios. ¡Nadie sabía nada del viejo café! Es más, ¡juraban que allí nunca había existido un café! Hubo, eso sí, una casa de pescadores, abandonada hacía muchos años, que el ayuntamiento acabó derribando para dedicar el solar a espacio público. Sí, era un edificio esquinado, con paredes blancas y ventanas azules, pero nadie recordaba que alguna vez se utilizara como café. Teníamos que estar confundidos, nos dijeron, sí, eso sería, porque dos manzanas más allá efectivamente había un café, el típico café marinero de toda la vida, aunque ahora lo habían remozado para atraer el turismo, el “Café de la Gran Mer”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Allá fuimos, pero evidentemente ese no era el que conocíamos, ni sus dueños eran los dos compadres. Los amigos franceses, se miraron extrañados y nos miraron dudosos, cuando insistimos para que interrogaran al viejo propietario, a su mujer, y a la joven camarera, sobre la existencia del otro café. La respuesta de todos ellos, fue sorprendente. Sí, hubo un &lt;span style="color:#cc6600;"&gt;“Café du Port”, &lt;/span&gt;pero era… éste mismo, al que después de la Gran Guerra cambiaron el nombre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como la situación se estaba volviendo “rara”, por momentos, dejamos de insistir. Antes de que empezaran a llevarse el dedo a la sien, para tildarnos de chiflados, admitimos ante todos que, quizá, seguramente, nos habíamos equivocado al tomar la dirección. Lo más probable, es que se tratase de cualquier otra islita, de las muchas desperdigadas por la abrupta costa bretona. Que, desde luego, carecía de importancia, y que podíamos seguir el viaje como si tal cosa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ni durante el trayecto a Nantes, ni durante los tres días que estuvimos visitando la ciudad, volvimos a sacar el tema, aunque en cuanto teníamos un momento de intimidad no hablábamos, entre nosotros, de otra cosa. Cuando volvimos a casa, rebuscamos en la caja de fotos, que esperaban ser colocadas en algún álbum, aquellas instantáneas del anterior viaje a la isla. Recordábamos que, por respeto al anonimato del compadre, no habíamos tomado fotos de su establecimiento, pero quizá… En efecto, el quizá se hizo realidad. La primera vez, nada más desembarcar y darnos cuenta de nuestra confusión de destino, para “inmortalizar” el despiste, pedimos a un marinero que nos hiciese una foto, en el embarcadero, con el pueblo al fondo.&lt;br /&gt;Allí estábamos ambos, sonriendo como tontos, junto a la pasarela de desembarco, rodeados de barcas de pesca, un trozo de playa, otro del puerto, y detrás algunas casas típicas, el comienzo de la calle principal, y fondo… Al fondo, muy pequeño por la distancia, estaba el edificio esquinado, con su tejado de pizarra, paredes blancas, ventanas azules, toldos a rayas, mesas de hierro y mármol. Pero sobre todo, con su cartelón colgando de la fachada, que pregonaba a los cuatro vientos nuestra cordura: &lt;span style="color:#cc6600;"&gt;“Café du Port”.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#cc6600;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;¿Qué había pasado allí? ¿Por qué, el aclarado misterio, volvía a oscurecerse? Lo único que se nos ocurrió, como respuesta lógica, es que los compadres, sintiendo que su anonimato ya no era seguro, tras nuestra visita, se habían vuelto a mudar. Eso no aclaraba, sin embargo, las explicaciones de los lugareños, acerca de la inexistencia del café o de su confusión con el nombre anterior de otro café. Pero analizar el caso desde otro ángulo, requería considerar que todos los lugareños, habían sido “sobornados” o “comprados”, para negar la existencia del establecimiento y de sus dueños. Y si eso era difícil de digerir, imaginad lo que sería pensar, que tres años atrás, habíamos tenido “una insolación con alucinaciones”, a las diez de la mañana mientras soplaba la fresca brisa del Atlántico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aunque, puestos a admitir disparates, preferíamos mil veces lo de la insolación, antes que considerar la lejana posibilidad de que los dos compadres hubiesen sido realmente abducidos, y a la población completa de la isla, los extraterrestres, le hubieran borrado todo recuerdo del &lt;span style="color:#cc6600;"&gt;“Café du Port”.&lt;/span&gt; Lo único cierto, es que alguien, o algo, había subvertido la realidad para apartarnos de ella.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 400px; DISPLAY: block; HEIGHT: 266px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5536937080284799858" border="0" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_SYENij156Jo/TNcm8EYQY3I/AAAAAAAAClk/3y-1iCUUKAc/s400/duportcafe.jpg" /&gt;&lt;br /&gt;Nunca hemos vuelto a intentar averiguar nada de este extraño caso, si hoy lo sacamos a colación, es tan solo para dejar constancia de que, en este mundo, nada es lo que parece y, a veces, ni siquiera parece lo que es.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;“Esto ocurrió en aquellos años en que una gallina costaba dos pesetas y la fraga de Cecebre era más extensa y frondosa”. &lt;span style="font-size:85%;"&gt;(W. Fernández Flórez, El Bosque Animado, Estancia III).&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;strong&gt;Abrenoite (el murciélago de La Fraga).&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;[Obra propiedad de Alkaest, copia de uso exclusivo para su reproducción en &lt;span style="color:#cc6600;"&gt;“La Fraga de Malvís”.&lt;/span&gt; Quedan rigurosamente prohibidas, sin la autorización escrita de los titulares del copyright bajo las sanciones establecidas en las leyes, la reproducción total o parcial de esta obra por cualquier medio o procedimiento, comprendidos la reprografía y el tratamiento informático, y la distribución de ejemplares de la misma mediante alquiler o préstamo públicos. El que avisa, no es traidor].&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6016079194879270206-8887289260836416096?l=elmundodemalvis.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elmundodemalvis.blogspot.com/feeds/8887289260836416096/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6016079194879270206&amp;postID=8887289260836416096&amp;isPopup=true' title='11 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6016079194879270206/posts/default/8887289260836416096'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6016079194879270206/posts/default/8887289260836416096'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elmundodemalvis.blogspot.com/2010/11/la-irrealidad-sospechosa.html' title='¿La irrealidad sospechosa…?'/><author><name>Malvís</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00599698783250666862</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='23' src='http://3.bp.blogspot.com/-CDHgrOUMK60/Tn8BP94Wq7I/AAAAAAAACzU/buMFjyPiuCo/s220/escapada%2Ba%2Bla%2Bfraga%2BS.Joan%2B2011%2B%252853%2529.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_SYENij156Jo/TNcpIvqZ4RI/AAAAAAAACl8/MtnuuBKwCNI/s72-c/sure.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>11</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6016079194879270206.post-2879819712240414005</id><published>2010-10-22T19:01:00.007+02:00</published><updated>2010-10-22T19:45:24.802+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='La gatera de Mourriña'/><title type='text'>Las dos caras del espejo</title><content type='html'>&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;p&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 330px; DISPLAY: block; HEIGHT: 360px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5530923376530901266" border="0" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_SYENij156Jo/TMHJgcIHSRI/AAAAAAAACiU/E6zJ630YAbo/s400/fatos+y+cretos.jpg" /&gt;&lt;br /&gt;Esa mañana Creto se levantó más temprano que de costumbre, cogió un abrigo verde a cuadros, una cesta y salió a la calle. Aunque era oscuro y dada la hora, no encendió ninguna linterna. Las estrellas y los pequeños rayos centelleantes de la madrugada iluminaban su paso, para él era suficiente y hasta mágico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fue hacia el monte dando saltitos y meneando la cesta pues estaba contento como de costumbre o incluso más. Esta vez decidió ir a buscar frutos para hacer una gran tarta, grande de verdad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al llegar allí, vio un grupo de Fantos con sus chaquetas grises, sus sombreros de ala grande y sus guantes de seda gris perla. Les saludó con un alegre, intenso y alargado &lt;em&gt;¡Hooolaaa!&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A los Fantos, verle, no les hizo ni pizca de gracia, así que aparentaron no haberlo oído ni visto. Creto se les acercó un poco más y repitió su saludo:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;- ¡Hola!&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Esta vez un Fanto se giró hacia él y con ímpetu le dijo:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¡¿Qué haces aquí?! ¡Los Cretos debéis despertaros una vez nosotros dormimos, y tu incumples el re-gla-men-to!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Creto no borro su sonrisa y como si no hubiera oído al Fanto añadió:&lt;br /&gt;-&lt;em&gt; ¿De qué habláis?, ¿Queréis ayudarme a buscar frutos? Haré un pastel enorme, enorme de verdad.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fanto, horrorizado, dió la espalda nuevamente a Creto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;.........&lt;/span&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;........&lt;span style="color:#cc6600;"&gt;..........&lt;/span&gt;.&lt;/span&gt;&lt;span style="color:#cc6600;"&gt;&lt;em&gt;EL OTRO LADO&lt;/em&gt;..........&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span &gt;&lt;em&gt;- Recordad que esta noche es la Noche.-&lt;/em&gt; dijo el presidente de los Fantos. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span &gt;- ¡&lt;em&gt;Allí estaremos!-&lt;/em&gt; respondieron todos a la una.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span &gt;Todos se fueron a su casa mientras por el camino, agrupados en pequeños grupitos, iban discutiendo sobre temas de los que de verdad importan a la sociedad, no como los temas propios de Cretos.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span &gt;Pasada la media noche, Fanto se preparó para salir, cogió su traje gris, su pequeño y plateado reloj de bolsillo, su sombrero de ala grande y un pequeño maletín que contenía su recién engrasado rifle. Comprobó la hora en varias ocasiones, debía salir en el momento exacto para llegar a la hora precisa, ni antes, ni después. Finalmente, la manecilla del reloj le permitió sentarse en su coche. Encendió los faros para iluminar el oscuro, negro y aburrido camino.&lt;br /&gt;Al llegar al sitio acordado, bajó del coche y con sumo cuidado abrazó su maletín, tranquilamente se arrimó al grupo correspondiente. Pudo ver que cada uno llevaba su maletín, todos iguales, e inconscientemente, asintió aprobando lo que veía.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span &gt;Ese era el día más esperado para todos los Fantos, era el día en que verían aparecer el fruto con patas y todos soñaban con cazarlo.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span &gt;En aquel momento, un desafinado y estridente &lt;em&gt;“hola”&lt;/em&gt; salió de la espesa oscuridad del bosque. Procedía de un Creto. Los Fantos se horrorizaron al pensar que un Creto les había seguido, ¡o tal vez eran cientos de ellos!, aún aturdidos volvieron a oír el escandaloso hola, esta vez más cerca.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span &gt;Fanto se dió la vuelta y vio como un Creto permanecía de pie allí, alegre, entre las plantas, mirando las flores y, lo peor de todo, buscando frutos!! &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;strong&gt;&lt;span &gt;- ¡¿Qué haces aquí?! ¡Los Cretos debéis despertaros una vez nosotros dormimos, y tu incumples el re-gla-men-to!&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6016079194879270206-2879819712240414005?l=elmundodemalvis.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elmundodemalvis.blogspot.com/feeds/2879819712240414005/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6016079194879270206&amp;postID=2879819712240414005&amp;isPopup=true' title='11 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6016079194879270206/posts/default/2879819712240414005'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6016079194879270206/posts/default/2879819712240414005'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elmundodemalvis.blogspot.com/2010/10/las-dos-caras-del-espejo.html' title='Las dos caras del espejo'/><author><name>Malvís</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00599698783250666862</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='23' src='http://3.bp.blogspot.com/-CDHgrOUMK60/Tn8BP94Wq7I/AAAAAAAACzU/buMFjyPiuCo/s220/escapada%2Ba%2Bla%2Bfraga%2BS.Joan%2B2011%2B%252853%2529.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_SYENij156Jo/TMHJgcIHSRI/AAAAAAAACiU/E6zJ630YAbo/s72-c/fatos+y+cretos.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>11</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6016079194879270206.post-1903279098811087710</id><published>2010-09-18T23:44:00.017+02:00</published><updated>2010-11-08T15:06:20.043+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='El túnel de Furacroyos'/><title type='text'>Paradojas en escabeche</title><content type='html'>&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 400px; DISPLAY: block; HEIGHT: 298px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5518557549864855234" border="0" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_SYENij156Jo/TJXa2mA-psI/AAAAAAAACcI/4HUXjmIzvbU/s400/escabeche.jpg" /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;Vanidad de vanidades, caza de viento. Así es, querido amigo, como empieza el relato que me dispongo a contarte. No se si lo calificarás de cuento o de historieta; llámalo como quieras. En definitiva lo que cuenta es lo que te cuento y no como lo cuento.&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;Encontrarás una serie de reflexiones a las que sólo les une lo paradójico y como se mantienen con una naturalidad asombrosa, además de que son ideas de taberna. &lt;strong&gt;Sí, del templo que es esta taberna&lt;/strong&gt;, porque sólo aquí parece que, con los vapores del vino, se abren las orejas y se escucha con atención lo que te dice este al que nunca has visto y no conoces de nada, pero que a través de la conversación se convierte en el depositario de tus saludos más vehementes. Quien gusta del vino en soledad, aborrece la compañía de los que conoce, con la expectativa de conocer a alguien a quién escuchar o que escuche, olvidando la realidad conocida y construyendo una nueva, que por ser momentánea y efímera, infla el ego que, de esta manera, permanece a prueba de vanidades ajenas.&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;Bueno, hecha la presentación, amigo pide algo al tabernero, yo te recomiendo estas paradojas en escabeche regadas con vino de la tierra.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#cc6600;"&gt;Yo… candil de puerta ajena&lt;br /&gt;Que trajín&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De templo en templo&lt;br /&gt;De taberna en taberna&lt;br /&gt;Te he buscado fuera&lt;br /&gt;Cuando te tenía dentro&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Le pregunte a las tres estrellas&lt;br /&gt;Le pregunte al aire, al agua, a la tierra y al fuego&lt;br /&gt;Con mercurio probé&lt;br /&gt;Odio plomizo y amor áureo pensé&lt;br /&gt;Rompí las cadenas&lt;br /&gt;No necesito agua regia ni piedra filosofal&lt;br /&gt;Amor, esa es la transmutación&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#cc6600;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#cc6600;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#cc6600;"&gt;****&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;Fue una fría tarde de invierno cuando entablé conversación con Gabriel. Él estaba sentado donde lo estas tu y, por cierto, si viene te recomiendo que le cedas el sitio, no porque te lo exija, sino por respeto. Sí, querido amigo, el respeto a la antigüedad del alma, ese respeto cariñoso que sale de dentro y que antepone un Don y un usted natural al que, en la profundidad de su mirada, te deja entrever una ternura atemperada por los años que se convierte en firmeza de carácter y muchísima sabiduría. No creo necesario describirte a Gabriel, creo que lo mejor es que esperes a que venga y tú mismo lo veas, no obstante, si te diré que no es mayor en edad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La primera conversación comenzó al ritmo de lo que en ese momento aparecía en la televisión. Un –&lt;em&gt;vaya mierda de programas&lt;/em&gt; -por mi parte, y otro –&lt;em&gt;que puedes esperar con los tiempos que corren&lt;/em&gt; –por la suya. Ahora parece, pensé, que la meteorología ha dejado de ser lugar común para asaltar al que se sienta a tu lado, es mejor hablar de la basura de la caja trovadora. Pero curiosamente abandonamos rápido los estereotipos para hablar de nosotros mismos. Me llamó la atención que en una primera aproximación abriera su corazón sin barreras y con una confianza que sólo podíamos tener con los años, algo que, sorprendentemente, únicamente ocurre en la Taberna.&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;Pero bueno, a lo que iba, comenzó a hablarme de su familia, de su mujer y de sus hermanos, de su padre, de su niñez, de sus primeros trabajos. Cuando me habló de algunas de sus experiencias, noté como la expresión de su cara se tornaba triste, al tiempo que casi pasaba de soslayo, intentando borrar de su memoria el recuerdo triste, dándose cuenta de que sin que yo se lo hubiera pedido él había comenzado a hablar. &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;Derivé la charla hacía la muerte que es el olvido y, claro, muerte de experiencias. No quiso continuar. Qué curioso, quién había empezado con el recuerdo ahora prefería volver a los estereotipos. Le insistí, y fui yo quién le abrió mi corazón. Sírvete lector y compañero de paradojas en esta Taberna, de lo que le dije y ahora te digo a ti.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Somos el resultado de nuestras experiencias. Desde que empezamos a guardar nuestros primeros recuerdos, son éstos los que van perfilando nuestra personalidad, nuestro carácter y nuestro yo. No sabemos cuando ese yo aparece haciéndonos sentir diferentes a los demás. La diferencia, querido compañero, está en cómo hemos convertido la experiencia exterior, que nos llega a través de los sentidos, en interna y por tanto diferenciada de la de otros. En el momento en que compartimos la experiencia interna con alguien, esclavizamos parte de nuestro ser, de nuestro yo egoísta, y si ese alguien nos traiciona entonces estamos ante la verdadera traición pues perdemos parte de nosotros mismos. De ahí la negativa a entrar en la huella del olvido del amigo Gabriel.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Cómo distinguir? ¿A quién puedo y a quién no debo contar según qué cosas? Realmente, con lo que me cuentas y que sale del patrimonio de tu memoria, me enriquezco, pero ese enriquecimiento sería injusto si no fuera recíproco. Ahí está la verdadera amistad, en querer compartir parte de nuestro yo de tal manera que continuamente crezca hasta que nos cueste trabajo reconocernos. &lt;em&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Frater qui adjuvatur a fratre quasi civitas firma&lt;strong&gt;,&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt; con murallas de roca maciza que repelen los envites del azar. Es la caridad de sentimientos y, como decía, de experiencias, sin temor a su pérdida, convirtiéndonos en confesores al tiempo que penitentes, para crear una auténtica comunidad de Vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los alimentos hacen crecer y mantenerse a nuestro cuerpo, tienen distintos sabores que se agotan en el momento en el que los comemos, y no todos tenemos los mismos gustos y no nos saben igual. Van a parar al estomago, y de allí sólo se extrae lo que es beneficioso y nos mantiene, desechando el resto. &lt;strong&gt;Del mismo modo, la experiencia de los sentidos es alimento del alma que va a parar al estómago de la memoria.&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;strong&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 230px; FLOAT: left; HEIGHT: 320px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5518346875913574850" border="0" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_SYENij156Jo/TJUbPwY3GcI/AAAAAAAACbg/uwQ8Qx9fdgM/s320/paradoja+en+escabeche.JPG" /&gt;&lt;/strong&gt;El sabor de los recuerdos puede ser amargo o dulce, pero hemos de tener claro que lo importante no es el sabor que se agota en la ingestión, sino el alimento. Procesado el recuerdo en la memoria, es ese alimento el que llega al alma y una vez allí puede o no coincidir con el sabor dulce o amargo de la experiencia. Momentos tristes pueden recordarse con alegría. Así, le dije a Gabriel que me parecía una persona llena de alegría, cuya conversación me alimentaba hasta el momento de llegar al olvido, &lt;em&gt;&lt;span style="color:#cc6600;"&gt;pero que no debía olvidar sino retomar el recuerdo, &lt;/span&gt;&lt;span style="color:#cc6600;"&gt;&lt;span style="color:#cc6600;"&gt;digiriendo&lt;/span&gt; la tristeza en alegría y convirtiendo en estiércol todo lo demás. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;..&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;em&gt;&lt;strong&gt;Por Furacroyos, el topito de la Fraga&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6016079194879270206-1903279098811087710?l=elmundodemalvis.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elmundodemalvis.blogspot.com/feeds/1903279098811087710/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6016079194879270206&amp;postID=1903279098811087710&amp;isPopup=true' title='12 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6016079194879270206/posts/default/1903279098811087710'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6016079194879270206/posts/default/1903279098811087710'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elmundodemalvis.blogspot.com/2010/09/paradojas-en-escabeche_4176.html' title='Paradojas en escabeche'/><author><name>Malvís</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00599698783250666862</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='23' src='http://3.bp.blogspot.com/-CDHgrOUMK60/Tn8BP94Wq7I/AAAAAAAACzU/buMFjyPiuCo/s220/escapada%2Ba%2Bla%2Bfraga%2BS.Joan%2B2011%2B%252853%2529.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_SYENij156Jo/TJXa2mA-psI/AAAAAAAACcI/4HUXjmIzvbU/s72-c/escabeche.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>12</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6016079194879270206.post-921612568510669374</id><published>2010-09-01T07:23:00.014+02:00</published><updated>2010-09-01T08:15:08.520+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='La fraga de Malvís'/><title type='text'>Vidas Para-Lelas</title><content type='html'>&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;.&lt;/span&gt; &lt;div&gt;&lt;div&gt;&lt;div&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_SYENij156Jo/TH3kZsSOr3I/AAAAAAAACag/3T6XoScx-BE/s1600/alarconito.jpg"&gt;&lt;/a&gt;&lt;div&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_SYENij156Jo/TH3kL1LOMKI/AAAAAAAACaY/Zs8DTBxUq4s/s1600/alarconito.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 250px; FLOAT: left; HEIGHT: 200px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5511812410875195554" border="0" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_SYENij156Jo/TH3kL1LOMKI/AAAAAAAACaY/Zs8DTBxUq4s/s320/alarconito.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;El protagonista, a su pesar, de este relato, como es notorio entre sus allegados, nació, accidentado y accidentalmente, en Madrid, aunque podría haberlo hecho en Badajoz, en Caravaca o en Jaén. Su padre, prohombre muy conocido en el Circulo Mercantil, atendió a los ruegos de su esposa, ya cumplida en más de una semana, de dar un paseo por el campo para ver si se aceleraba el parto con el aire vespertino. Aún más, como disponía de un pequeño utilitario, elemento imprescindible de la necesaria ostentación de aquella época, máxime si, como el suyo, descapotaba manualmente enrollando la lona a la zona postrera de la techumbre, sugirió adentrarse con él unos kilómetros en el hayedo próximo y así sentir la caricia de la brisa en la cara. Además, como hizo notar a su esposa, &lt;em&gt;&lt;span style="color:#333333;"&gt;“ hacía un día estupendo para ser aquella época del año, el coche estaba deseando y no soplaba chispica de viento”.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Pusieron ambos rumbo a la sierra norte, con la idea de hacer un paseo de ida y vuelta. La madre, en su estado, a boca de parir, iba despatarrada en el sillón del acompañante. No le gustaba sentir el viento en la cabeza, porque se despeinaba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando apenas llevaban una hora de paseo, cambió el tiempo. Vinieron unas nubes algo negras parecidas a piel de topo y empezó a soplar un viento fuertecillo. Juntamente con la llegada del viento apareció un ruido en el motor, primero casi ronroneo suave de nana y luego unos ronquidos que terminaron en asfixia total. Se acabó la gasolina. Las cosas de las prisas que, como los parientes, siempre están para ayudar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al socaire pasaron el resto de la mañana, la tarde y, aún peor, la noche, con un frío que pelaba y tapados como pudieron. Vino la mañana y no tenían ni puñetera idea de su situación, con el agravante de que la esposa empezó a sentirse poco a poco más madre, más apretura y más sudores. A lo lejos se divisó entonces una pequeña cabaña blanca como una mancha de sal iluminada por un farol. En aquel sitio no podía ser otra cosa que una herrería, hoy reconvertida, en casita rural que, cual Galana, acabaría siendo centro de acogida de peregrinaje de zahoríes e incautos adictos a la queimada marinera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sintiéndose robinsones salvados, comenzaron a dar gritos. Obviamente, el herrero y su acompañante acabaron por oírlos y, después, verlos, ya que no tenían otra cosa que hacer. Con habilidad y manejo, el padre con la ayuda de los providenciales refuerzos, logró arribar a su señora esposa a la cabaña donde, tras sortear al arcón de la entrada, acabó embistiendo el humilde catre que presidía la única estancia. Al mismo embiste, se desvaneció.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se despertó en la pequeña casa del herrero donde su esposa, más delgada, consolaba a éste y a su pinche, dándoles las gracias por haberles salvado y por su ayuda en el parto. Los dos, solteros y entrados en años, eran lo menos parecido a un ginecólogo y a una matrona. Se asustaron, gimieron y sudaron más que la parturienta y juraron y perjuraron que ellos pensaban que un nacimiento era otra cosa, más parecida a un portal con la mula y el buey, y que si ellos tuvieran que parir la humanidad estaría condenada a la extinción.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con el trasiego, la criatura tuvo algunas dificultades para nacer, algunos tirones de cabeza y se le hicieron unos pequeños chichones. Como dijo el herrero, &lt;em&gt;"el niño había salido un poquico defectuoso"&lt;/em&gt;. Pero sólo había sufrido daños en la parte del cuerpo menos utilizada y, por tanto, menos necesaria de cualquier varón: la cabeza. De lo otro iba bien servido. Lo que Dios recorta al hombre por un lado, lo alarga a veces por otro, con buen criterio de dotarle siempre de alguna herramienta con la que poder buscarse la vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El devenir de su evolución vital no tiene la menor importancia para los lectores del presente relatillo: La infancia y la adolescencia en un colegio de frailes, lejos del hogar paterno por un exilio injusto, y con ligeras dificultades. Con el auxilio de sus padres, de una tía maestra y sus clases particulares en las materias fundamentales, pudo ir bandeando los cursos con la conciencia de que este mundo era casi perfecto e inmutable. El apellido y su inclinación a escribir con la izquierda, no le ayudaba mucho en aquellos años de cruda dictadura maquillada con los apelativos de democracia orgánica, pero lo que acabó definiendo su personalidad, fue su nombre de pila. Podrían haber impuesto al bautizando la gracia de Guiomar, Martín, o tal vez Pedro, en honor y recuerdo a sus nobles antepasados, pero sin embargo, el aspecto más que angelical de aquel neófito, hizo que su señor padre tuviera el buen juicio de intentar subir un peldaño más en la escala de los coros celestiales y acabar nominándole Rafael.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como confesaron sus padres con la llegada de la fama literaria de un homónimo, pronto se dieron cuenta de las limitaciones de su infante; en palabras llanas, que ellos creyeron que el niño les había salido medio tonto. De no haber sido así, le hubieran animado a ser Capitán de Marina Mercante, Notario, Registrador de la Propiedad o, aún mejor, Médico Cirujano en Huesca. Sin embargo, Rafaelín siempre andaba con preguntas extrañas: &lt;span style="color:#333333;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;¿qué hacemos en el mundo? ¿Por qué hay ricos y pobres? ¿cuántas veces se come en esta casa?&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;.&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt; Con lo incomprensible de su verborrea y lo retorcido de sus pensamientos, producto evidente de aquellos chupitos de vinagre que el infante se daba en las ocasiones que su madre le encargaba del suministro y que él entendía como pócima del disolvente universal, resolvieron que, evidentemente, el niño había de ser, de ser algo, historiador de vocación, articulista a sueldo, antropólogo ocasional, aficionado "fotografiador" y, a ratos perdidos, escritor. Pero sobre todo, peregrino incansable por los caminos del medievo, rescatando el recuerdo de nuestras raíces culturales en franca lucha con las beatas custodias de templos que le impedían no sólo el sacrilegio fotográfico de sus interiores, sino también el hurto de la energía eléctrica de la iglesia para recargar la batería de su exhausta cámara.&lt;em&gt;&lt;span style="color:#333333;"&gt; &lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;strong&gt;¡Que venga la Guardia&lt;/strong&gt; &lt;strong&gt;Civil¡&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt; - exclamaba ante el incomprensible acoso y prohibición. O bien - y obtenido su objetivo - &lt;span style="font-family:verdana;color:#333333;"&gt;&lt;em&gt;&lt;strong&gt;¡Pues ahora no entro, prefiero tirarme por los "sembraos"¡.&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Adusto, hiperactivo, y algo miope, la ruleta genética pronto reveló la residencia en su persona de un aire caballeresco, casi quijotesco, al tiempo que su innata fascinación por los aspectos más esotéricos y mágicos que subyacen en la Madre Tierra. No en vano, era frecuente verle paseando sus atardeceres adolescentes junto al estanque del Retiro en busca de lamias con quienes compartir tema de conversación y bocadillo de arenque. Fue en una tarde de esas donde conoció a Carmen. Pequeña, menuda, vivaracha y con unos ojillos más alegres que luceros del amanecer, no supo, ni pudo ni quiso, resistirse al encanto de aquel joven que, en lugar de regalarle flores, se dedicaba a seducirla con las nuevas teorías existencialistas de Jean Paul Sarte y en el que creyó ver la reencarnación del Custodio de su ciudad de nacimiento.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_SYENij156Jo/TH3k15MRoOI/AAAAAAAACao/tnXMXJ4M3HA/s1600/recien+casados.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 300px; FLOAT: left; HEIGHT: 220px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5511813133507862754" border="0" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_SYENij156Jo/TH3k15MRoOI/AAAAAAAACao/tnXMXJ4M3HA/s320/recien+casados.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;Y sintiéndose almas afortunadas, decidieron probar fortuna en las Islas ídem. Y sin encomendarse a Dios, pero tampoco al Diablo, ante el estupor de sus respectivos progenitores, y, arriesgándose a "vivir en pecado", decidieron poner tierra de por medio y compartir destino, cuerpo y sueldo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Camarero de supervivencia, a cuya resulta le quedaría el recordatorio de una secuelar ciática que años más tarde fuera causa de aquel tintinear de amuletos metálicos que siempre llevara prendidos en su inseparable bolso de hombro, faro y guía de prosélitos en las encabritadas rutas románicas que trazaba con sabiduría y esmero, Rafael proseguiría en su constante anhelo vital de búsqueda de seres mágicos del agua. Y puede que hubiera encontrado su empeño si no hubiese sido porque la casualidad, en versión fatídica, se cruzó en su camino mostrándole que también, en su propia ciudad de residencia, existía una Laguna, donde podría bañarse cada tarde en las aguas del aprendizaje universitario.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la Universidad destacó entre sus profesores, aunque, como en los ruedos, había trivisión de opiniones; unos pensaban que era un genio, otros que un majara y la mayoría que era ambas cosas a la vez. En eso, aquel Catedrático recaló pronto. Le animó a cursar la licenciatura de Filosofía y Letras confiando en que la sacaría sin ningún problema, a realizar su tesis, a denostarla y apropiársela en propio beneficio académico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Terminó los estudios y junto con Edu, el hijo de su padrino y futuro Presidente del Tribunal Opositor, don Servando, elaboró su tesina sobre un candente tema &lt;em&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;strong&gt;(“¿ Existe el existencialismo?. Propuestas a favor, en contra y abstenciones”)&lt;/strong&gt;,&lt;/span&gt;&lt;/em&gt; muy aplaudida, con la que ambos lograron, ex equo, el Premio Fin de Carrera y unos puntos extras para las oposiciones. Conseguidas éstas, tuvo su primer destino en Albanchez de Mágina, donde aún le recuerdan sus alumnos, las mozas solteras del lugar, los padres de éstas y el comandante de Puesto de la Casa Cuartel de la Benemérita.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Allí conoció a Manuel, picapleitos del tres al cuarto y hombre progresista que ejercía ambas titulaciones, pues era defensor de la vida a ultranza, sobre todo de la buena vida especialmente si podía ser la suya y su propio progreso. Trabaron sólida amistad y pasaban largas horas en charlas interminables relacionando Derecho natural con la Filosofía. Su filósofo principal, tema constante de sus reflexiones, era Jorge Valdano, el conocido reformador de la ideología blanca, que había traído las aproximaciones conceptuales bonaerenses a las estructuras mentales del banquillo del Real Madrid. Con estos postulados, arrancaba Rafael sus explicaciones del materialismo marxista, Darwin y la dialéctica del fuera de juego. De aquí pasaba a la teoría de la selección natural, comprensible a las claras cuando descubres, sin ninguna confusión, que los jugadores más notables son los que han sabido capear las lesiones, concretar los lanzamientos y definir los pases a media distancia sin preocuparse del miedo escénico. Incluso para motivación de sus alumnos, crisol de las españas y resto planetario, resaltaba que el progreso social era como un derecho natural decisivo en la lucha biológica por alcanzar las cotas más altas en la pirámide de la cuenta corriente bancaria.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Viajero de ocasión, que no ocasional, recorrió la sufrida piel de toro enrolado como tramoyista de una Compañía teatral, pero siempre acompañado de su propia compañía. Experto en dar tres vueltas a las rotondas antes de escoger la salida ...¡equivocada¡, visitó pueblos, aldeas y villorrios; durmió junto a tapiales de cementerios y en molinos harineros que, con el constante repiqueteo del agua sobre la piedra molar, le sometían a interrumpidas noches de sueño aunque le ayudaban a aliviar la vejiga. En todos los lugares encontró argumentos, anécdotas y tradición oral en que documentar sus trabajos de investigación y que grababa hablando a hurtadillas, como si se confesara, a una cámara de fotos. Vírgenes, lo que se dice vírgenes, encontró pocas y las que encontró resultaron ser negras, como no podía ser de otra manera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por cuestiones que no vienen al caso, pidió el traslado a la capital de un desmembrado reino de taifas, se compró un gato y aquí se encuentra en la actualidad. En los últimos años ha compaginado su labor de investigador e historiador, con la edición de portulanos y guías intensivas de románico intravenoso, la literatura fantástica y la divulgación de las órdenes (no de las que recibe de su gato, sino de las otras, de las militares), con obras tan conocidas como &lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;“A vivir, es decir, lo que vamos a hacer antes de la muerte”&lt;/em&gt;,&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt; publicada en dos lujosos volúmenes, &lt;em&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;strong&gt;“Crónica sincera de una vida entregada al estudio del Temple: la técnica de desleír pigmentos a base de huevos”&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt; &lt;/span&gt;&lt;/em&gt;y, fundamentalmente, la tan celebrada &lt;em&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;“Cinco rutas románicas, con horario y acceso, para las rebajas de enero”.&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Habiendo contactado con Laura, ésta le convenció de las motivaciones especiales por las que convendría proseguir sus preocupaciones y desvelos intelectuales con un grupo de majaras quienes, no sabría a ciencia cierta en qué podrían ayudarle, pero sí para servirle de escarmiento en cabeza ajena, fundar una escuela de incautos, llegar a ser laberinto de fantasmas y maestro en mandar "a quien corresponda" condenas de picota y cepo a los aprovechados. La conversión fue rápida y no sólo escarmentó en cabeza ajena, sino en propia de la que guarda cicatriz, pues en Villarcayo cayó, viniendo en conocimiento de las treinta y dos “chinas”, y no es que fueran geishas, -¡qué más hubiésemos querido él y yo¡-, sino rudo producto, materia grosera y desecho y resto pétreo de la tan admirada Madre Tierra de las que, remembrando linaje, pudo salir de la mística contemplación que le produjo el porrazo y encontrarse libre y sano entre sus alborozados amigos y parientes, guardando, celoso, el secreto de su marca cantera entre el bosquecillo de su pelo-pincho.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_SYENij156Jo/TH3k2AKXgBI/AAAAAAAACaw/zH2YCt5-UMc/s1600/alarcones.jpg"&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;No se sabe si por mor de la edad y vivencias o por efecto de la propiedad matemática de que el producto de dos negativos dan resultado positivo, que a resultas del último calamonazo sufrido en propia crisma se debió activar el efecto de aquél que sufrió al ver la luz primera, pero la esencia de la cuestión es que, el bueno de Rafael hoy es un hombre funcional y pragmático aunque la causa sea de lo más ilógica &lt;em&gt;&lt;span style="font-family:verdana;color:#333333;"&gt;(" hacer una cosa pá ná, es tontería"),&lt;/span&gt;&lt;/em&gt; disfruta de una paga del Gobierno, de un discípulo de adopción que venera, a la par, los conocimientos del Maestro y los callos a la madrileña de la anfitriona; es maestro en jugar a la Oca sin meter la pata y llevar Concha adosada sin ejercer de peregrino; ronca a pierna suelta (¡y no veas cómo¡), hace caso a su mujer, obedece en todo a su gato y le gusta beber y charlar con sus amigos. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;. &lt;div&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_SYENij156Jo/TH3k2AKXgBI/AAAAAAAACaw/zH2YCt5-UMc/s1600/alarcones.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 264px; FLOAT: left; HEIGHT: 192px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5511813135378907154" border="0" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_SYENij156Jo/TH3k2AKXgBI/AAAAAAAACaw/zH2YCt5-UMc/s320/alarcones.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_SYENij156Jo/TH3k2AKXgBI/AAAAAAAACaw/zH2YCt5-UMc/s1600/alarcones.jpg"&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;&lt;div&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_SYENij156Jo/TH3k2AKXgBI/AAAAAAAACaw/zH2YCt5-UMc/s1600/alarcones.jpg"&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;De todo, menos de filosofía e historia, por supuesto.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_SYENij156Jo/TH3k2AKXgBI/AAAAAAAACaw/zH2YCt5-UMc/s1600/alarcones.jpg"&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;. &lt;div&gt;&lt;div&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_SYENij156Jo/TH3k2AKXgBI/AAAAAAAACaw/zH2YCt5-UMc/s1600/alarcones.jpg"&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_SYENij156Jo/TH3k2AKXgBI/AAAAAAAACaw/zH2YCt5-UMc/s1600/alarcones.jpg"&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_SYENij156Jo/TH3k2AKXgBI/AAAAAAAACaw/zH2YCt5-UMc/s1600/alarcones.jpg"&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6016079194879270206-921612568510669374?l=elmundodemalvis.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elmundodemalvis.blogspot.com/feeds/921612568510669374/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6016079194879270206&amp;postID=921612568510669374&amp;isPopup=true' title='11 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6016079194879270206/posts/default/921612568510669374'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6016079194879270206/posts/default/921612568510669374'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elmundodemalvis.blogspot.com/2010/09/vidas-para-lelas.html' title='Vidas Para-Lelas'/><author><name>Malvís</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00599698783250666862</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='23' src='http://3.bp.blogspot.com/-CDHgrOUMK60/Tn8BP94Wq7I/AAAAAAAACzU/buMFjyPiuCo/s220/escapada%2Ba%2Bla%2Bfraga%2BS.Joan%2B2011%2B%252853%2529.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_SYENij156Jo/TH3kL1LOMKI/AAAAAAAACaY/Zs8DTBxUq4s/s72-c/alarconito.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>11</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6016079194879270206.post-3555308777081550438</id><published>2010-08-19T21:54:00.008+02:00</published><updated>2010-08-19T22:22:34.927+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='El pozo de Geraldo'/><title type='text'>Y mañana ... ¡lunes!</title><content type='html'>&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;-&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;div&gt;&lt;div&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_SYENij156Jo/TG2Q-Xp_R-I/AAAAAAAACZg/8DMMrBLt99Q/s1600/temps+perdut.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 320px; FLOAT: left; HEIGHT: 246px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5507217320520402914" border="0" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_SYENij156Jo/TG2Q-Xp_R-I/AAAAAAAACZg/8DMMrBLt99Q/s320/temps+perdut.jpg" /&gt;&lt;/a&gt; &lt;div&gt;Una tarde perfecta para meditar o deprimirse. Es domingo de un cualquier día del año. El cielo está nublado y aún las bocatejas lloran transparencias del reciente chaparrón que, como si de un calmante se tratara, me deja relajado. Bueno, puede ser que el culpable de mi relajación sea la siesta que me he echado, pero me siento relativamente bien.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me acompañan esta tarde, junto a esta ventana del mundo, Verdi con su Carusso. Magistral. También, las composiciones de Ennio Morricone para la película La Misión, Your Love, y alguna otra como la de Memorias de África. ¡Qué llamada tiene África¡: nuestro origen, lo más básico, vivir. Apenas en un viaje pude sentirla, pero me fascinan esas imágenes vividas durante escasos días; esa naturaleza tan "natural", como si el tiempo no transcurriera; donde las necesidades te hacen vivir, intensamente, una vida tan diferente a esta que llevamos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vuelvo de un cumpleaños. Sesenta años cumplió un primo mío. Miré atrás por un momento. Es difícil mirar atrás cuando no los has cumplido aún, pero noto que me quedan pocos y aprovecho el momento para analizar la vida de mi primo. Y noto que hemos perdido el tiempo en crearnos un futuro que nunca llega. ¡Es tan complicado¡.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con sus años recién cumplidos, seguirá preparándose "su" futuro hasta dios sabe cuándo. Y el futuro, tal vez lo tenga preparado hace tiempo y no se haya dado cuenta. Al igual que cada uno de nosotros. Pero él seguirá, al igual que todos y cada uno de nosotros, rodeándose de cosas, muchas cosas, y pocas vivencias, muy pocas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Siento que desperdiciamos algo único, nuestro tiempo. Ese tiempo que no es igual para ti que para mí y que, aunque un día dure veinticuatro horas, no recordaremos ninguna, pues ninguna nos merece la pena de ser recordada. ¡Qué insatisfacción tan dolorosa, qué desengaño tan cruel, qué búsqueda tan innecesaria¡. Al final, apenas unos buenos recuerdos conseguidos con mucho esfuerzo....&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_SYENij156Jo/TG2RyGR4LYI/AAAAAAAACZ4/Y9Y7lFOYll0/s1600/esac1.JPG"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 320px; FLOAT: left; HEIGHT: 213px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5507218209209068930" border="0" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_SYENij156Jo/TG2RyGR4LYI/AAAAAAAACZ4/Y9Y7lFOYll0/s320/esac1.JPG" /&gt;&lt;/a&gt;Hoy es domingo de un cualquier día del año. Mañana... será lunes.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;em&gt;&lt;strong&gt;Por Esca&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt; &lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6016079194879270206-3555308777081550438?l=elmundodemalvis.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elmundodemalvis.blogspot.com/feeds/3555308777081550438/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6016079194879270206&amp;postID=3555308777081550438&amp;isPopup=true' title='8 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6016079194879270206/posts/default/3555308777081550438'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6016079194879270206/posts/default/3555308777081550438'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elmundodemalvis.blogspot.com/2010/08/y-manana-lunes.html' title='Y mañana ... ¡lunes!'/><author><name>Malvís</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00599698783250666862</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='23' src='http://3.bp.blogspot.com/-CDHgrOUMK60/Tn8BP94Wq7I/AAAAAAAACzU/buMFjyPiuCo/s220/escapada%2Ba%2Bla%2Bfraga%2BS.Joan%2B2011%2B%252853%2529.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_SYENij156Jo/TG2Q-Xp_R-I/AAAAAAAACZg/8DMMrBLt99Q/s72-c/temps+perdut.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>8</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6016079194879270206.post-3760023441697526275</id><published>2010-07-24T20:29:00.000+02:00</published><updated>2010-07-24T20:32:01.886+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='La fraga de Malvís'/><title type='text'>La siesta</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_SYENij156Jo/SJd3Jn03unI/AAAAAAAAAGs/zYXig943Pd8/s1600-h/van_gogh_siesta222.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 10px 10px 0px; FLOAT: left; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5230780499407387250" border="0" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_SYENij156Jo/SJd3Jn03unI/AAAAAAAAAGs/zYXig943Pd8/s320/van_gogh_siesta222.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Me encuentro a menudo mejor que en el mundo civilizado, entre la gente que ignora la palabra “aislamiento”&lt;/span&gt; &lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;(V. VAN GOGH) &lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El Hombre del Tiempo había previsto, con mucha antelación, que el sexto verano de este Nuevo Milenio sería especialmente estable.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esto, traducido al lenguaje vulgar, equivalía a entender que, en aquel rincón del sureste andaluz, sería especialmente caluroso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quizá por eso, ya en los albores del mes de mayo, las autoridades municipales habían mantenido reuniones al más alto nivel político y habían acordado la adopción de una serie de medidas que deberían ser aplicadas, con todo rigor, en las localidades y núcleos costeros bajo la influencia directa de su demarcación territorial.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se publicaron Bandos, y toda la prensa y medios de comunicación social provinciales, se hicieron eco de las decisiones políticas que emanaban de los poderes públicos locales detallando, con profusión y minuciosidad, las medidas adoptadas para combatir lo que ya se preveía como el principal azote que, sin duda, sufriría el litoral.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No hubo oposición. Aquellas medidas se habían adoptado por unanimidad y sin distinción del color político de los integrantes que conformaban el espectro de la Corporación. Los había de derechas, de izquierdas e incluso un influyente grupo político de independientes que reivindicaban una mayor cuota de autogobierno y autonomía para aquella próspera localidad costera. No obstante, todo el paquete de medidas había sido asumido por acuerdo unánime, fruto de un elaborado proceso de lo que, en consonancia con el término en boga en aquella época, se había dado en llamar, eufemísticamente, “ pacto municipal de estado” (otros lo llamaban, simplemente, “talante”).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y sin embargo, todo resultó inútil.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con la llegada de los primeros días del calendario meteorológico estival, las tardes se hicieron más largas y las horas de luz, casi eternas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La anormal ausencia de vientos del Este y de marejadas en la vecina Isla de Alborán, unido a un habitual e insultante cielo azul, impoluto, hacían de aquel rincón un destino apetecible y envidiable.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En sus noches de claras lunas llenas, el mar permanecía casi inmóvil, y sólo el arrullo de una tímida ola de espuma blanca que besa la playa, rompía el hechizo de aquel pedazo de mar que, ahogado en la bahía, asemejaba un tremendo espejo en que la Luna acudía, puntualmente, a mirarse ensimismada ante su propia belleza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La aglomeración urbanita con la producción de miles de toneladas de residuos que la ostentación de su opulencia genera, viene en hacer el resto. Y es que, lo que para la rutinaria y cotidiana actividad de una sociedad desarrollada sólo merece el concepto de basura, constituye, para otros, un precioso tesoro que les sirve de reclamo y ejerce un poderoso efecto llamada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quizá por eso, por todo eso, fueron llegando a oleadas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De haber sido posible, se habrían podido contar por miles. Pero su propia condición lo impide.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tampoco podría decir de dónde procedían, porque siempre viajan sin papeles ni equipaje. Lo que sí puedo afirmar es que llegaron por doquier y en los medios de transporte más inverosímiles.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los había de ambos sexos, de todos los tamaños, edades y colores. Incluso, para algunos, se trataba de su primera travesía aventurera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aunque predominaba el color pardo, también los había de color negro azabache que, a la luz crepuscular, irisaban un tono entre verdoso metalizado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En su égida, habían sorteado a sus enemigos naturales y los remedios químicos institucionales, aguardando, agazapados, en pestilentes lodazales y charcas infectas donde el carrizo y el tupido junco le sirven de cobijo y se erigen en naturales cómplices desinteresados que se niegan a delatarlos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Durante la noche, reponen las escasas fuerzas que restan tras la agotadora singladura, libando jugo de los cardos que crecen en las frescas riberas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No siempre la fortuna les sonríe. Muchos perecen en el intento y otros quedan atrapados en el propio néctar que eligieron como sustento reparador. Pero eso no los detiene. Es aceptado por todos como si fuera parte del precio que se ha de pagar. Por eso, nadie ni nada detiene a los que sobreviven.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y al fin... la recompensa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El olor de la abundancia que se pudre al sol de los contenedores, invade todos sus sentidos y les confirma que han hecho realidad su sueño: han alcanzado el litoral.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la sosegada hora de la siesta, casi todos duermen.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Del interior de las habitaciones, rezuma un fuerte olor, mezcla de sudor, yodo y salitre marino, que embriaga a la turba de los recién llegados. Éstos, se reagrupan, se dividen y dispersan acudiendo a los huecos de los ventanales que se abren como celdas en las torres de apartamentos que pueblan el caótico urbanismo de la especulación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Agazapados en el exterior de la persiana, esperan el momento propicio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando el ronquido se hace lento, arrastrado y profundo, el sudoroso cuerpo rezuma todo su efluvio estival. Entonces, se lanzan en tromba sobre el cuerpo que, desnudo, yace dormido. Lo toman, lo recorren de punta a punta y, en su alborozo, invaden las cuencas oculares, las comisuras de los labios y lamen con sus lenguas las oquedades del sexo embriagador. Después, zumban y revolotean. Se apropian de la estancia y del cuerpo que, en la laxitud, se desparrama sobre el lecho empapado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ebrios de placer, ninguno se apercibe de que, como si se tratara de un movimiento reflejo más de los muchos que le han precedido para espantarlos, esta vez la mano busca debajo de la mesita de noche. Tantea y encuentra el arma que guarda preparada y dispuesta. Después, un dedo índice oprime, con más rabia que fuerza, el botón del aerosol y del bote escapa una nube perfumada letal. Al minuto, todos se agitan, se convulsionan, y enloquecen el aire con sus zumbidos agónicos. Caen al suelo. Muertos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De nuevo, los mosquitos interrumpieron la siesta. De nuevo, se revela inútil el Bando Municipal que declaró la guerra a las moscas y mosquitos. De nuevo, es verano en Aguadulce.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;---------- ooo 0 ooo ------------&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;EPÍLOGO:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si has leído de tirón el artículo sin caer en la tentación de pasarlo por impresora de marca japonesa.&lt;br /&gt;Si pasado a papel impreso de mediana calidad, no lo has dedicado al uso poco digno, aunque higiénico, que los clásicos reservaron a la mano izquierda (salvo caso de necesidad en que valdría la indulgencia).&lt;br /&gt;Si al leerlo, por azar, viste, en algún momento, el reflejo de ZP o rememoraste los ancestros del nunca bien ponderado Caldera.&lt;br /&gt;Si durante su lectura alguna vez pensaste lo que yo pienso que pensabas&lt;br /&gt;Si, además de todo eso, sufres por los colores de la camiseta roja y blanca del Poli…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hijo mío, tú serás….. Torrente!!!.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6016079194879270206-3760023441697526275?l=elmundodemalvis.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elmundodemalvis.blogspot.com/feeds/3760023441697526275/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6016079194879270206&amp;postID=3760023441697526275&amp;isPopup=true' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6016079194879270206/posts/default/3760023441697526275'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6016079194879270206/posts/default/3760023441697526275'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elmundodemalvis.blogspot.com/2010/07/la-siesta.html' title='La siesta'/><author><name>Malvís</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00599698783250666862</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='23' src='http://3.bp.blogspot.com/-CDHgrOUMK60/Tn8BP94Wq7I/AAAAAAAACzU/buMFjyPiuCo/s220/escapada%2Ba%2Bla%2Bfraga%2BS.Joan%2B2011%2B%252853%2529.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_SYENij156Jo/SJd3Jn03unI/AAAAAAAAAGs/zYXig943Pd8/s72-c/van_gogh_siesta222.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6016079194879270206.post-531157899614864057</id><published>2010-07-05T21:22:00.003+02:00</published><updated>2010-07-05T21:32:06.326+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='La Alacena del Pazo'/><title type='text'>Desconcierto</title><content type='html'>&lt;div&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_SYENij156Jo/TDIyxDTUiVI/AAAAAAAACYg/D7WtwXVOGww/s1600/____Olvido______by_Athziri.jpg"&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; DISPLAY: block; HEIGHT: 284px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5490506713999378770" border="0" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_SYENij156Jo/TDIyxDTUiVI/AAAAAAAACYg/D7WtwXVOGww/s320/____Olvido______by_Athziri.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Nuestra vida abrazaba&lt;br /&gt;la ilusión del amor&lt;br /&gt;y la verdad fue que fracasó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi pensamiento fue&lt;br /&gt;olvidar que te había conocido,&lt;br /&gt;pero no pudimos ya evitar el desastre&lt;br /&gt;en nuestros corazones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cupido, de nuevo, nos jugó una mala pasada.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Tú, te arrepentiste antes de conocerme,&lt;br /&gt;y, yo, te dejé olvidado como algo que...&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;..........&lt;/span&gt; ... no había, jamás, amado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fui deprisa por la vida&lt;br /&gt;y eso me mató.&lt;br /&gt;Fui deprisa por el amor&lt;br /&gt;y ello me fracasó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Junto a lo cruel del mundo,&lt;br /&gt;yo, me enfrenté&lt;br /&gt;para al final ir a morir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fui deprisa por el camino del sueño&lt;br /&gt;que me llevó a la nada.&lt;br /&gt;Fui deprisa para todo&lt;br /&gt;y al final,&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;..............&lt;/span&gt;.... te perdí.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;em&gt;&lt;strong&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_SYENij156Jo/TDIzDF5QLOI/AAAAAAAACYo/kbANCulKZ0Y/s1600/esperandoteem2.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 186px; FLOAT: left; HEIGHT: 200px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5490507023932992738" border="0" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_SYENij156Jo/TDIzDF5QLOI/AAAAAAAACYo/kbANCulKZ0Y/s200/esperandoteem2.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;Por Ms. Brillet&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6016079194879270206-531157899614864057?l=elmundodemalvis.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elmundodemalvis.blogspot.com/feeds/531157899614864057/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6016079194879270206&amp;postID=531157899614864057&amp;isPopup=true' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6016079194879270206/posts/default/531157899614864057'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6016079194879270206/posts/default/531157899614864057'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elmundodemalvis.blogspot.com/2010/07/desconcierto.html' title='Desconcierto'/><author><name>Malvís</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00599698783250666862</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='23' src='http://3.bp.blogspot.com/-CDHgrOUMK60/Tn8BP94Wq7I/AAAAAAAACzU/buMFjyPiuCo/s220/escapada%2Ba%2Bla%2Bfraga%2BS.Joan%2B2011%2B%252853%2529.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_SYENij156Jo/TDIyxDTUiVI/AAAAAAAACYg/D7WtwXVOGww/s72-c/____Olvido______by_Athziri.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6016079194879270206.post-2900317929357142349</id><published>2010-06-20T18:00:00.001+02:00</published><updated>2010-06-20T18:10:25.724+02:00</updated><title type='text'>REENCUENTROS</title><content type='html'>&lt;em&gt;&lt;span style="color:#cc6600;"&gt;PRIMER REENCUENTRO: Plasencia- Jarandilla de la Vera. (Comunidad Extremeña)&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 400px; DISPLAY: block; HEIGHT: 255px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5483762256662752930" border="0" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_SYENij156Jo/TBo8t90T7qI/AAAAAAAACW4/ZJAlsR8Wt6Y/s400/PARADOR+JARANDILLA+DE+LA+VEGA.jpg" /&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Atravesé el puente mirando, de reojo, al río Jerte. De repente, el coche tomó la ascensión de una calle más bien estrecha y en el primer codo, a la derecha, me apareció la Puerta de Coria en toda su majestuosidad. Antes de adentrarme, reduje la velocidad y, casi al ralentí, comprobé que los retrovisores laterales del exterior no quedaran afectados por la angostura de las jambas pétreas del arco por el que se accedía a una tortuosa vía empedrada escrupulosamente limpia. Después, todo resultó relativamente fácil. A sólo unos metros, una señal rectangular que contenía en su interior el inefable triángulo - de base interrumpida y jalonado en sus vértices con los círculos que le confieren cierto aire de gorro de arlequín- indicaba, con el extremo en forma de flecha, que me encontraba en la dirección correcta:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ascendiendo el último repecho que separa la Plaza de San Nicolás de la torre a través de la que se accede a la zona monumental de la ciudad, un giro de noventa grados y, apenas veinticinco metros de calzada empedrada, me enfrentan a un recinto conventual que no tardo en catalogar de estilo gótico tardío no exento de algún elemento renacentista.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las cigüeñas son testigos mudos de mi torpe maniobra de aparcamiento, en batería, bajo el borbotón de margaritas que forman torrente por las paredes de la vetusta fachada del Convento de San Vicente Ferrer. Atravesé, con decisión, la puerta de madera de la que otrora fuera mansión de don Alvaro de Zúñiga y, tras toparme con la modernidad distorsionante de todo el recinto, representada por una puerta automática accionada por células fotoeléctricas, contemplo la placa metálica que inmortaliza la inauguración del Parador.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;-¡ Jesús! – no pude dejar de exclamar&lt;/em&gt; -. Ni Fraga, ni Sánchez Bella ni ningún titular de Turismo. Ahora corta la cinta el mismo Ministro que corta el “bacalao” económico. Hasta las paredes de esta aljama y sinagoga han llegado los vientos del liberalismo económico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Recorrí la distancia que me separaba del mostrador de la Recepción donde el empleado, ajeno a mi observación, luchaba tenazmente con la centralita telefónica encabritada y se deshacía en disculpas tras lamentar su previa negativa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- &lt;em&gt;Parador de Plasencia, le habla Juan Miguel. No, no. Lo siento. Ni doble ni individual. Lo siento, estamos completos hasta finales de Mayo. Gracias, lo lamento señor. Adiós, buenos días.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;- &lt;em&gt;Buenos días, señora. Dígame. ¿ En qué puedo servirle?-&lt;/em&gt; me espetó mientras con la palma de su mano derecha ahogaba el micrófono del auricular telefónico para retener la llamada entrante de la que, sin duda, iba a ser destinataria de su próxima negativa, cortésmente lamentada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;- Soy Mª Victoria Prieto. Me están esperando&lt;/em&gt; – respondí, mientras mi sonrisa socarrona me delataba, dejando traslucir el error que había cometido mi interlocutor al suponer que tenía ante sí a otra víctima de sus rechazos de admisión hospedera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- &lt;em&gt;Sí. Por favor, a la izquierda, siga el pasillo y luego a la derecha. En la Sala Capitular.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Abandoné la estancia y me adentré en un singular claustro con artesonado y esgrafiados, quedando anonadada ante la singular bóveda de crucería que apareció ante mis ojos. Perpleja estaba ante tanta belleza cuando una voz me sacó de mi abstracción.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- &lt;em&gt;Poco más del año hace de su inauguración y de milagro pude conseguir habitación. ¡ Y a finales de marzo!. Todo un prodigio, únicamente reservado a los titulares de la tarjeta Amigos de Paradores.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Allí estaba. Sencillamente, majestuosa. Como recién sacada de una películas de Fellini, descendía con cierto porte regio la imponente escalera al aire que hacía realzar aquel portento de arquitectura medieval, como si su autor hubiera pensado en ella con ocasión de su construcción.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;- He tomado la 220&lt;/em&gt; – prosiguió mientras bajaba los peldaños con aire de estar representando el papel de una doña Leonor de Pimentel actualizada. &lt;em&gt;No tiene vistas a la vieja muralla, pero el patio interior le da más luminosidad. Además&lt;/em&gt; – añadió -, &lt;em&gt;sólo pude reservar una noche. ¡ Si al menos hubiera podido lograr otra más!, pero a veces pienso que el personal de la Central de reservas está expresamente adiestrado para burlar, de ese modo tan sutil, las increíbles ofertas del Especial 2 Noches. ¡ Y más si intuyen por el timbre de la voz que no has cruzado la frontera de tener cumplidos los requisitos para la de Días Dorados!&lt;/em&gt; – remató con tono de inefable coquetería femenina mientras, inmóvil, con sus brazos abiertos, me incitaba a un caluroso abrazo, desde el último escalón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nunca llegué a confesarle que aquella aparición suya, bajando cadenciosamente la escalera, con su traje pantalón Mani de color rosa pastel complementado con baguette de Balenciaga de cuya asidera prendía un pañuelo de seda rosa asalmonado a juego con sus zapatos de medio tacón, me pareció sacada del más suntuoso reportaje del Hola.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tras instalar mi ligero equipaje en la amplia habitación con doble cama provistas de dosel, mi compañera de habitación me puso en situación sobre la historia del origen de las paredes de aquel confortable recinto. Entendía que ser titular de la tarjeta “ Amigos de Paradores” la obligaba a un conocimiento profundo y erudito del origen e historia de cuantos visitaba, así como de extenderlo y propagar sus excelencias como si hubiese tomado voto de proselitismo. Por eso, fue tan sólo hasta que me hubo explicado con toda suerte de detalles el milagro operado por el recién canonizado santo, a quien se había encomendado el salvamento de Juanito de Zúñiga, cuando accedió a bajar al refectorio, desoyendo, hasta entonces, el indiscreto concierto de intestinos que delataba mi frugal desayuno ingerido seis horas antes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde la mesa, situada junto a las puertas abatibles de madera por la que los camareros accedían en un ir y venir frenético a la cocina, gozaba de un lugar de privilegio para observar el amplio salón del refectorio cuya sobriedad quedaba realzada por el friso de azulejería talaverana del siglo XVI. Mientras, empleados ataviados con el traje típico de la comarca, nos daban la bienvenida con sendas copas de fino, al tiempo que nos brindaban las cartas. Fue entonces cuando, sin dejar de mirar la relación de viandas, inquirió:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- &lt;em&gt;¿ Y Carlos, sabes que has venido?.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;- &lt;em&gt;No&lt;/em&gt; – respondí. &lt;em&gt;Cree que asisto a un Seminario sobre Osteopatía. Además&lt;/em&gt; - añadí, como intentando justificar mi proceder -, &lt;em&gt;esto es algo que sólo tiene que ver con nuestros sentimientos y a nadie más incumbe&lt;/em&gt; – sentencié, haciendo especial hincapié en el posesivo.&lt;br /&gt;- &lt;em&gt;Justo&lt;/em&gt; – asintió ella al tiempo que retiraba la carta hasta ese punto indiscreto donde la incipiente presbicia delata la tozudez femenina rebelde a usar las bifocales. &lt;em&gt;José Manuel&lt;/em&gt; – prosiguió -, &lt;em&gt;supone que estoy en unas Jornadas de estudio del Anteproyecto de Ley para la Reforma de la liberalización sobre el establecimiento de oficinas de farmacia&lt;/em&gt; – añadió en solidaridad a mi actuar como si quisiera trasladarme su complicidad .&lt;br /&gt;- &lt;em&gt;Fíjate&lt;/em&gt;- añadí -, &lt;em&gt;él que siempre me ha pedido que le acompañase en sus viajes y, sin embargo, para una vez que viajo lo hago a escondidas suyas.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;- &lt;em&gt;Deberías aprovechar cualquier ocasión para viajar. Haz como yo. En el fondo, pienso que es lo mejor de la vida. Lo único que da sentido a nuestra rutinaria existencia.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;- &lt;em&gt;No, si a mí gustarme, me gusta como a la que más&lt;/em&gt; – respondí. &lt;em&gt;Pero primero con los niños tan pequeños y tan seguidos; luego, acabar con los estudios interrumpidos por mi precoz maternidad; después montar el negocio y, además... que tampoco hemos tenido nunca una situación económica para tirar cohetes. Lo tuyo es diferente. Siempre has estado bien económicamente y no has sabido de privaciones ni de preocupaciones de hijos&lt;/em&gt;.&lt;br /&gt;- &lt;em&gt;Pues deseo que puedas comprobar, ahora, todo lo que te has perdido.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;- &lt;em&gt;Eso fue, exactamente, lo primero que pensé al entrar en este precioso Parador. Cuánto me he podido acordar de las palabras de mi marido: ”Esa gente de los Paradores de Turismo, no contentos con haberse quedado con los castillos y conventos más bellos de toda España, ha tenido el gusto de saber escoger, también, aquellos parajes más impresionantes de nuestra geografía para emplazarlos. Merece la pena conocer la Red. Sirve para propiciar el reencuentro con nuestra historia, para aprender amar nuestra maravillosa tierra, su cultura y su riqueza gastronómica, al tiempo que la confortabilidad de sus instalaciones y su apacible ambiente, ayuda a encontrar nuestra propia paz interior”.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;- &lt;em&gt;Me alegro que te guste. Bueno, querida, si sigues siendo adicta al pescado, permíteme que te recomiende las tencas&lt;/em&gt; – dijo dando por zanjado el tema.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al punto, acercóse el jefe de sala y, nota en mano, interrogó educadamente sobre nuestras pretensiones gastronómicas.&lt;br /&gt;- &lt;em&gt;¿Eligieron ya las señoras?.&lt;br /&gt;-&lt;/em&gt; &lt;em&gt;Sí. Ponga en el centro un surtido de jamón y chacinas de cerdo ibérico de D.O. Dehesa de Extremadura, para compartir.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;- &lt;em&gt;¿ Puedo sugerirle un surtido de matanza verata?-&lt;/em&gt; se atrevió a terciar el maître, dando réplica a la que pronto apreció como una elección propia de una perfecta gourmet como la que había sido formulada por mi compañera de mesa y mantel.&lt;br /&gt;- &lt;em&gt;Depende de lo que lleve&lt;/em&gt;- me atreví a intervenir, sospechando que ese momento había marcado el fatal golpe a mi dieta de las 1.500 calorías.&lt;br /&gt;- &lt;em&gt;Consiste en una tabla con porción de lomo, tasajos, morcillas calabaceras, patateras, chorizos, cortezas, costillas en adobo, taranga y mondonga que, aderezados con nuestro “ Pimentón de la Vera”, ha sido secado al sol.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;- &lt;em&gt;Hecho, buen hombre&lt;/em&gt; – decidió la otra comensal a quien la línea de su figura corporal dejó de importarle el mismo día que el de la concepción. &lt;em&gt;Después&lt;/em&gt; – ordenó -, &lt;em&gt;unas tencas entalegadas para ella y yo intentaré dar cuenta de una caldereta de cordero.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;- &lt;em&gt;¿ Para beber?-&lt;/em&gt; insistió el hombre sin dejar de apuntar la comanda, agasajado por haber impuesto su sugerencia.&lt;br /&gt;- &lt;em&gt;Una jarrita de vino tinto de Pitarra&lt;/em&gt; – remató al tiempo que rechazaba con complaciente autosuficiencia una exquisita carta de vinos que agrupaba, ordenadamente, D.O de Rioja, Ribera del Duero, Priorat y Somontanos junto con extremeños de Dehesa Bermeja y Lar de Lares, entre otros. Después, como queriendo justificar su elección ante el maître que oficiaba de jefe de ceremonias, añadió:&lt;br /&gt;- &lt;em&gt;Siempre he opinado que en la mesa como en el vestir, lo importante es encontrar el contraste adecuado para no romper la armonía. Es como meter a un traje de Gianfranco Ferre un bonito cuerpo comprado en Zara. Todo se reduce a demostrar gusto en la elección.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Tras indicarle el número de habitación a la que debería cargar el importe, acabaron los prolegómenos y la excursión gastronómica, y comenzó el festín. En su transcurso, y aderezado por los elogios que dedicó a la preparación de los platos y algún que otro aventurado pronóstico sobre sus componentes condimentarios, me fue desgranando el motivo de su cita que, hasta entonces, me había mantenido en secreto, sabiendo, como sólo ella sabía, que mi malsana curiosidad se convertiría en su mejor aliado para conseguir su propósito de acudir a la reunión por ella convocada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- &lt;em&gt;Te preguntarás por qué hoy y aquí, en Plasencia. Pues bien. Hace cosa de un mes, recibí esta carta del Director de este mismo Parador en la que me invitaba a visitar este lugar con el fin de hacerme entrega, personalmente, de un encargo que le había sido confiado. Así que pensé que nadie mejor que tú, para compartir este momento. Por eso te hice venir.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;- &lt;em&gt;¿ Y...?&lt;/em&gt; – balbuceé mientras rebañaba el sofrito de pimientos que guarnecía mi tenca y el trozo de pan se adentraba en los confines del plato como si de explorar tierras vírgenes se tratara .&lt;br /&gt;- &lt;em&gt;Pues, hija, que me quedé con la miel en los labios. Cuando, al llegar, pregunté por el Director del Parador, el recepcionista se encargó de comunicarme que había dejado dicho que me reuniera con él en Jarandilla de la Vera, donde había debido trasladarse para atender asuntos de suma urgencia.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;- &lt;em&gt;¿Qué piensas hacer?&lt;/em&gt; – pregunté.&lt;br /&gt;- &lt;em&gt;Ir en su busca, no te quepa la menor duda. No se hacen casi mil doscientos kilómetros para jugar al corre-que-te pillo.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;- &lt;em&gt;¿ Tomarán postre las señoras, café tal vez?&lt;/em&gt; – preguntó una joven de ojos grandes ataviada con falda negra sobre sayo rojo moteado.&lt;br /&gt;- &lt;em&gt;Yo tomaré pudding de castañas y a ti te recomendaría que no dejaras de probar unos rapápalos en leche con canela.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Su recomendación tomó forma de comanda y tras dos chupitos de kirch de El Cabrero, abandonamos el refectorio y el rígido plan de las 1.500 calorías.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La tarde resultó electrizante. Sin apenas tiempo de digerir las fastuosas viandas de la tierra que nos habían servido en el almuerzo, tomamos rumbo a Jarandilla por la N-110.&lt;br /&gt;- &lt;em&gt;Otros accesos son más cómodos, querida, pero ninguno tan espectacular como éste&lt;/em&gt; – dijo en el momento que encaminaba el vehículo que conducía, por una carretera que serpenteaba el curso caprichoso del río Jerte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De repente, tomó un desvío a la derecha y comenzó el ascenso interminable de una minirruta tan empinada como fascinante. En el ascenso, la vegetación que flanquea la tortuosa carretera, comienza a espesarse y los bosques de castaños y robles se hacen más y más tupidos. Desde las alturas, la panorámica se hace grandiosa. A un lado, el valle del Jerte. En la vertiente contraria, el del Tiétar con todo su espléndida magnificencia. Cercanos a coronar el Piornal, la estación primaveral eleva a la categoría de arte la expresión de la naturaleza, y la policromía estalla como una sinfonía de color. Al blanco puro y aromático de los cerezos, le sucede, en forma escalonada, el color plomizo del roble y, junto a los cauces, el suave amarillo de las choperas que dejan entrever el azul de las aguas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pese a lo tortuoso del camino, dirigía el coche con la soltura de quien es perfecta conocedora de lo que pisa y hasta mis miedos eran contrarrestados por su animosa conversación, trufada con convenientes observaciones sobre el paraje que se proponía atravesar. Me relataba historias de cuantos pueblos habían atravesado aquellos valles a lo largo de los tiempos e intentaba justificar su asentamiento, ya en el culto a la abundancia y pureza de sus aguas, en la fertilidad de sus tierras o en lo abrupto de su orografía defensiva.&lt;em&gt; ¡ Hasta el que fue el hombre más poderoso del mundo conocido, lo eligió como destino!&lt;/em&gt; – había dicho mientras atravesábamos una zona de increíble belleza por sus gargantas y ollas de aguas cristalinas, relativamente cercanas al Monasterio de Yuste.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Era de atardecida, cuando detuvo el coche en la explanada situada bajo la torre del Castillo de los Condes de Oropesa. Ascendimos la escalera adosada a la rampa y penetramos, bajo el arco de piedra que sostiene el sobrio escudo imperial, en recepción.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- &lt;em&gt;Buenas tardes, ¿ el Sr. Director del Parador...?.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;- &lt;em&gt;Buenas tardes –&lt;/em&gt; respondió el recepcionista al tiempo que se incorporaba desde detrás del mostrador -. &lt;em&gt;Disculpen, don Tomás no se encuentras aquí. Lleva varios días de baja por enfermedad. Si en algo puedo serles útil.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;El cielo y las bóvedas del recinto parecieron venírsele encima. Tras ganar resuello, dirigí una mirada a mi compañera de viaje quien, reponiéndose de la contrariedad, acertó a contestar:&lt;br /&gt;- &lt;em&gt;No, gracias. Es un asunto de carácter personal&lt;/em&gt; – añadió al tiempo que buscaba la salida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De repente, como si un sexto sentido actuara de resorte, volvió sobre sus pasos y preguntó:&lt;br /&gt;- &lt;em&gt;Entonces, en ausencia de Director ¿nadie asume la función de dirigir este Parador?.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;- &lt;em&gt;Naturalmente, señora. Provisionalmente nos visita dos días por semana don Jesús, el Director del Parador de Plasencia.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;- &lt;em&gt;Avísele urgentemente, por favor. Dígale que la Sra. de Carrillo desea verle y que ha venido expresamente atendiendo a su carta.&lt;br /&gt;- Si son tan amables, giren a la derecha y, cuando salgan al patio verán una escalera a su lado izquierdo que conduce al bar. En unos minutos se reunirá con ustedes don Jesús.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Accedimos a un magnífico patio lleno de plantas y de enredaderas que trepan a la altura de la segunda planta del edificio como queriendo mirar por los balcones de las habitaciones y que, carente de ornatos, presenta la sencilla sobriedad que únicamente confiere la piedra. Al frente, tres salones de estar, uno de ellos con chimenea y pulcramente adornado con cerámica del Puente del Arzobispo. A mano derecha, la puerta por la que se accede a la zona de habitaciones que, en otro tiempo, tuvieron el enorme privilegio de alojar a Carlos V ó a Alfonso XIII.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Apenas hubimos tomado asiento junto a la armadura que se encuentra colocada al lado izquierdo de la enorme chimenea de piedra que preside la sala y nos hallábamos admirando el artesonado de madera y los estandartes que cuelgan de las paredes del salón, cuando del comedor contiguo apareció un hombre de mediana edad, no muy alto, de calvicie incipiente que, vestido de riguroso traje negro y camisa crema sobre la que resaltaba corbata roja de fantasía, con exquisitos modales, se dirigió hacia donde nos encontrábamos y, mano extendida, efectuó las presentaciones:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- &lt;em&gt;Buenas tardes, soy Jesús Atienza. A sus pies señoras. Siento que hayan tenido que hacer tan largo viaje, pero los imponderables...&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esbozamos una convencional sonrisa y la conversación se reanudó mientras volvíamos a ocupar nuestros asientos en torno a la amplia mesa de madera sobre la que fue servido, con premura, un aperitivo solicitado a sus instancias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- &lt;em&gt;Verán, señoras. De haber sabido las actuales circunstancias, quizá no habría enviado la carta. Se lo digo sinceramente. Lo que ocurre es que ¡ quién iba a imaginar lo que me ha pasado!. Les refiero esto, porque hace cosa de dos meses y estando destinado como Jefe de Administración del Parador de Turismo de Puerto Lumbreras, en Murcia, apareció en el buzón de sugerencias un sobre cerrado que iba dirigido a la atención de la Sra. de Carrillo. Farmacia. Riaza (Segovia). Al principio, el director depositó el sobre en recepción con el encargo de que fuera entregado al cliente que respondiera a dicha identidad que, seguramente, lo reclamaría al echar de menos su entrega por entender que sólo un error o un despiste podía motivar su aparición en el buzón de sugerencias en lugar de en el correspondiente casillero de habitaciones. Después, como transcurrieran los días y nadie lo reclamaba ni tampoco la relación de visitantes ni de reservas permitiera identificar a su destinataria, de recepción pasó al departamento de administración con encargo de hacer las averiguaciones necesarias que permitieran su envío, por correo, tan pronto se conociera el domicilio correcto al cual debería ser remitido y que, a la luz del dato que figuraba en el sobre, nos permitía ser optimistas sobre la escasa dificultad que podía ofrecer obtener la dirección de la oficina de farmacia de una localidad segoviana no muy populosa.&lt;br /&gt;- Debo confesarle que eso fue lo que más me sorprendió. Cómo había dado conmigo. Pero ahora que lo cuenta, lo tengo claro.&lt;br /&gt;- Efectivamente. Y eso es lo que debí de haber hecho, si los acontecimientos no se hubiesen precipitado. Me explico. A los pocos días, recibí una carta de la Secretaría de Estado de Comercio y Turismo del Ministerio de Economía por la que se me promovía a Director del Parador de Plasencia y lo de después... ya casi lo pueden imaginar.&lt;br /&gt;- ¿ La Secretaría de Estado del Ministerio de Economía?&lt;/em&gt; – interrumpí.&lt;br /&gt;- &lt;em&gt;Sí. Es de donde depende nuestra Dirección General&lt;/em&gt; – me contestó, sin apercibirse del sofoco bochornoso que me recorría el rostro y que delataba lo que ahora comprendía como una estúpida observación lanzada ante la placa situada a la entrada del Parador de Plasencia, fruto de mi imperdonable ignorancia.&lt;br /&gt;- &lt;em&gt;No sabe lo que nos alegramos –&lt;/em&gt; terció, oportunamente, Lina.&lt;br /&gt;- &lt;em&gt;Enhorabuena &lt;/em&gt;– abundé.&lt;br /&gt;- &lt;em&gt;Gracias, gracias. En fin –&lt;/em&gt; prosiguió -, &lt;em&gt;que con tanto jaleo y preparativo hasta hacerme un poco con las riendas y aterrizar en este puesto, el santo se me fue al cielo. Así que, cuando a primeros de este mes y al poner en orden mis últimos papeles me encontré con el sobre, sentí el remordimiento de no haber cumplido el último encargo recibido al frente de la Administración de Puerto Lumbreras y, sólo de pensar que podría tratarse de algo urgente, creí morirme de agobio y de una inexcusable falta de profesionalidad. Después, busqué su dirección, señora, y le envié la carta que ya conoce.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;- &lt;em&gt;Sí, pero Ud. me citaba en Plasencia y a punto estuve de darme el viaje en balde.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;- &lt;em&gt;Mil perdones de nuevo. No sé si le han contado a ustedes que el titular de la dirección de Jarandilla está enfermo y con la Exposición Carolus, no hay más remedio que atender los preparativos. Así que...En fín, señora, aquí tiene el famoso sobre&lt;/em&gt; – y sacando un sobre de tamaño cuartilla de una carpeta de sobremesa, me hizo su entrega, con toda la ceremonia propia del mensajero real que acaba de dar por cumplida su importante misión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fue mi primer impulso rasgar el sobre recién entregado y ver su contenido; pero los modales de que hacía gala aquel hombre y el hecho de no ser yo la destinataria, me impidieron revelar la impaciencia que me corroía el espíritu mientras observaba cómo el sobre quedaba depositado, sobre la mesa, junto al vaso de Martini, casi vacío.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Habíamos entrado en el terreno de lo privado para preguntar a nuestro contertulio sobre su pueblo de origen que lo delataba por su acento andaluz, su carrera profesional y, de ahí, pasado a las alabanzas sobre su meteórico ascenso a un puesto de tanta responsabilidad “pese a su edad”, cuando nuestra ya distendida conversación fue interrumpida por el mismo empleado de recepción que nos atendiera a nuestra llegada quien, aproximándose a toda prisa, carraspeó diciendo:&lt;br /&gt;- &lt;em&gt;Perdón. Don Jesús, el señor Comisario de la Exposición ha llegado. Le espera en recepción.&lt;br /&gt;- Si me disculpan, señoras. No saben cuánto lo lamento, pero el deber me llama. Una vez clausurada en Toledo, ahora comienza el periplo del V Centenario del Emperador en tierras extremeñas de Jarandilla y Yuste. Por cierto ¿ se quedarán con nosotros esta noche?.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y sin dar tiempo a obtener nuestra respuesta, abandonó la estancia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando salíamos, el tranquilo patio de armas que apenas una hora antes habíamos atravesado, era ahora un auténtico zoco. Una legión de empleados con mono azul se movían, frenéticos, entre grandes embalajes de madera de los que extraía toda clase de objetos, armaduras, relojes, arcones y estandartes. Al fondo, en la sala decorada con objetos de cerámica se podía ver, a través de la ventana que da al patio, a un don Jesús efusivo enfrentado a tres hombres de traje azul marino y pelo engominado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A medida que la tibia tarde del inminente abril se extingue, el frescor del Río Tiétar se extiende agradablemente por toda la vega; los mosquitos y las típulas se mezclan en sus vuelos inestables con las mariposas que aprovechan las últimas horas de luz libando las flores que, copiosamente, cubren todos los rincones del campo. Lentamente los sonidos de las sombras, sustituyen a los del día, y el reclamo gárrulo de los críalos, la estrofa de la abubilla y la cadenciosa llamada del cuco, el zumbido de las moscardas y el vuelo brillante de los escarabajos, se troca por el ulular de los mochuelos, el aflautado reclamo del autillo, el rasgueo de los grillos, el zigzagueo de los pavones nocturnos y los chasqueos metálicos de los murciélagos que, recién abandonado el letargo invernal, se entregan a una interminable persecución de polillas, mosquitos y efímeras, yendo y viniendo, apresurados, porque están zurciendo las sombras dispersas para que no quede claridad ni rendija en el traje negro de la noche.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_SYENij156Jo/TBo9LowWdjI/AAAAAAAACXA/g0b138KtvcE/s1600/ParadorJARANDILLA.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 320px; FLOAT: left; HEIGHT: 240px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5483762766405072434" border="0" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_SYENij156Jo/TBo9LowWdjI/AAAAAAAACXA/g0b138KtvcE/s320/ParadorJARANDILLA.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;En esta hora incierta entre el día y la noche cuando los cuervos y palomas torcaces llegan desde muy lejos a reposar entre la fronda, los árboles quedan quietos y los animalillos regresan a sus guaridas, abandonamos Jarandilla de la Vera. A la mañana siguiente, nos despedimos y, traspasada la Puerta de Trujillo cada vehículo tomaba caminos diferentes.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6016079194879270206-2900317929357142349?l=elmundodemalvis.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elmundodemalvis.blogspot.com/feeds/2900317929357142349/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6016079194879270206&amp;postID=2900317929357142349&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6016079194879270206/posts/default/2900317929357142349'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6016079194879270206/posts/default/2900317929357142349'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elmundodemalvis.blogspot.com/2010/06/reencuentros_17.html' title='REENCUENTROS'/><author><name>Malvís</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00599698783250666862</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='23' src='http://3.bp.blogspot.com/-CDHgrOUMK60/Tn8BP94Wq7I/AAAAAAAACzU/buMFjyPiuCo/s220/escapada%2Ba%2Bla%2Bfraga%2BS.Joan%2B2011%2B%252853%2529.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_SYENij156Jo/TBo8t90T7qI/AAAAAAAACW4/ZJAlsR8Wt6Y/s72-c/PARADOR+JARANDILLA+DE+LA+VEGA.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6016079194879270206.post-7226380241516549722</id><published>2010-06-19T18:10:00.002+02:00</published><updated>2010-06-20T18:11:03.241+02:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;span style="color:#cc6600;"&gt;&lt;em&gt;SEGUNDO REENCUENTRO Manzanares-Almagro. (Comunidad Castellano-manchega)&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;p&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 400px; DISPLAY: block; HEIGHT: 300px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5483777536730891522" border="0" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_SYENij156Jo/TBpKnYgchQI/AAAAAAAACYA/uNYcq2LP93c/s400/paradorAlmagro.jpg" /&gt;&lt;br /&gt;Hacía casi diez años que no marcaba su teléfono. Tras una vida tan fuertemente unidas y en la que tantos y tantos buenos momentos compartimos, inseparablemente unidas, nos habíamos distanciado. Por eso, me extrañó que, después de tanto tiempo sin querer saber la una de la otra, me hubiera mandado aquel telegrama pidiéndome (“ si te encarta”, decía textualmente) reunirme con ella en Plasencia. El hecho de que recordara mi actual nueva dirección, significaba que no había dejado de seguirme la pista y que aún existían rescoldos del sentimiento amoroso de antaño. Por mi parte, sentía lo mismo. Tampoco yo me había resistido a seguir su vida y estaba completamente informada de todo lo que constituía su mundo. Algo que ha sido tan tierno y profundo no muere nunca, pensaba con razón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Animada por el paso dado por ella, descolgué el teléfono y marqué el número sin titubear. Como si fuera algo tan rutinario como encargar la bombona de butano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- &lt;em&gt;Farmacia, dígame.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;- &lt;em&gt;Puede ponerse doña Lina, por favor&lt;/em&gt; – contesté.&lt;br /&gt;- &lt;em&gt;Un momento. No cuelgue&lt;/em&gt; – respondió.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Tras una breve pausa, se reanudó la conversación.&lt;br /&gt;- &lt;em&gt;Diga, ¿quién es?.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;- &lt;em&gt;Oye, soy yo&lt;/em&gt; – contesté segura como estaba que no necesitaría más presentación que el timbre, archiconocido para ella, de mi voz. &lt;em&gt;Alcubillas&lt;/em&gt; – continué sin más preámbulos- &lt;em&gt;es un pueblo pequeñito de la provincia de Ciudad Real. Está a escasos 20 kilómetros de Valdepeñas&lt;/em&gt;.&lt;br /&gt;- &lt;em&gt;Ya. Eso lo sé porque también he sentido la curiosidad de mirarlo en Internet, pero lo que no me cuadra es que su iglesia no está dedicada a Sta. María Magdalena, sino a su Patrona, la Virgen del Rosario, y si recuerdas el legajo incompleto que nos entregó el de Jarandilla...&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;- &lt;em&gt;Ya, ya. Por eso te llamo. He pensado que a lo mejor...&lt;br /&gt;- Yo también estuve a punto de sugerírtelo. Hasta tengo elegido el sitio: Manzanares.&lt;br /&gt;- ¿Manzanares?&lt;br /&gt;- En efecto. El Parador de Manzanares. Está a pocos kilómetros de Valdepeñas y a la mitad de camino entre tu Comunidad y la mía. Desde allí podríamos ir a visitar Alcubillas e intentar adivinar este dichoso jeroglífico para salir de dudas de si se trata de una bobada o una broma de pésimo gusto y acabar, de una vez por todas, con estas tonterías. Además, está junto a la autovía de Andalucía-Madrid. De esa forma, en uno o dos días habremos hecho todo lo que tengamos que hacer. Y por poco dinero. Me han confirmado que aceptan talones. ¿Qué te parece a ti?.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;- &lt;em&gt;Bien –&lt;/em&gt; asentí, comprendiendo que todo estaba perfectamente organizado por ella y que un nuevo encuentro podría ser beneficioso no sólo para la búsqueda de la pista del pergamino, sino para nuestros corazones, que tan maltrechos habían quedado por los acontecimientos pasados. Nos veremos allí el próximo viernes, si dios quiere.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aquella semana se me hizo eterna. Pese a la escasa importancia concedida al principio al contenido del sobre e incluso, la contrariedad que nos supuso el pensar que habíamos sido objeto de una pesada broma que para nada justificaba tantos kilómetros recorridos, desde que rasgáramos el sobre entregado en Jarandilla de la Vera, no había podido dejar de pensar en aquella media cuartilla amarillenta que contenía y en su texto manuscrito que ya tenía, incluso, fielmente memorizado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No acertaba a comprender su significado ni qué relación guardaba con nosotras. Y sin embargo no podía dejar de pensar en ello, hasta el punto de recitar, de memoria, su contenido. No estaba centrada en mi trabajo y los pacientes parecían notarlo, porque sus contracturas no cedían a mis tratamientos o, al menos, así me lo parecía. Deseaba dar altas para tener menos agobio el fin de semana y, sin embargo, no conseguía progresar con ninguno. Incluso Magdalena, a punto de aliviar sus cervicales, se fue a quedar dormida en el sofá, con tan mala postura que deshizo el velo pacientemente tejido por estas penelopeas manos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El viernes, a primera hora, ya estaba camino de la A IV Andalucía-Madrid, y dando la una del mediodía, accedía al desvío del km. 174. Nada más llegar, descubrí una especie de Quinta con un típico patio manchego, pulcramente encalado de blanco luminoso, donde resaltaban sus casetas azulonas dedicadas a garaje. Penetrándolo, se accede a otro recinto ajardinado, con una gran tinaja y un antiguo carro de labranza que le sirven de decorado. Recorro el pasadizo cubierto de teja que da acceso a la puerta de entrada y, nada más franquearla, contemplo el conjunto de pollos de perdiz, disecados, y los útiles empleados para su caza que cuelgan junto a la vitrina que conteniendo objetos y alegorías, nos recuerda que estamos en pleno corazón de la tierra del que fuera el hidalgo más universal de todos los tiempos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tras confirmar la reserva, el empleado me entrega la llave de mi habitación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;- Una de matrimonio, ¿ verdad, señora?&lt;/em&gt; – dice al tiempo que teclea el ordenador. Efectivamente, aquí la tenemos. La 216, en la segunda planta, sobre la piscina. El ascensor lo encontrará pasada la puerta de la izquierda, a su derecha. Bienvenida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nunca había visto una cama con tanta amplitud. Al principio, incluso llegué a pensar que las camareras de habitaciones habrían confundido el largo con el ancho. Tras tomar posesión de mi aposento y refrescarme del agobiante calor del viaje, entretuve la espera entusiasmada con un libro de bolsillo que, situado en la mesita de noche, se hizo objeto de mi atención por su sugerente título: Relatos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estaba embebida en el relato El despertar, que Vicente Marco dedicara a la memoria de su padre en Alarcón, cuando desde la mesa de la cafetería que está junto al amplio ventanal la ví llegar. Llevaba unos pantalones color visón, camiseta marrón de mangas sisa y, sobre la misma, una camisa abierta en tono beige, con todos sus complementos en cuero de Ubrique. Golpeé los cristales para hacerme notar y pronto estábamos, de nuevo, juntas comentando desde las incidencias del viaje, de nuestras casas y, en fin, de nuestro vivir cotidiano en el escaso mes transcurrido desde nuestro último encuentro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tras exponer nuestros respectivos planes, acordamos que, dado lo avanzado de la hora que haría inútiles nuestros esfuerzos por la dificultad que, sin duda, habríamos de encontrar en localizar a persona alguna ni en la iglesia ni en el ayuntamiento del diminuto pueblo, resolvimos que lo más adecuado sería aprovechar el resto de la mañana haciendo turismo en la vecina localidad de Almagro y, después de comer, tendríamos la tarde entera para dedicarla al objetivo de nuestro viaje.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Almagro me fascinó al instante. Su Plaza Mayor rectangular con las galerías acristaladas sobre columnas de granito, me pareció algo de increíble belleza. Sus lados mayores presentan ese conjunto de viviendas dispuestas sobre soportales en dos alturas de galerías acristaladas sostenidas por columnas de piedra de estilo toscano, sobre las que descansan las gruesas zapatas y vigas de madera pintadas de almagre que le confieren cierto sabor de pueblo nórdico con sabor a mar. El escaso muro existente entre la carrera del soportal y la planta baja y entre los dos pisos de galerías, está pintado de blanco, y en el tejado, cubierto por teja árabe, se levantan buhardillas encaladas, blancas chimeneas y algunas veletas de hierro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- &lt;em&gt;¿Sabes que hace mucho tiempo atrás, todas las ventanas y balcones de esta plaza eran de color azul?&lt;/em&gt; – me dijo haciendo gala de sus conocimientos de impenitente viajera. Y, sinceramente, los prefiero al color verde actual, chica. Debería presentar, entonces, un aspecto como de puerto deportivo anclado en medio de un mar de verdes trigales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Recorrimos su calle del Gran Maestre, sus palacios calatravos, iglesias y el Corral. Hasta tuvimos tiempo de fotografiar la espléndida fachada de una casa solariega en cuya fachada, de piedra, encontré una inscripción que me pareció resumir todo el espíritu de aquella tierra manchega: “ A SOLO DIOS EL HONOR”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aparcamos junto a la fuente del patio del antiguo convento de San Francisco. Atravesamos el claustro mudéjar que circunda el patio del laurel que orgulloso exhibe en su pared el testimonio de la visita regia y, tras examinar la carta expuesta en el atril de entrada, accedimos al espacioso comedor del Parador. Pronto nos sirvieron un vino de bienvenida al que acompañaron con dos berenjenas de almagro y una sartencita de hojalata con trévedes incorporadas que contenía las inefables gachas manchegas. El almuerzo consistió en un revientalobos que ella eligió, mientras yo me decantaba por una perdiz estofada. De beber, una jarra pequeña de Lazarillo y como postre, tarta franciscana para compartir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Agradecí al camarero la atención que supuso el considerar los tres platos consumidos por las dos, como un solo menú del Parador en lugar de cobrar el importe de cada plato según la carta, con lo que el alivio económico que ello suponía, me permitió ser yo, en esta ocasión, la que pagara su importe. Después, nos trasladamos al curioso bar donde destacan las tinajas con sus cuellos sobresaliendo del suelo y, aprovechando el espléndido sol, pedimos nos fueran servidas las tazas de café en el patio contiguo para aprovechar la sombra del parral que confiere un especial encanto a ese rincón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La sobremesa transcurrió plácida. La conversación discurrió, mansamente, por aquellos temas que evitaban cualquier fricción o referencia a los hechos que las dos teníamos aún presentes y frescos y que habían cavado la profunda zanja de nuestra separación. Por la puerta lateral del patio, desembocamos en un amplio huerto con enormes y frondosos árboles que daban sombra a la piscina objeto de una apresurada remodelación que permitiera su puesta a punto en la inminente estación estival. Mientras paseábamos, referíamos anécdotas y vivencias de tiempos pasados vividos intensamente felices, unidas y cargados de pasión juvenil. Después, las circunstancias o el destino (¡ qué se yo!) hicieron todo añicos. Ahora, en los silencios de nuestra conversación, ambas parecíamos convenir en el hecho de que cuando un jarrón de fino y precioso cristal se rompe, ni la mejor restauración puede devolverlo a su estado original. Y sin embargo, allí estábamos las dos. Juntas e intentando algo que creímos podía merecer la pena. Quizá lo único que la merezca.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Serían sobre las cinco de la calurosa tarde manchega de aquel mes de mayo, cuando partímos de Almagro con dirección al destino de nuestro viaje. Tras dejar atrás Valdepeñas y Villanueva de los Infantes, llegamos a Alcubillas. Aprovechamos la excusa que nos proporcionaba la necesidad de repostar combustible en la estación de servicio situada a la misma entrada del pueblo para obtener información del empleado quien, amablemente, nos indicó la situación de la iglesia en donde suponíamos era el lugar adecuado para encontrar respuesta a las preguntas que nos veníamos haciendo desde que el de Jarandilla nos entregara el pergamino incompleto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La carretera divide a Alcubillas en dos mitades. La parte de la izquierda o alta, denominada Cerrillo, y la situada al margen derecho, más llana, que alberga los edificios más relevantes y principales de la vida local: la Plaza, el mercadillo, el Ayuntamiento y una pequeña iglesia de única nave central de estilo gótico-renacentista coronada por una torre de campanario cubierta, que destaca sobre todas las construcciones del pueblo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nada más traspasar la puerta del templo y situadas al lado derecho de su única nave, se observan varias estancias o capillas en las que, tras la dedicada a la cordelería desde las que se accionan manualmente las campanas que avisan los oficios litúrgicos, se encuentra otra que acoge una pila bautismal de piedra labrada y que aparece dividida en su circunferencia interior por una tabla que separa el agua bendecida el día de Domingo de Resurrección, de la otra mitad, vacía y provista de sumidero por donde discurre el agua utilizada en cada ocasión en la que, cada vez más raramente, se administra el sacramento y que indica a los padres del bautizando, no el carácter higiénico del acto, sino lo insólito y único que resulta la unción bautismal que practicada sobre la cabeza del neófito, ya no volverá a ser reutilizada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Avanzamos por la nave central y rebasada su mitad, situados en forma transversa observamos los bancos que, rompiendo la armonía del resto, se encaraban, no frente al altar, sino a un camerino lateral donde se encontraba la imagen de la Virgen del Rosario. Tuvimos que esperar un buen rato hasta que la no más de una decena de mujeres de mediana edad finalizara la letanía eterna que epiloga el rezo del rosario y, una vez, que hubo acabado, nos dirigimos a la que, de ellas, parecía dirigir la ceremonia religiosa y le preguntamos&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- &lt;em&gt;Por favor, ¿dónde podríamos ver al Sr. Cura?.&lt;br /&gt;- Don Alfredo no se encuentra aquí&lt;/em&gt;- respondió mientras tras hacer una ostensible genuflexión, nos delataba la grave infracción e irreverencia cometida de estar en el centro del pasillo, frente al sagrario.&lt;br /&gt;- &lt;em&gt;Perdone, es que venimos de lejos y queríamos, necesitábamos, hablar con él -&lt;/em&gt; insistí al comprobar que portaba en la mano una gruesa llave de metal con la que se disponía a cerrar el templo.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;- Lo siento. Don Alfredo trabaja todos los días en las Bodegas de Valdepeñas&lt;/em&gt; – dijo mientras sonaban dos chasquidos metálicos que sellaban la gruesa puerta de madera maciza -. &lt;em&gt;Él oficia la misa de siete y luego marcha a trabajar con los demás hombres del pueblo. A mí me deja al cuidado del templo y de su limpieza y junto con algunas mujeres que ustedes han visto, cuidamos que todo esté dispuesto y podamos celebrar el rezo del rosario y de las novenas.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;- &lt;em&gt;¿ Y no vuelve en todo el día?-&lt;/em&gt; preguntamos angustiadas por la idea de ver realizado nuestro esfuerzo en vano.&lt;br /&gt;- &lt;em&gt;Sí, mujer ¿cómo si no iba a atender a los feligreses que necesitan confesión y extremaución?. Miren ustedes, una cosa es que sea un joven moderno de su tiempo y otra es que sea irresponsable con su parroquia. Lo que ocurre,&lt;/em&gt; - continuó con ínfulas de fans enardecida- &lt;em&gt;es que esto se le queda pequeño para su labor pastoral y, como él repite cada dos por tres, también Cristo ejerció su apostolado a través del vino en Caná de Galilea.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;- &lt;em&gt;¿ Entonces...?&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;- &lt;em&gt;Dentro de muy poco, lo tendrán ustedes por aquí, porque tan pronto acabado el turno de las seis, viene al pueblo, se asea y ya no sale de la iglesia para todo el que quiera verle o le necesite.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Efectivamente, a la hora indicada, el Padre Alfredo apareció radiante en la Plaza de la Iglesia. Era delgado, moreno, de pelo rizado e insolentemente joven. Vestía pantalón azul y camisa de cuadritos y hacía gala de una sonrisa que le confería cierto aire de todo aquel que se sabe triunfador.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- &lt;em&gt;¿Me esperaban ustedes?&lt;/em&gt; - nos dijo sin dejar de accionar la gruesa llave que volvía a abrir la puerta de la iglesia.&lt;br /&gt;- &lt;em&gt;Sí,-&lt;/em&gt; respondí -. &lt;em&gt;Mire, hemos hecho un largo viaje porque estamos buscando esto –le dije mientras extendía el trozo de papel que instantes antes había extraído de mi bolso.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;- &lt;em&gt;Pasen, pasen, por favor&lt;/em&gt; –insistió. &lt;em&gt;Bueno, ya les habrá contado Rosario que...&lt;/em&gt; – dijo como si intentara disculpar algún desorden, por otro lado inexistente .&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nos hizo pasar a la sacristía y, abriendo el ventanal que despejara el mortecino ambiente, prosiguió:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- &lt;em&gt;Veámos que nos traen y en qué podemos servirles.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Pasó rápidamente la vista por el trozo de papel que le había entregado y, como si estuviera familiarizado con estos temas, añadió:&lt;br /&gt;- &lt;em&gt;Sin duda se trata de una parte de una certificación literal y manuscrita de una antigua partida bautismal que da noticia de que en este mismo templo, y más concretamente, en la misma pila que se encuentra a la entrada, fue bautizado un varón hace casi un siglo.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;- &lt;em&gt;¿Entonces...?&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;- &lt;em&gt;Sí,-&lt;/em&gt; me interrumpió como si adivinara el motivo de la duda que me asaltaba. &lt;em&gt;-Aunque aquí se haga mención a la Iglesia de María Magdalena, no le quepa la menor duda de que se refiere al mismo templo. La denominación que consta en este escrito, hace referencia a su primitivo y antiguo nombre aunque con posterioridad se le diera el que hoy tiene, de Iglesia de Nuestra Sra. del Rosario, en honor a su Patrona, pero de lo que no cabe duda es que antiguamente, esta Diócesis era conocida por la del Obispado-Priorato de las Cuatro Órdenes, en directa alusión a las santas órdenes militares de caballeros que en este Campo de Montiel se establecieron. Fíjense que, según se cuenta en los archivos municipales, el origen de este pueblo radica en una Bula por la que Lucio III hizo donación del mismo a la Orden de Santiago.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;- &lt;em&gt;Pues si es así, creo que hemos encontrado lo que veníamos buscando. Mire, ¿ podría enseñarnos el folio 121 del Libro número ocho de Bautismos de esta Parroquia?. Es indudable que en él vendrá la filiación completa de esta persona que fue bautizada en este pueblo y podremos saber qué relación guarda con nosotras.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;- &lt;em&gt;¡Ah ¡,&lt;/em&gt; &lt;em&gt;¿ pero entonces ustedes no saben quién es?&lt;/em&gt; –preguntó extrañado el párroco.&lt;br /&gt;- &lt;em&gt;No. Verá es una larga historia que comienza en un Parador de turismo con la entrega del papel mutilado que usted tiene en la mano. El resto, es producto de la curiosidad femenina...&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;- &lt;em&gt;Vaya, vaya. Es como sacado de una novela. En fin... pero mucho me temo que es poco lo que voy a poder aportar a su historia&lt;/em&gt; – dijo doblando la media cuartilla y devolviéndola a su propietaria.&lt;br /&gt;- &lt;em&gt;¿ Y...?&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;- &lt;em&gt;Pues verán ustedes. Desde hace muchos años existe una pastoral interna de régimen administrativo que dispone que todos los libros de bautismo con más de cincuenta años de antigüedad, sean remitidos al Archivo Diocesano. Es por evidentes motivos de seguridad y de racionalización administrativa. Se han dado casos en que en parroquias de pueblos pequeños semi abandonados, se han producido profanaciones y saqueos en las iglesias y entre tanta barbarie se destruyeron, incluso, libros y documentos que se encontraban en las sacristías. Luego, cuando había necesidad de expedir certificaciones bautismales o de otro tipo para completar expedientes matrimoniales, era imposible su localización. Desde entonces, se arbitró el procedimiento de centralizar todo en un único Archivo Diocesano en donde se custodian los libros y documentos de las parroquias que se cierran por abandono del pueblo o porque con el transcurso de los años, se entiende no es conveniente permanezcan en las sacristías parroquiales, garantizándose, de esta forma, una localización y una custodia más adecuada de la documentación eclesiástica que por su interés histórico o sus efectos civiles puede resultar necesaria para los fieles. Resumiendo, que si ustedes desean conocer el folio completo y obtener copia o certificación del mismo, tendrán que ir a Ciudad Real.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los profundos razonamientos con que nos detalló la imposibilidad de obtener nuestro objetivo, aunque comprensibles, nos resultaron de una tremenda injusticia para alguien que, como nosotras, habíamos hecho tantos kilómetros con la sóla idea de conocer el fondo de lo que empezaba a tomar cuerpo de una burlona sombra fantasmagórica. Tan desplomadas debió vernos y tanta laxitud en nuestro ánimo que, sobreponiéndose, continuó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- &lt;em&gt;Pero, no obstante y tratándose de un caso tan particular como éste, el mismo lunes, a primera hora, yo mismo les acompañaré al Archivo Diocesano de Ciudad Real y les ayudaré en cuanto pueda. Les digo el lunes, porque, mañana, sábado, está cerrado y daríamos en balde el viaje.&lt;br /&gt;- Se lo agradecemos mucho, padre&lt;/em&gt; - intervine. &lt;em&gt;-Pero no podemos quedarnos. Por muy importante que pudiera ser, no podemos anteponer la satisfacción de una curiosidad detectivesca a nuestros trabajos y nuestra familia. El lunes debemos estar cada una en nuestra casa y mañana, sin falta, debemos emprender viaje de regreso.&lt;br /&gt;- No saben cuánto lo lamento. Si en algo pudiera ayudarles, no duden en decírmelo. Lo haría con todo el gusto del mundo.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Nos despedimos de aquel buen cura y tras hacerle entrega de una clásica tarjeta de visita “ por si se enteraba de algo”, tomamos el camino de regreso a Manzanares.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_SYENij156Jo/TBpK135aJ9I/AAAAAAAACYI/43sy0OLGa2U/s1600/Parador_Manzanares_2.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 320px; FLOAT: left; HEIGHT: 234px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5483777785675261906" border="0" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_SYENij156Jo/TBpK135aJ9I/AAAAAAAACYI/43sy0OLGa2U/s320/Parador_Manzanares_2.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;Dormimos juntas, como hacía años. La perfecta insonorización de la habitación impedía cualquier ruido molesto que pudiera perturbar nuestro descanso, pese a la proximidad de la autovía. Al despuntar los rayos de sol, tras preparar nuestros equipajes y tomar el desayuno, cada una emprendía el camino en direcciones opuestas en la profunda convicción de haber dado por zanjado definitivamente el tema y, lo que era más penoso, de haberse roto el hilo conductor de nuestros reencuentros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6016079194879270206-7226380241516549722?l=elmundodemalvis.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elmundodemalvis.blogspot.com/feeds/7226380241516549722/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6016079194879270206&amp;postID=7226380241516549722&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6016079194879270206/posts/default/7226380241516549722'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6016079194879270206/posts/default/7226380241516549722'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elmundodemalvis.blogspot.com/2010/06/reencuentros-ii.html' title=''/><author><name>Malvís</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00599698783250666862</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='23' src='http://3.bp.blogspot.com/-CDHgrOUMK60/Tn8BP94Wq7I/AAAAAAAACzU/buMFjyPiuCo/s220/escapada%2Ba%2Bla%2Bfraga%2BS.Joan%2B2011%2B%252853%2529.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_SYENij156Jo/TBpKnYgchQI/AAAAAAAACYA/uNYcq2LP93c/s72-c/paradorAlmagro.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6016079194879270206.post-8766189600538377295</id><published>2010-06-18T18:20:00.001+02:00</published><updated>2010-06-20T18:12:19.359+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='La fraga de Malvís'/><title type='text'></title><content type='html'>&lt;span style="color:#cc6600;"&gt;&lt;em&gt;&lt;strong&gt;TERCER REENCUENTRO - Úbeda-Jaén. (Comunidad Andaluza).&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;p&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 400px; DISPLAY: block; HEIGHT: 300px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5483782198285278082" border="0" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_SYENij156Jo/TBpO2uJnm4I/AAAAAAAACYQ/SXxjY_5bve0/s400/19-11-09+(101).jpg" /&gt;&lt;br /&gt;“ Amadísima hermana en Cristo. El motivo de estas líneas es para informarles que, con ocasión de haber visitado el Palacio Episcopal para resolver asuntos ecuménicos, he recordado el motivo de su visita a nuestra iglesia de Alcubillas y aprovechando mi estancia en la capital de la Diócesis, he visitado el Archivo en donde he podido comprobar que el resto de la partida de bautismo que ustedes buscaban, hace referencia a los padres del bautizando, Celestino y Felisa quienes, naturales de Úbeda fueron vecinos de Calzada de Calatrava, donde tenían establecida una oficina de farmacia hasta su fusilamiento a principios de la guerra civil. El padrino del niño, don Enrique Calatrava, tío carnal del bautizado y natural de Úbeda (Jaén) y farmacéutico militar, advertido del parentesco espiritual y demás obligaciones que le concernían, se hizo cargo del huérfano.....- Alcubillas, a 25 de julio del año del Señor”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Allí estábamos. De pie y rodeadas de un conjunto arquitectónico tan incomparable y sobrecogedor que, a pesar de la familiaridad que produce todo aquello que estamos acostumbrados a ver reproducido en postales y libros, parecía ahogarnos el espíritu. Nunca había visto tanta belleza junta por metro cuadrado. La plaza Vázquez de Molina de Úbeda presenta en su recinto trapezoidal la esencia del renacimiento español.&lt;br /&gt;Enfrente de la Colegial, el Palacio que a mediados del siglo XVI fuera mandado construir por el secretario de Carlos I y Felipe II, don Juan Vázquez de Molina, alberga ahora en su planta superior el Museo Histórico Municipal. Habíamos contemplado la imponente fachada plateresca de la antigua casa del regidor y la cárcel del obispo donde ahora una glamurosa legión de profesionales del derecho hervían en sus continuos trasiegos de pleitos y transacciones y, dejando a la espalda las portadas de la Iglesia Colegial de Santa Mª de los Reales Alcázares, nos dirigimos al Archivo Municipal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tras identificarnos ante el ujier de la entrada, éste nos proveyó de una tarjeta de visitante que debíamos exhibir durante nuestra permanencia en dichas dependencias y, acto seguido, accedimos a la planta superior del edificio. Una vez allí, nos dirigimos al empleado municipal encargado del registro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- &lt;em&gt;Buenos días. Por favor, desearíamos saber si facilitándole sólo un nombre podríamos obtener información que pudiera contenerse en el Archivo Municipal.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;- &lt;em&gt;Eso depende&lt;/em&gt; – nos dijo el funcionario.&lt;br /&gt;- &lt;em&gt;Bueno, verá es que sólo tenemos un nombre. Muy largo, pero sólo un nombre y una fecha.&lt;br /&gt;- Por eso mismo les digo que depende de lo que vayan buscando. Miren, hace unos años, se procedió a informatizar todos los registros del Archivo Municipal de manera que el acceso a la documentación se efectúa por diferentes archivos de datos: histórico, fechas, artístico, personajes...&lt;br /&gt;- En realidad sólo sabemos que se llamaba Julio Benjamín, Francisco José Calatrava.&lt;br /&gt;- Bueno, no es que sea mucho, pero tampoco toda la gente suele tener un nombre así&lt;/em&gt; – dijo como confiado en haber encontrado una excusa que le permitiera poner a prueba el sistema de búsqueda de su ordenador.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los repetidos clics del ratón informático, nunca se me antojaron tan intensos. En la soledad de la sala repleta de estanterías de madera, resonaban en mi cabeza como tañido de campañas. Y tras cada chasquido del ratón, una nueva pantalla que requería más datos. Me estaba pareciendo eterno, cuando las gafas del archivero se levantaron de la pantalla y dijo en tono satisfecho&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;- Bueno, aquí lo tenemos. Carpeta 125/GC&lt;/em&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desapareció por la puerta lateral y al cabo de unos minutos regresó con una carpeta de cartón anudada con cinta roja.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- &lt;em&gt;Por favor, pueden examinar su contenido en cualquiera de las mesas. Cuando acaben, rellenen esta ficha con sus nombres y dejen la carpeta sobre la mesa y yo me encargaré de recogerla. ¡ Ah, y por favor, no olviden entregarme la ficha rellena!. Es para la estadística. Ya saben.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mudas y casi sin dar crédito, recogimos la vieja carpeta que aquel hombre nos entregaba. Al fín las dos parecíamos tener consciencia de que habíamos obtenido el éxito en nuestra búsqueda. Desatamos los lazos de cinta roja que mantenían cerrados los dos trozos de cartón que conformaban la carpeta y ante nosotras aparecieron una serie de papeles amarillentos y manuscritos encabezados por uno que llevada la siguiente inscripción: Hoja de Servicios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Comenzamos a leer y cada renglón nos conmovía más.&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;span style="color:#333333;"&gt;&lt;span style="font-family:Georgia;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;span style="color:#333333;"&gt;&lt;span style="font-family:Georgia;"&gt;"...&lt;/span&gt;Nacido en Alcubillas (Ciudad Real) el 31 de marzo de 1.914, a virtud de oposición efectuada y convocada por O.C de 1 de febrero de 1936, aprobó la totalidad de los ejercicios y obtuvo nombramiento de Farmacéutico-Tercero Alumno de Sanidad Militar, figurando en el décimo lugar de opositores aprobados. Por Orden del 10 de Julio de 1936, publicada en el Diario Oficial del Ministerio del Ejército de 15 siguiente y firmado por el entonces Ministro de Defensa, Excmo. Sr. Casares Quiroga, se dispuso su alta en la Academia de Sanidad Militar el día 1 de Octubre de 1936, desde cuya fecha comenzaría a devengar el sueldo correspondiente. Iniciada la contienda civil, ante la imposibilidad de asistir a la Academia de Sanidad Militar, el día 4 de Noviembre de 1936 se presenta ante la Comandancia Militar de Jaén haciendo constar que había sido promovido al empleo de Farmacéutico Tercero de Sanidad Militar y, evacuada consulta a Madrid sobre si dicho Oficial debe ingresar en la Academia, se le contesta que quede en su localidad de residencia en espera de lo que se le ordene. Con fecha 19 de enero de 1.938, se le incorpora a la Jefatura de los Servicios de Úbeda donde prestó sus servicios como Alférez Farmacéutico hasta el mes de Abril en que se le promueve a Teniente Farmacéutico pasando a prestar sus servicios a la Jefatura de Sanidad Militar de Jaén, como Jefe de Laboratorio de Higiene y Desinfección del IX Cuerpo de Ejército, hasta el día 1 de Abril de 1.939. El día 4 de abril regresa a su localidad de residencia donde permanece hasta ser requerido para su incorporación a filas en el reemplazo de 1940, desconociéndose su grado y condición de militar. Procedente de la Caja de Reclutas de Jaén, causa alta en el Regimiento de Artillería nº 15, el día 28 de agosto de 1940 como falto de incorporación, por cuyo motivo se le instruye expediente siendo destinado a la 6ª Batería destacada en Los Barrios (Cádiz). Se marcha de la Batería sin permiso, alegando se le desconocía su condición y graduación militar, siendo detenido e ingresado en el calabozo del Regimiento de Artillería de Costa de Algeciras. Por nueva deserción se le recarga el servicio obligatorio, siendo destinado para cumplir dicho recargo al Regimiento de Artillería nº 30, de guarnición en Tetuán, en donde es indultado el 18 de julio de 1944, pasando a la reserva, como soldado, fijando su residencia en Úbeda (Jaén)." &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;- Era nuestro abuelo Paco, el maestro&lt;/em&gt; - balbuceé.&lt;br /&gt;- &lt;em&gt;Sí era él, pero lo que aquí dice es que no era maestro precisamente.&lt;br /&gt;- Entonces, ¿porqué daba clases a los niños?. Todavía me acuerdo, como entre nubes, que nos ponía a muchos niños pequeños en unas viejas mesas de camilla y nos enseñaba a leer y hacer cuentas. También había otros más mayores que los preparaba para el ingreso en el Instituto ¿ recuerdas?..&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;- &lt;em&gt;Sí, claro que me acuerdo, pero también recuerdo lo extraño que resultaba que mamá nunca nos llevara a los Grupos Escolares con los demás niños y que nuestro abuelo no fuera al colegio como los demás maestros, ni tuviera una de aquellas casas que tenían los maestros en el Grupo Escolar y que eran todas iguales; y que cuando doña Petronila iba a la casa de nuestro abuelo para avisar de la visita del Sr. Inspector, ese día no tuviéramos clase...&lt;br /&gt;- ¿ Es acaso la historia de una depuración política?-&lt;/em&gt; inquirí&lt;br /&gt;- &lt;em&gt;Alguien ha querido que hiciéramos todo este recorrido para reencontrarnos con nuestra propia historia&lt;/em&gt; – asintió ella.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Abandonamos el Archivo sin dejar de comentar aquellos hechos tan nuevos para nosotras e intentando justificar determinadas reacciones y sucesos a los que en su día no encontrábamos razón y ahora parecían adquirir una nueva dimensión. Ahora comprendíamos los miedos, los prudentes silencios y hasta las frecuentes ausencias de pensamientos incomunicados de mi madre. También su irrefrenable terquedad para que una de las dos estudiara la carrera de Farmacia; el esfuerzo en conseguir instalar una Oficina y hasta su testamento... Aquel testamento que, por incomprendido, propició nuestro distanciamiento, nuestra ruptura y el rompimiento de unos lazos tan fuertemente alimentados entre dos únicas hermanas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Eran casi las dos de la tarde de aquel caluroso día de agosto cuando, después del descubrimiento de nuestro antepasado, nos disponíamos a traspasar la fachada neoclásica del palacio que, mandado hacer por el deán Hernando de Ortega, ahora alberga las instalaciones del Parador “Condestable Dávalos”. Accedimos a un bello patio porticado con doble galería y, rebasadas las mesas de forja dispuestas para un relajante aperitivo, accedimos a un comedor lleno de la luz que penetra por el patio interior acristalado adornado de macetas en flor y cuyas paredes están cubiertas de hiedra. Junto al vino de bienvenida, se agolparon, en un instante, pequeñas cazuelitas de barro con un sinfín de aperitivos que abarcaban la gastronomía de toda la provincia y que, conteniendo andrajos, pipirrana, ochíos, espinacas o naranja con aceite de oliva, era más que suficiente para saciar nuestra necesidad de comer. Porque aquel día, ninguna teníamos un especial apetito y sin embargo la sensación que se hacía sentir en nuestro estómago obedecía a un engaño de sentimientos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No podría referir cual fue el menú de aquella ocasión. Quizá los efectos de las jarritas del vino de Torreperogil o la gran cantidad de sensaciones, me impidieron prestar atención a todo lo que no fueran referencias a nuestra infancia, a los recuerdos de nuestros padres y, en fín a comprender muchas de sus decisiones que en otro tiempo fueron mal interpretadas por ambas y que sólo atinábamos a ver en ellas intenciones interesadas que, tenidas por injustas, premiaban más a una hija en detrimento de la otra. Ahora, todo se nos aparecía como diáfano y comprensible. No se trataba de recompensar a nadie en detrimento de la otra, sino de recuperar la esencia de la familia. Una familia rota por la guerra civil que quería recuperar la tradición farmacéutica tan dolorosamente interrumpida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me hubiera gustado haber permanecido más tiempo en Úbeda para contemplar, en su esplendor, la Capilla del Salvador, la Casa de los Manueles y la de los Salvajes, El Convento de San Miguel con su Oratorio de estilo barroco o el Palacio de Vela de los Cobos donde se encierra la esencia del genio Andrés de Vandelvira, pero ni en el mismo Parador ni en hospedería alguna, fue posible encontrar habitación debido a la gran afluencia de visitantes congregados en torno al Congreso Anual del Aceite de Oliva cuyas jornadas se venían realizando en el incomparable marco del Hospital de Santiago.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así las cosas, con un estómago pesado por la tremenda comida, una cabeza en constante ebullición por los pensamientos y recuerdos agolpados y un calor sofocante en el coche por rotura del aire acondicionado, puse rumbo a Jaén con el sólo ánimo de encontrar retiro y reposo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La carretera de Jaén-Albacete, asemeja un cortafuegos de asfalto entre el bosque de verde luna de sus olivares, con miles de plantas de tronco retorcido, dispuestos en perfectas hileras primorosamente trazadas por la mano del hombre. Como quiera que el calor era insoportable y los tobillos sufrían la hinchazón de una no muy buena circulación del riego sanguíneo producto no tanto de la edad como de mi triple condición de madre, no tuve más remedio que aprovechar el desvío de Mancha Real para visitar un taller mecánico al objeto de intentar paliar la avería del aire acondicionado de mi vehículo. La operación de rellenado de líquido refrigerador y sustitución del manguito picado que provocó su vaciado, la aproveché para contemplar su floreciente industria de la madera y la reconversión operada en las naves industriales que antes se dedicaron a la industria química de fabricación de detergentes y ahora son ocupadas por el ensamblaje de muebles. Mientras intentaba aliviar mi digestión con la ingesta de alguna infusión digestiva, visité una almazara donde adquirí auténtico aceite de oliva de la denominación de origen Oro Mágina.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tras coronar el empinado repecho, aparqué en lo alto del Cerro de Santa Catalina desde donde pude contemplar, a mis pies, toda la ciudad del Santo Reino. No tuve problema en obtener habitación y tras acomodarme en su amplio salón de arcos ojivales de cuyo techo cuelgan lámparas de hierro en armonía con las armaduras que presiden la estancia, pedí un amontillado de Lopera y me dispuse a recomponer las vivencias del día.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El silencio invadía toda la estancia y por las ventanas del gran salón se filtraba un tenue rayo de luz que hacía proyectar sombras chinescas sobre la pared de piedra al iluminar las dos armaduras medievales. Comprendí, ahora más que nunca, la figura de aquel abuelo tolerante, con educación y modales de castellano viejo que nunca tuvo un mal gesto ni una mala palabra para nadie; que fue generoso, pero tan triste y distante que siempre me pareció que habitaba en el mundo lejano de sus propios pensamientos, ajeno, siempre, a cuanto acontecía a su alrededor. Comprendí, entonces, que su reloj se había detenido un día de abril del año 1939 y que ya su vida dejó de tener sentido para enredarse en una pesadilla que tuvo que combatir con la ficción de superponer la vivida en su pensamiento. Era la lucha de lo que pudo haber sido contra lo que fue y en la que él había llevado la peor parte. También comprendí porqué aquella eterna insistencia de dirigir una vocación desde pequeñas y que todos los esfuerzos y dineros dedicados a la adquisición de la Oficina de farmacia de mi hermana mayor, nunca fueran entendidos por mi madre como una aportación inoficiosa en detrimento de mi futuro, sino como justa reparación de la injusticia histórica de la que había sido objeto su padre. Sentí vergüenza de mis comportamientos mezquinos que me llevaron a discutir ante los Tribunales de justicia la justeza de la voluntad de mis progenitores y lamenté, amargamente, tantos años de alejamiento, de abrazos y besos reprimidos y desperdiciados y me juré, allí mismo, que lo primero que haría sería visitar su tumba, y reanudar la relación con mi única hermana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A la última hora de la tarde y cuando me disponía a acceder al contiguo comedor del Parador, el Salón de la Cúpula era ya un hervidero de pequeños que, acompañados de sus jóvenes padres, habían invadido el recinto y lo utilizaban para sus juegos. Los arcones, las armaduras, los arcos y bóvedas eran lugares perfectos para escondites que, sin embargo, no ofrecían el menor secreto para ser descubiertos por el “quedado”, lo que delataba que era el Parador un lugar habitual en la tarde de los domingos para los jiemnenses.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me extrañó mucho comprobar que en la carta de este Parador se incluía, junto a las migas, los galianos, la pipirrana o el ajoharina, una variada gama de platos internacionales, lo que ponía de relieve el espectro de clientela extranjera venida al reclamo de su alejamiento del mundanal ruido que hacía gala del acierto con que habían procedido los árabes al denominar Geen o “Paso de Caravanas” a la ciudad de Jaén. Fuera de la forma que fuere, y como quiera que no disfrutaba del consejo de mi cosmopolita hermana, me atuve a los consejos del cheef y disfruté de unas magníficas espinacas esparragadas en aceite de oliva virgen y un biscuit de brevas de Jimena.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La fortuna quiso recompensar mi torpe aliño organizativo cuando, con ocasión de rebuscar en el bolso la llave de la habitación para disponer cargar en cuenta la factura de la cena, vine a dar en la mesa con todo su contenido, entre el que el atento camarero se apercibió del “ pasaporte” de Circuitos Gastronómicos de Paradores y, tras examinar los sellos dispuestos en los cajetines por Plasencia, Manzanares, Almagro y Úbeda, me la devolvió sellada con el de Jaén anunciándome que no había lugar a abonar cantidad alguna. &lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_SYENij156Jo/TB0HaRKxKeI/AAAAAAAACYY/Id5dq343cic/s1600/JAEN18-11-09+(3).jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 280px; FLOAT: left; HEIGHT: 350px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5484548069073693154" border="0" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_SYENij156Jo/TB0HaRKxKeI/AAAAAAAACYY/Id5dq343cic/s320/JAEN18-11-09+(3).jpg" /&gt;&lt;/a&gt;Me retiré a mi habitación y me dispuse a dormir. Me encaminé a la antesala que conduce a Recepción y subí la pequeña escalera que conduce al rellano que precede al saloncito del torreón donde estaba ubicada mi habitación: la nº 22. Me quedé mirando sin atreverme a entrar y me sorprendí al contemplar que la manivela se movía sola. Asustada, desanduve los escalones sin perder de vista la puerta mientras escuchaba como una voz que me hablaba. La noche no fue mucho mejor. Tras haberme calmado y culpar de mis visiones a la morcilla y los andrajos de Úbeda, intenté abordar de nuevo mi habitación. Durante toda la noche, noté como espaciosamente se producían llamadas sucesivas a la puerta y que la manivela se movía sola, y sin embargo, las cuatro veces que me levanté a abrirla, a nadie encontré en la puerta. Seguramente, las vivencias de la jornada me producían una sensación de duermevela que, entre pesadilla y pesadilla, llevaban a mi imaginación reproducción de sucesos con tanta fidelidad que hasta me pareció oír voces de todo punto reales. Al final, el sueño me venció y el día se desperezó con un sol radiante que invadía la estancia. Mientras me preparaba la factura, el conserje esbozó una sonrisa y musitaba entre dientes algo relativo al fantasma de Canterville.&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#cc6600;"&gt;&lt;em&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;...............................................................&lt;/span&gt;&lt;span style="color:#cc6600;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;**********&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;De vuelta a casa, encontré a Carlos a punto de irse al despacho.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- &lt;em&gt;¿ Ya de vuelta?&lt;/em&gt; - me dijo mientras besaba mi mejilla. &lt;/span&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;&lt;em&gt;¿Qué tal el Congreso, alguna técnica novedosa?.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;- &lt;em&gt;Sí. Esta vez ha sido fantástico&lt;/em&gt; – respondí con un tono de inaudita ilusión. Me parece haber recuperado la ilusión de mis primeros años de ejercicio. Como si me hubiera reencontrado con mi primitiva vocación.&lt;br /&gt;- &lt;em&gt;Me alegra oirte decir eso. Todos necesitamos un reencuentro con nosotros mismos en algún momento de nuestras vidas. Bien, ahora debo marcharme porque me espera un cliente importante, pero esta noche me contarás todo lo que de extraordinario parece haberte ocurrido. Te lo noto en la mirada.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después, me besó dulcemente y con aire pícaro, desapareció cerrando tras de sí la puerta de la casa.  &lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="color:#cc6600;"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;Al entrar en el despacho, descubrí un dosier encima del escritorio y una curiosidad insaciable se apoderó de mí. Yo, que nunca había prestado atención a los papeles de mi marido, me sentí, de repente, atraída por aquella carpeta. La cogí y al abrirla me encontré con varios documentos que al examinarlos detenidamente, pude comprobar que se trataban de una partida original de nacimiento, una hoja amarillenta de servicios prestados, un viejo diario oficial del Ministerio del Ejército. Todos eran conocidos por mí y aparecían perfectamente relacionados por orden y numerados en su margen superior derecho. Al final, varios folios escritos a ordenador:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#333333;"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;"A la sección 3ª de la Sala de Contencioso-Administrativo de la Audiencia Nacional. Recurso nº 36.736...&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;........ &lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;... Que, mediante el presente escrito y en nombre y representación expresada de los herederos y causahabientes de Don Julio Benjamín, Francisco José Calatrava y de Torres, promuevo demanda en solicitud de reconocimiento y aplicación de los beneficios que concede el Real Decreto-Ley 6/78, de 6 de Marzo por el que se regula la situación de los militares que tomaron parte en la Guerra Civil y, en sus méritos, se declare el derecho a que se reconozca la condición y carácter de profesional del Ejército con la graduación y haber regulador de Coronel Farmacéutico, por ser este el empleo que le hubiera correspondido, de haber continuado en activo, con las consecuencias inherentes a dicha declaración y condenar a la Administración Militar a reconocerlo así, y estar y pasar por ello...”.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una descarga fugaz recorrió mi cuerpo. Ahora comprendía todo: el trozo de pergamino, la partida de bautismo incompleta, sus silencios, sus viajes...&lt;br /&gt;Fui corriendo al cuarto de baño y casi instintivamente volví la cara a la bañera y allí estaba, como siempre. Y sin embargo, sólo ahora le encontré sentido a aquella pecera de cristal llena de botecitos campaniformes con tapón redondo verde que contenían líquidos de color blanco, verde, azul o dorado y que tan habituales habían sido para mí en los cuartos de baño de los Paradores de Turismo que visité.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por fín, comprendí lo que Carlos había dicho. Comprendí la importancia del reencuentro con el pasado, con la Historia, con la tradición, el linaje, la familia y... conmigo misma.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aquella noche fue la más romántica de los últimos diez años de matrimonio vividos con Carlos. Cuando llenos de pasión recorríamos el pasillo hacia el dormitorio, sólo acerté a decirle: &lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;- &lt;/span&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;&lt;em&gt;Carlos, quiero hacer contigo la ruta de los claustros.&lt;br /&gt;- La haremos, amor mío, la haremos.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Luego, con nuestros cuerpos entrelazados, comenzamos a decir alternativamente, de beso en beso: Seo, Alcalá de Henares, Cuenca, Chinchón, Almagro, Guadalupe, Mérida, Trujillo, Ávila, Zamora, León, Santiago.... &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;/em&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6016079194879270206-8766189600538377295?l=elmundodemalvis.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elmundodemalvis.blogspot.com/feeds/8766189600538377295/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6016079194879270206&amp;postID=8766189600538377295&amp;isPopup=true' title='7 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6016079194879270206/posts/default/8766189600538377295'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6016079194879270206/posts/default/8766189600538377295'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elmundodemalvis.blogspot.com/2010/06/reencuentros-iii.html' title=''/><author><name>Malvís</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00599698783250666862</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='23' src='http://3.bp.blogspot.com/-CDHgrOUMK60/Tn8BP94Wq7I/AAAAAAAACzU/buMFjyPiuCo/s220/escapada%2Ba%2Bla%2Bfraga%2BS.Joan%2B2011%2B%252853%2529.JPG'/></author><media:thumbnail 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/&gt;&lt;div&gt;&lt;p style="margin: 0cm 0cm 0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color: rgb(51, 51, 51);font-family:verdana;" &gt;&lt;strong&gt;En una noche de cielo negro,&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="margin: 0cm 0cm 0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color: rgb(51, 51, 51);font-family:verdana;" &gt;&lt;strong&gt;de tan opaca tiniebla&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="margin: 0cm 0cm 0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color: rgb(51, 51, 51);font-family:verdana;" &gt;&lt;strong&gt; &lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(51, 51, 51);font-family:verdana;" &gt;&lt;strong&gt;que ni las estrellas osaban brillar,&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="margin: 0cm 0cm 0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color: rgb(51, 51, 51);font-family:verdana;" &gt;&lt;strong&gt;toqué la piel del inconsolable&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="margin: 0cm 0cm 0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color: rgb(51, 51, 51);font-family:verdana;" &gt;&lt;strong&gt;y en el silencio lo oí gritar :&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 255);font-family:verdana;" &gt;&lt;strong&gt;.&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;p style="margin: 0cm 0cm 0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="margin: 0cm 0cm 0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;strong&gt;“&lt;i style=""&gt;Yo soy el rey desdichado, en el mundo de aflicción, &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="margin: 0cm 0cm 0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;i style=""&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;strong&gt;errado en el sendero de la bruma,&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="margin: 0cm 0cm 0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;i style=""&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;strong&gt;embaucado por la forma y la ilusión,&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="margin: 0cm 0cm 0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;i style=""&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;strong&gt;soy rey, cuyas entrañas desgarró el desconsuelo,&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="margin: 0cm 0cm 0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;i style=""&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;strong&gt;desheredado y desamparado &lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="margin: 0cm 0cm 0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;i style=""&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;strong&gt;…simplemente por nacer”.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 255);"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;p style="margin: 0cm 0cm 0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="margin: 0cm 0cm 0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color: rgb(51, 51, 51);font-family:verdana;" &gt;&lt;strong&gt;Cerré los ojos buscando luz en mi propia oscuridad,&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="margin: 0cm 0cm 0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color: rgb(51, 51, 51);font-family:verdana;" &gt;&lt;strong&gt;apagué mis oídos para escuchar un sonido mejor,&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="margin: 0cm 0cm 0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color: rgb(51, 51, 51);font-family:verdana;" &gt;&lt;strong&gt;dentellé mi lengua para poderla contener&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="margin: 0cm 0cm 0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color: rgb(51, 51, 51);font-family:verdana;" &gt;&lt;strong&gt;y en mi misma esencia me reabsorbí.&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="margin: 0cm 0cm 0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 255);font-family:Verdana;" &gt;.&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="margin: 0cm 0cm 0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color: rgb(51, 51, 51);font-family:verdana;" &gt;&lt;strong&gt;La inmensidad se desplegó ante mi,&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="margin: 0cm 0cm 0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color: rgb(51, 51, 51);font-family:verdana;" &gt;&lt;strong&gt;junto a ella la pequeñez y la grandeza, en toda su magnitud,&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="margin: 0cm 0cm 0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color: rgb(51, 51, 51);font-family:verdana;" &gt;&lt;strong&gt;escuché los colores de mi alma&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="margin: 0cm 0cm 0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color: rgb(51, 51, 51);font-family:verdana;" &gt;&lt;strong&gt;y pude ver la voz de la esperanza:&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 255);"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;p style="margin: 0cm 0cm 0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="margin: 0cm 0cm 0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;i style=""&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;strong&gt;“Yo soy el Rey afortunado, en el mundo de aflicción,&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="margin: 0cm 0cm 0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;i style=""&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;strong&gt;con una luz en el sendero de la bruma,&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="margin: 0cm 0cm 0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;i style=""&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;strong&gt;sosegado ante la forma y la ilusión.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="margin: 0cm 0cm 0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;i style=""&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;strong&gt;soy Rey, cuyas entrañas apaciguó la comprensión&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="margin: 0cm 0cm 0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;i style=""&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;strong&gt;amparado, legitimado&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="margin: 0cm 0cm 0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;i style=""&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;strong&gt;… simplemente por amor”&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="margin: 0cm 0cm 0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="margin: 0cm 0cm 0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 255);font-family:verdana;" &gt;&lt;strong&gt;.&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="margin: 0cm 0cm 0pt;" class="MsoNormal"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 255);font-family:Times New Roman;" &gt;.&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6016079194879270206-4694050233274094471?l=elmundodemalvis.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elmundodemalvis.blogspot.com/feeds/4694050233274094471/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6016079194879270206&amp;postID=4694050233274094471&amp;isPopup=true' title='10 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6016079194879270206/posts/default/4694050233274094471'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6016079194879270206/posts/default/4694050233274094471'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elmundodemalvis.blogspot.com/2010/06/alcion.html' title='Alción'/><author><name>Malvís</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00599698783250666862</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='23' src='http://3.bp.blogspot.com/-CDHgrOUMK60/Tn8BP94Wq7I/AAAAAAAACzU/buMFjyPiuCo/s220/escapada%2Ba%2Bla%2Bfraga%2BS.Joan%2B2011%2B%252853%2529.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_SYENij156Jo/TAflZk2rb0I/AAAAAAAACWo/wz32v8VbTXo/s72-c/esper.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>10</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6016079194879270206.post-8722245643535958839</id><published>2010-05-21T22:50:00.000+02:00</published><updated>2010-05-21T07:59:06.355+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='El rincón de Pilara'/><title type='text'>Teresa. El sexo débil</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_SYENij156Jo/S_Gyw6zNmlI/AAAAAAAACVA/RwTrDhB9OZY/s1600/marranete.jpg"&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_SYENij156Jo/S_GywFK372I/AAAAAAAACUw/MFQxrVPcIys/s1600/iaiaia.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 248px; FLOAT: left; HEIGHT: 320px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5472351561323114338" border="0" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_SYENij156Jo/S_GywFK372I/AAAAAAAACUw/MFQxrVPcIys/s320/iaiaia.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;Mi abuela se lo repetía con cierta insistencia, cargada siempre de no poca admiración: &lt;em&gt;&lt;strong&gt;“Teresa a mí me pasa esto y me muero llorando en un rincón...”&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Quizás esta falta de ánimo sería por sus problemas de salud porque, a mi abuela, genio no le faltaba. Era una mujer con las ideas muy claras, muy buen criterio y una fuerte personalidad. Siempre estaba dispuesta a proporcionar un buen consejo o a tender la mano al familiar o a la vecina que lo pidiese aunque, también hay que reconocer, no había quien la hiciese callar cuando tenía que defender sus posturas siempre con un exceso de vehemencia. Pero el drama de su cuñada la superaba. Ella se sentía protegida y arropada en su casa, una casa llena de hombres.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A Teresa, viuda joven, la vida no le había sonreído. La Guerra, “la nuestra” como ella decía, había roto su familia y la había dejado, en la flor de la vida, sola y con una prole a la que debía sacar adelante. Todos crecieron rápido, urgía ayudar y aportar algo más a lo que entraba fruto del mucho andar como recovera por los pueblos cercanos. Bajaba caminando, siguiendo las veredas, a la capital. Atajando por las vegas y el río muy de madrugada, cargada con los canastos de huevos y hortalizas, para poder llegar a tiempo al pequeño puesto en el mercado de abastos. Luego, de regreso al pueblo, siempre aparecía con algún detalle para los niños de las dos casas: abanicos, muebles de juguete, muñecas articuladas, calderos de peladillas, tijeras de bordar...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con el tiempo consiguió un burrito que le aligeraba la carga y le hacía menos penoso el camino.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi abuela, viéndose a sí misma con su poca salud y sin fuerzas para salir de semejante atolladero, le insistía: &lt;strong&gt;¿“Y no te da miedo Teresilla...”?&lt;/strong&gt; -&lt;em&gt;&lt;strong&gt;No voy sola, siento que Juan siempre me acompaña,&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt; le contestaba su cuñada. Y una fuerza interior le hacía seguir adelante. Y no veáis de qué manera. Tuvo que sufrir y superar la dolorosa muerte de un hijo que no le llegó a penas a cumplir la mayoría de edad y a pesar de todo echó valor para abrirle camino a los que le quedaban emigrando, primero, a la zona de Andalucía donde podía haber algún futuro por su gran actividad minera y donde “in extremís” amplió la familia adoptando, por si tenía poco, a dos necesitadas criaturas, dando luego el salto a Cataluña buscando mejoras, para todos, en su entramado industrial y comercial.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_SYENij156Jo/S_GywjmttZI/AAAAAAAACU4/kNz-BVY8Nng/s1600/laluz.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 220px; FLOAT: left; HEIGHT: 180px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5472351569492948370" border="0" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_SYENij156Jo/S_GywjmttZI/AAAAAAAACU4/kNz-BVY8Nng/s320/laluz.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;La vida la compensó regalándole tiempo de permanencia en este mundo. Tal vez para darle la oportunidad de comprobar lo que habían conseguido todos gracias a sus desvelos y sacrificios. A pesar de que éstos fueron muchos, lo que me agradaba de ella era que cuando te contaba sus historias, sus palabras reflejaban un trasfondo de agradecimiento por la ayuda que pudiera haber recibido. No había cicatrices en su alma a pesar de los costurones que le podrían haber dejado todas sus circunstancias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Era una mujer muy trabajada pero la recuerdo, ya de mayor en los largos periodos que pasaba en mi casa, siempre sonriente con una voz aguda y cantarina y unos chispeantes ojillos que le alegraban la cara, de una tez blanca y fina. Iba siempre repeinada. El cabello ondulado, entre canoso, recogido en un moño trenzado. Sus manos tiernas y cálidas te reconfortaban. Y me sorprendía ver sus piernas con una piel suave sin varices, ni manchas. Vestía con hábito marrón con cordones amarillos y escapulario de La Virgen del Carmen. Se había echado la promesa, desde que saliera viva de una grave operación hecha en el pueblo vecino con los escasos medios que daba la época. Atuendo al que no renunció ni en los distintos lutos que reflejaba con unos grandes delantares negros cruzados y abotonados a la espalda. Eso y sus pulcras zapatillas negras conformaban su eterno uniforme que no abandonó ni en su último viaje.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el otro mundo, seguro que para ella en El Paraíso, ya se habrán reído cuando haya contado su mil veces repetido cuento de los cinco sordos y los andará convenciendo de que &lt;strong&gt;&lt;em&gt;con una misa y un marrano al año…sobra misa y falta marrano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_SYENij156Jo/S_GzBFcynuI/AAAAAAAACVI/sgI1Lmmyiiw/s1600/marranete.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 200px; FLOAT: left; HEIGHT: 176px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5472351853456039650" border="0" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_SYENij156Jo/S_GzBFcynuI/AAAAAAAACVI/sgI1Lmmyiiw/s200/marranete.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;span style="color:#666666;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;Por Pilara&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6016079194879270206-8722245643535958839?l=elmundodemalvis.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elmundodemalvis.blogspot.com/feeds/8722245643535958839/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6016079194879270206&amp;postID=8722245643535958839&amp;isPopup=true' title='29 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6016079194879270206/posts/default/8722245643535958839'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6016079194879270206/posts/default/8722245643535958839'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elmundodemalvis.blogspot.com/2010/05/teresa-el-sexo-debil.html' title='Teresa. El sexo débil'/><author><name>Malvís</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00599698783250666862</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='23' src='http://3.bp.blogspot.com/-CDHgrOUMK60/Tn8BP94Wq7I/AAAAAAAACzU/buMFjyPiuCo/s220/escapada%2Ba%2Bla%2Bfraga%2BS.Joan%2B2011%2B%252853%2529.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_SYENij156Jo/S_GywFK372I/AAAAAAAACUw/MFQxrVPcIys/s72-c/iaiaia.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>29</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6016079194879270206.post-6239786554938876877</id><published>2010-05-04T16:41:00.002+02:00</published><updated>2010-05-04T16:48:29.524+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='La fraga de Malvís'/><title type='text'>Hijo de la urgencia</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_SYENij156Jo/S-An9maLBAI/AAAAAAAACT4/1HIipCV4kKE/s1600/urgencia.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 400px; height: 265px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_SYENij156Jo/S-An9maLBAI/AAAAAAAACT4/1HIipCV4kKE/s400/urgencia.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5467413886863606786" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;meta equiv="Content-Type" content="text/html; charset=utf-8"&gt;&lt;meta name="ProgId" content="Word.Document"&gt;&lt;meta name="Generator" content="Microsoft Word 11"&gt;&lt;meta name="Originator" content="Microsoft Word 11"&gt;&lt;link rel="File-List" href="file:///C:%5CDOCUME%7E1%5CBernat%5CCONFIG%7E1%5CTemp%5Cmsohtml1%5C01%5Cclip_filelist.xml"&gt;&lt;o:smarttagtype namespaceuri="urn:schemas-microsoft-com:office:smarttags" name="PersonName"&gt;&lt;/o:smarttagtype&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:worddocument&gt;   &lt;w:view&gt;Normal&lt;/w:View&gt;   &lt;w:zoom&gt;0&lt;/w:Zoom&gt;   &lt;w:hyphenationzone&gt;21&lt;/w:HyphenationZone&gt;   &lt;w:punctuationkerning/&gt;   &lt;w:validateagainstschemas/&gt; 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 &lt;p style="font-family: verdana;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="font-family: verdana;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;meta equiv="Content-Type" content="text/html; charset=utf-8"&gt;&lt;meta name="ProgId" content="Word.Document"&gt;&lt;meta name="Generator" content="Microsoft Word 11"&gt;&lt;meta name="Originator" content="Microsoft Word 11"&gt;&lt;link style="font-family: verdana;" rel="File-List" href="file:///C:%5CDOCUME%7E1%5CBernat%5CCONFIG%7E1%5CTemp%5Cmsohtml1%5C01%5Cclip_filelist.xml"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;o:smarttagtype style="font-family: verdana;" namespaceuri="urn:schemas-microsoft-com:office:smarttags" name="PersonName"&gt;&lt;/o:smarttagtype&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:worddocument&gt;   &lt;w:view&gt;Normal&lt;/w:View&gt;   &lt;w:zoom&gt;0&lt;/w:Zoom&gt; 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 &lt;p style="font-family: verdana;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="font-family: verdana;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; font-family: verdana;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Donde llegaba, nunca pasaba desapercibido. Tenía ese atractivo natural que nace de una mezcla de elegancia, inteligencia y señorío que le alejaban, incluso, de la época en que vivió. Su aspecto personal era el de un personaje de cine. Tenía una altura de casi un metro ochenta y poseía un aspecto imponente. Hablaba correctamente el castellano y media docena de otros idiomas. Vestía en forma muy semejante a los gentleman, excepto que en su solapa llevaba siempre prendido un emblema de tres círculos concéntricos que, interpretado por la mayoría de la gente como símbolo de los tres reinos de los ángeles, de los hombres y de Dios, a muy pocos de sus íntimos nos revelaría que esos tres círculos eran el emblema de la infinidad, la eternidad y la universalidad.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; font-family: verdana;"&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 255);"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; font-family: verdana;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; font-family: verdana;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Su vida fue una aventura constante, un camino entre el éxito y la tragedia en el que supo disfrutar de todos los placeres sin reservas. Viajó por todo el mundo, conoció el amor en todas sus vertientes y vivió siempre intensamente, como si cada instante fuera el último, como si presintiera la muerte cruel y prematura que le esperaba.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; font-family: verdana;"&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 255);"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; font-family: verdana;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; font-family: verdana;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Aún no había cumplido cuatro años, cuando Fulgencio ya había perdido a su padre, quedándose bajo la tutela de su madre, una mujer de fuerte personalidad que se había educado en una familia de mercantes y que, ahora, una trombosis la había obligado a establecerse en una silla de ruedas.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; font-family: verdana;"&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 255);"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; font-family: verdana;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; font-family: verdana;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Siete años después de perder a su padre, el niño Fulgencio se quedó huérfano al morir, también, su madre de forma repentina, víctima de un derrame cerebral. Con sólo once, fue recogido por su tía carnal por parte materna, Brígida, que desde ese momento se encargaría de su educación.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; font-family: verdana;"&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 255);"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; font-family: verdana;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; font-family: verdana;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Fueron tiempo difíciles que Fulgencio iría superando gracias a la afectividad de sus tíos y a esa inteligencia natural que le ayudó siempre a salir airoso de las situaciones complicadas a lo largo de toda su vida. Pusieron todos los medios para que el joven tuviera una formación completa. Se le instruyó en diversos idiomas y en una esmerada formación musical, pues aprendió a tocar el piano, el saxo y el violonchelo que, junto a la voz privilegiada que poseía y su modulación cultivada, le permitían convertirse en el alma de todas las fiestas y reuniones sociales, hasta el punto que a los catorce años pudo presenciar la dimisión de su institutriz aquel día en que, compareciendo ante sus tíos y tutores, pronunció unas palabras solemnes que quedarían grabadas en su corazón: " Señores, en este momento dejo de dar clases al niño porque todo cuanto yo podía enseñarle, ya lo sabe".&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; font-family: verdana;"&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 255);"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; font-family: verdana;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; font-family: verdana;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Era aún adolescente cuando llegaron aquellos años de agitación social que acabarían degenerando en pura guerra fratricida y civil, y que pasaría en la cárcel al ser confundido con un espía extranjero. Terminada la contienda, su inclinación genética a los negocios le empujaría a emprender la aventura de la exportación de aceite que había dejado a medias su padre, tras su muerte prematura, y que alternaría con el más próspero de los negocios de la época: el contrabando.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; font-family: verdana;"&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 255);"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; font-family: verdana;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; font-family: verdana;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Al frente de Juan, una cuadrilla de muleros con su recua de asnos, cargados &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;de bidones de doble fondo, traspasaba mensualmente la frontera. La policía marroquí examinaba a fondo el cargamento haciendo vaciar el grifo de bidones escogidos aleatoriamente y siempre comprobaron un aceite de excelente calidad. Lo que nunca repararon es que, a la vuelta, los mismos bidones, vacíos, eran transportados por jumentos de pura raza. Así fue como Fulgencio se hizo propietario de una excelente yeguada de raza árabe y de cuatro sementales donde sobresalía "Capitana", aquél ejemplar que Fulgencio usaría en los paseos por sus fincas durante los meses de Mayo, tras la faena de poda, quema del ramón y cura, para disfrutar de la esplendorosa floración de los frutales, reservándola de las tareas de competición a que entrenaba y sometía a sus hermanas y que tantos dineros y trofeos le reportaron.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; font-family: verdana;"&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 255);"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; font-family: verdana;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; font-family: verdana;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Intelectual, hábil comerciante y agnóstico, nunca gozó de favor en la comunidad eclesiástica. Simplemente, él no podía aferrarse a la idea de obtener el favor divino por nada, por la fe, solamente. La creencia de que el hombre había nacido para ser redimido por dios, estaba demasiado arraigada en él y demasiado tiempo y perspicacia había sacrificado como para ser capaz de comprender que la salvación, el favor divino, fuese un don gratis. Su dios único y verdadero era el metal acuñado en &lt;st1:personname productid="la Real Fábrica" st="on"&gt;la Real Fábrica&lt;/st1:personname&gt; de moneda y timbre, que solo tenía para él el valor de instrumento de acceso y disfrute en la mesa de aterciopelado tapete verde sobre la que cada madrugada se inclinaba para jugar al monte. Con semblante serio y circunspecto, nunca nadie pudo averiguar cuánto ganaba o perdía, pues el riesgo en sus posturas era semejante al que siempre empleó en todos los actos de su vida.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; font-family: verdana;"&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 255);"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; font-family: verdana;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; font-family: verdana;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Eran nombrados los trajes que llevaba, la elegancia con que los lucía y los coches de lujo, descapotables, que exhibía mientras era perseguido por un enjambre de críos hasta que el vehículo desaparecía por la alameda, camino del Puente de los Tres Ojos. Sentía placer por la velocidad y no en pocas ocasiones retaba a otros iguales de la capital a carreras nocturnas donde la adrenalina y el dinero se derrochaban a la par.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; font-family: verdana;"&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 255);"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; font-family: verdana;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; font-family: verdana;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Maquillador de veladas pugilísticas, encumbró y abandonó rostros según sus particulares intereses, no sintiendo por aquellos seres humanos más admiración que el olor de la sangre sin saber distinguirla de la de sus gallos de pelea.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; font-family: verdana;"&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 255);"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; font-family: verdana;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; font-family: verdana;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Los viernes a la noche estaban dedicados al Port of Spain. Miembro fundador de un reducido grupo de jazz, acariciaba el saxofón del que extraía notas y sonidos increíbles. Se diría que era su única faceta humana cuando, ensalivando aquella boquilla de ámbar negro, se dejaba acompañar por Teodoro al piano y el chelo de Cristóbal. Siempre sería recordado por aquella forma tan peculiar y sentida de poner alma a la madrugada.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; font-family: verdana;"&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 255);"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; font-family: verdana;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; font-family: verdana;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Pero su vida estaba marcada por la tragedia. Un triunfador en los negocios, un hombre de prestigio social reconocido hasta en Madrid, con dinero y una vitalidad arrebatadora, vio truncada su felicidad por una traicionera enfermedad. Al final de aquel invierno, cuando se encontraba dirigiendo la faena de molturación de la última cosecha, empezó a perder la voz. Sufría una afonía que, en principio, achacó al cambio de estación.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; font-family: verdana;"&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 255);"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; font-family: verdana;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; font-family: verdana;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Fulgencio siempre fue un fumador empedernido. Los puritos formaban parte de su personalidad y le daban carácter a su figura. Por eso nunca dejó de fumar. Ante la insistencia de sus íntimos y viendo que la ronquera no cejaba, decidió visitar al médico. Pidió cita con el otorrino Gonzalo Moles quien, cuando le vio la garganta, quedó impresionado ante el tamaño del tumor que se había apoderado de sus cuerdas vocales. El doctor no quiso alarmarlo y le invitó a que visitara a un prestigioso catedrático&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;de Barcelona. A la salida de la consulta, Fulgencio se tuvo que sentar en las escaleras para coger fuerzas.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; font-family: verdana;"&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 255);"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; font-family: verdana;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span style="font-size:14;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family: verdana;"&gt;Aquel ocho de Agosto se recordará como la última gran fiesta en que lo más granado de la sociedad presenció la actuación que Fulgencio ofreciera en su lujosa mansión. Mostró su exquisita formación musical acariciando las teclas del gran piano de cola del salón. Después, se hizo acompañar por un chelo y, anudando al cuello su saxofón, desgranó el más bello jazz que jamás he oído. No duró hasta el amanecer, sino hasta que la capacidad pulmonar encontró su límite fatal, como buscado de a propósito para expirar cantando. Todos dijeron que lo mató el cáncer. Yo, aún sigo creyendo que la urgencia de las prisas le acabó parando el corazón.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; color: rgb(255, 255, 255);"&gt;.&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 255);"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-family: trebuchet ms;"&gt;RIP&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:14;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family: verdana;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6016079194879270206-6239786554938876877?l=elmundodemalvis.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elmundodemalvis.blogspot.com/feeds/6239786554938876877/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6016079194879270206&amp;postID=6239786554938876877&amp;isPopup=true' title='18 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6016079194879270206/posts/default/6239786554938876877'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6016079194879270206/posts/default/6239786554938876877'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elmundodemalvis.blogspot.com/2010/05/hijo-de-la-urgencia.html' title='Hijo de la urgencia'/><author><name>Malvís</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00599698783250666862</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='23' src='http://3.bp.blogspot.com/-CDHgrOUMK60/Tn8BP94Wq7I/AAAAAAAACzU/buMFjyPiuCo/s220/escapada%2Ba%2Bla%2Bfraga%2BS.Joan%2B2011%2B%252853%2529.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_SYENij156Jo/S-An9maLBAI/AAAAAAAACT4/1HIipCV4kKE/s72-c/urgencia.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>18</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6016079194879270206.post-8847031860394597061</id><published>2010-04-14T23:00:00.005+02:00</published><updated>2010-04-14T23:09:59.536+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='La Alacena del Pazo'/><title type='text'>ABRIENDO BOCA</title><content type='html'>&lt;div&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#cc6600;"&gt;"Oda a los Andrajos"&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#ffffff;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_SYENij156Jo/S8YuGxwwQiI/AAAAAAAACRg/YDwgafIlDXI/s1600/%C3%B1am,%C3%B1am.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 320px; FLOAT: left; HEIGHT: 214px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5460102292205224482" border="0" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_SYENij156Jo/S8YuGxwwQiI/AAAAAAAACRg/YDwgafIlDXI/s320/%C3%B1am,%C3%B1am.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#ffffff;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#ffffff;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#ffffff;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#ffffff;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#ffffff;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#cc6600;"&gt;&lt;span style="color:#333333;"&gt;Pica un ajo, pimiento, tomate y cebolla&lt;br /&gt;añadiendo laurel de la Fuente de la Seda,&lt;br /&gt;hasta que, un fuego lento y tu cariño,&lt;br /&gt;dejen todo pochadito.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Almejas, gambas y hasta marisco,&lt;br /&gt;aquel que el bolsillo pague y pueda,&lt;br /&gt;venidos del mar a la olla,&lt;br /&gt;se agregarán al sofrito.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cómo no, un pimiento rojo has de asar.&lt;br /&gt;Que no te falte el picante, el comino,&lt;br /&gt;pimientos choriceros ni un pellizco de sal,&lt;br /&gt;pues todo has de hervirlo&lt;br /&gt;cubriéndolo de agua hasta ahogar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hierbabuena y pimentón, al primer hervor&lt;br /&gt;pues si aquella huele a gloria,&lt;br /&gt;éste se encargará del color.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En un plato de límpida loza de Graná&lt;br /&gt;haz un volcán de harina;&lt;br /&gt;vierte agua caliente encima&lt;br /&gt;hasta conseguir mezcla dura de amasar&lt;br /&gt;que, en forma de pelota,&lt;br /&gt;un canuto de caña seca&lt;br /&gt;se encargará de estirar&lt;br /&gt;hasta que, hecha fina torta,&lt;br /&gt;al caldo hirviente habrás de arrojar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Remueve, trocea y deja hervir.&lt;br /&gt;Y si mientras mis andrajos reposan&lt;br /&gt;A Mágina decides venir,&lt;br /&gt;En Agosto te esperamos&lt;br /&gt;¡ En la Fraga de Malvís¡.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Parece que de una cosa me olvido,&lt;br /&gt;pues mientras los andrajos cociné&lt;br /&gt;me parece recordar&lt;br /&gt;que nada de postre preparé.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y la comida sin piñonate,&lt;br /&gt;igual que iglesia sin crucero,&lt;br /&gt;es lo mismo que el sombrero,&lt;br /&gt;que, en madrina de boda, es remate.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mas ¿ que saco?.&lt;br /&gt;¿Magdalenas y almendrados de Fermín?&lt;br /&gt;Tanta dulzura y halago&lt;br /&gt;¡es un disloque todo este festín¡&lt;br /&gt;que, a voces, pide un trago&lt;br /&gt;y para que esto complete,&lt;br /&gt;habré de tener botella de anisete. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#cc6600;"&gt;&lt;span style="color:#333333;"&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Ese del simio catalán ¡ vive dios¡&lt;br /&gt;que para no hacerme un feo&lt;br /&gt;en lugar de una copa, toméis dos&lt;br /&gt;antes que, del todo satisfechos,&lt;br /&gt;hagáis siesta en los preparados lechos.&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;&lt;em&gt;.&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_SYENij156Jo/S8YuYnr3omI/AAAAAAAACRo/tgdjkvakJ3M/s1600/fraga+desde+las+nubes.jpg"&gt;&lt;em&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 380px; FLOAT: left; HEIGHT: 250px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5460102598738027106" border="0" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_SYENij156Jo/S8YuYnr3omI/AAAAAAAACRo/tgdjkvakJ3M/s320/fraga+desde+las+nubes.jpg" /&gt;&lt;/em&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;..&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;&lt;em&gt;La Fraga desde las nubes&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6016079194879270206-8847031860394597061?l=elmundodemalvis.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elmundodemalvis.blogspot.com/feeds/8847031860394597061/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6016079194879270206&amp;postID=8847031860394597061&amp;isPopup=true' title='14 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6016079194879270206/posts/default/8847031860394597061'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6016079194879270206/posts/default/8847031860394597061'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elmundodemalvis.blogspot.com/2010/04/abriendo-boca.html' title='ABRIENDO BOCA'/><author><name>Malvís</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00599698783250666862</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='23' src='http://3.bp.blogspot.com/-CDHgrOUMK60/Tn8BP94Wq7I/AAAAAAAACzU/buMFjyPiuCo/s220/escapada%2Ba%2Bla%2Bfraga%2BS.Joan%2B2011%2B%252853%2529.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_SYENij156Jo/S8YuGxwwQiI/AAAAAAAACRg/YDwgafIlDXI/s72-c/%C3%B1am,%C3%B1am.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>14</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6016079194879270206.post-8056591961292373095</id><published>2010-04-06T13:10:00.007+02:00</published><updated>2010-04-06T13:35:29.993+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Riviere en La Fraga'/><title type='text'>Una idea redonda</title><content type='html'>&lt;i&gt;&lt;b&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:verdana;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#FF6600;"&gt;PARA RIVI EN DIA EN EL QUE NOS TIENE A TODOS EN ASCUAS...  ESPERAMOS QUE EL DIA TE SALGA REDONDO, IGUAL QUE TU RELATO. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/i&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_SYENij156Jo/S7samY24_XI/AAAAAAAACRQ/4n5Qzopomnc/s1600/roda+rivi.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 240px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_SYENij156Jo/S7samY24_XI/AAAAAAAACRQ/4n5Qzopomnc/s320/roda+rivi.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5456984620299517298" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#FFFFFF;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#FFFFFF;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#FFFFFF;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Voy distrayendo por el mercado a mi espíritu, que va con la correa larga cuidándose de sus cosas, sin reparar en nadie. Va husmeándo entre la gente, como un perro chico, en busca de lo atávico.&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#FFFFFF;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Me detengo en una parada, donde se encuentra un artículo -que puede presumir a todos los demás- de antigüedad de linaje y padres ilustres. Hija es de la unión de la tierra con el agua, y del aire con el fuego, nada menos.   &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#FFFFFF;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Antes que objeto fue idea, siendo de las más primitívas la considero genial; la confirmación la tengo en que no ha cambiado su diseño ni material básico a lo largo de los tiempos. Ha sobrevivido a épocas, modas,estilos y tendencias: es auténtica.  &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#FFFFFF;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Las manos del hombre dieron al barro, la forma de una cazuela. Le salió redonda como el sol y la luna, como la tierra ,como las ondas del agua; redonda como los girones del viento, como las hogueras, redonda, como el pensamiento... Sus argumentos para juntar a los hombres a su alrededor, son harto simples y de materia palpable. Consigue éste humilde objeto sin mediar palabra, que al menos por una vez,los hombres alarguen el brazo hacia un objetivo común. Es pues su esencia de un total pacifismo, centro y circunferencia a la vez.  &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#FFFFFF;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;A pesar de tener en el metal una dura competencia, su presencia se ha mantenido impertérrita a lo largo de miles de años... Tiempos y ocasiones hubo, pues es el hombre animal de mudanzas como pocos, en que el metal atacó; en la última, el acero inoxidable y el aluminio, asaltaron los hogares, para decirle al ama de casa que el futuro,¡ya estaba aquí!. Se acabaron aquellas ollas y cazuelas de nuestras abuelas, negras por el fuego; un reluciente horizonte de metálico brillo se vislumbra.  &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#FFFFFF;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;En mi familia continuó aquella cazuela su circular existencia, del fuego al agua y del agua al fuego, como si nada. En los pueblos, todos saben que la comida "de verdad" se cocina sobre barro. Y sabe mejor sin lugar a dudas...vuelven a unirse otra vez, para repetir el rito: el agua y la tierra, el aire y el fuego...La mano de una mujer, dibujando con una cuchara sobre su fondo, círculos interminables... Las hay que canturrean, cuando remueven la comida; mi abuela iniciaba una sorda letanía, que no finalizaba hasta soltar la cuchara de madera. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#FFFFFF;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;No llegué nunca a saber si era el recitar de una oración o el qué,pero parecía formar parte del rito....&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#FFFFFF;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://t2.gstatic.com/images?q=tbn:eW2WhcukrmGLLM:http://www.cocinatipo.com/wp-content/uploads/2009/02/huevo-cazuela-barrro.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 188px; height: 209px;" src="http://t2.gstatic.com/images?q=tbn:eW2WhcukrmGLLM:http://www.cocinatipo.com/wp-content/uploads/2009/02/huevo-cazuela-barrro.jpg" border="0" alt="" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#0000EE;"&gt;&lt;u&gt;&lt;/u&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6016079194879270206-8056591961292373095?l=elmundodemalvis.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elmundodemalvis.blogspot.com/feeds/8056591961292373095/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6016079194879270206&amp;postID=8056591961292373095&amp;isPopup=true' title='7 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6016079194879270206/posts/default/8056591961292373095'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6016079194879270206/posts/default/8056591961292373095'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elmundodemalvis.blogspot.com/2010/04/una-idea-redonda.html' title='Una idea redonda'/><author><name>Malvís</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00599698783250666862</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='23' src='http://3.bp.blogspot.com/-CDHgrOUMK60/Tn8BP94Wq7I/AAAAAAAACzU/buMFjyPiuCo/s220/escapada%2Ba%2Bla%2Bfraga%2BS.Joan%2B2011%2B%252853%2529.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_SYENij156Jo/S7samY24_XI/AAAAAAAACRQ/4n5Qzopomnc/s72-c/roda+rivi.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>7</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6016079194879270206.post-1476284014887807834</id><published>2010-03-20T19:14:00.000+01:00</published><updated>2010-03-22T07:07:50.613+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='La fraga de Malvís'/><title type='text'>LA ESCALERA DEL DESTINO</title><content type='html'>&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#cc6600;"&gt;Primera parte: &lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#cc6600;"&gt;&lt;em&gt;El padre&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;. &lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 420px; DISPLAY: block; HEIGHT: 277px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5445216050653195442" border="0" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_SYENij156Jo/S5FLJehwbLI/AAAAAAAACQI/xlj26NBfI1A/s320/hospicio.jpg" /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;Aquel convento dominico convertido en Hospicio-hospital de la caridad segoviano, fueron las primeras murallas de su vida. Sus días transcurrían entre la enfermería y sus claustros, de hospiciano a ayudante de enfermero. A los once años, ya había aprendido a vivir al lado de todos los mendigos, inválidos, idiotas y niños abandonados. De aquellos primeros años, &lt;span style="color:#cc6600;"&gt;Bonifacio Bronca&lt;/span&gt; &lt;span style="color:#cc6600;"&gt;Sánchez&lt;/span&gt; siempre recordaría cómo le llevaban a acompañar los entierros, pues el Hospicio recibía donativos por parte de los familiares de los finados por la presencia de los niños. Con los trajes de calle y una vela en la mano, recorrían las calles de Segovia desde la ribera del Eresma hasta el cementerio, dando una mayor emotividad al cortejo fúnebre. Otras veces, lo llevaban a la plaza Mayor, a la Caja de Reclutamiento, para el sorteo de los quintos, a sacar las bolas del bombo. En cada sorteo, Bonifacio no podía dejar de soñar con el futuro de aquellos soldados cuando eran enviados a tierras lejanas....&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A veces, servía de maniquí y modelo improvisado de artistas itinerantes y alumnos en prácticas que, buscando la fealdad de la miseria, quedaban impresionados por los rasgos de Bonifacio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con su carácter afable, pronto consiguió ayudar en las faenas del hospital. Fue así como aprendió a poner ventosas, hacer sangrías, poner vendajes y apósitos, mientras retenía y guardaba en su memoria las anotaciones de los recetarios sobre dietas y remedios. Siempre cerca de la muerte y de la enfermedad, no era raro que en más de una ocasión, Bonifacio acabara infectado de piojos, viruela y hasta de cólera. Siempre recordaría la sala de héticos donde se aislaban a los tísicos, la caja de ánimas con la que se llevaba a los muertos a enterrar, sin mortaja, llantos ni testamento y toda la vida le acompañarían los olores de aquel recinto, el hedor que exhalaban las salas a primeras horas de la mañana antes de vaciar las bacinas inmundas, el olor a cloroformo, los gritos de los locos encerrados en el cuartucho, las risas de las prostitutas de la sección de higiene, los latinajos con que el padre Agustín despedía a los moribundos, ni los ojos y manos de tantos y tantos muertos, olvidados para la vida y en la muerte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fue Jacinto, aquel anciano de gran corazón que nunca admitió ser sangrado porque no comprendía cómo unos bichos pudieran mostrar más interés por la sangre que por las patatas, el que a la postre cambiaría la vida de Bonifacio aquel día de un triste verano en que la tartana de Gaspar, el corsario, cumplió con el encargo de recoger el cuerpo inerte de Jacinto dejando, junto al colchón remendado, un billete de lotería que Bonifacio recuperó, más como recuerdo del enfermo que como pellizco de la Fortuna. Otros huérfanos, como él, iban a cantar, por el mismo orden, los números impresos en aquel trozo de papel y lejos quedaría aquella Casa de Expósitos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bonifacio Bronca fue siempre un ejemplo de humano que se labra su propia vida y destino. Pese a haber sido agraciado por la lotería, se incorporó rápidamente al mundo laboral en aquellos difíciles años de la postguerra. Botones de una Mutua Patronal, aprovechaba los innumerables desplazamientos, en bicicleta, que le imponía el desempeño de su trabajo como recadero, para derrochar ese gracejo innato que le hizo tan querido. Raro era el día en que Bonifacio, entre recado y recado, no apareciera en la mutua con cinco o seis propuestas de afiliación de amigos, conocidos o, simplemente, transeúntes que el azar colocaba en su misma ruta. Con tal curriculum, a nadie extrañó que, a los diecinueve años, ocupara el puesto de comercial y que, dos más tarde, acabara convertido en Director Provincial. Sus nulos conocimientos en labores de gestión se veían ampliamente compensados por su singular carisma, que hacía del centro de trabajo que regía un verdadero oasis laboral, envidia de todo el entramado organizativo de la Mutua matriz, en franca expansión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Guiado por un fino olfato comercial y asesorado por amigos de la pandilla del orfanato, a la postre convertidos en subasteros, se decidió a presentar plica cerrada con oferta en la secretaría judicial que, al final, le abriría las puertas como adjudicatario de una fábrica de plástico venida a la quiebra. La expansión de la agricultura extratemprana bajo invernadero y la conocencia con el Presidente de la Cooperativa de Autónomos del Campo, resultaron ser factores decisivos que cambiarían el destino de Bonifacio. Así, a los veinticinco, se encontraría fotografiado en grandes paneles que cubrían lienzos medianeros de bloques de viviendas construidas en régimen de comunidad, y hasta en spots publicitatarios de la televisión local, desplegando, no su trayectoria empresarial sino la vertiente más altruista de su alma como donante benefactor de tiendas de campaña de plástico en cuantas catástrofes sísmicas, monzónicas y tsunámicas (se dice así ¿ no?) se producían en las antípodas de su lujosa residencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No es de extrañar que, con tales antecedentes, Bonifacio &lt;span style="color:#cc6600;"&gt;Bronca&lt;/span&gt; llegara a convertirse en una preciada presa en el mundo del cinegético arte del sexo opuesto, para quienes, si en los comienzos solían opinar que tenía feo hasta el nombre, ahora justificaban su querencia tirando hasta de morfología semántica. Y es que, como decía mi pobre madre ¡qué no tendrá el dinero, que hasta lo falso lo hace verdadero¡.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Resultó ser &lt;span style="color:#cc6600;"&gt;Carmen Segura Fortes&lt;/span&gt;, la de los Almacenes Segura, la que logró conquistar tan preciado trofeo. Menuda, rubia y de ojos más azules que el mismísimo mar de julio, acabó llevándose el gato al agua y al Bonifacio al altar y, seis meses más tarde, descubriendo el secreto de su éxito. &lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;Dudaron cómo llamarlo, pero al final y por consejo de un amigo suyo, genealogista aragonés que ejercería de padrino en la pila bautismal, acabarían imponiéndole el nombre de Armando, como aquel tatarabuelo suyo destacado en la Guerra de Cuba que acabó entroncando con los Trujillo de Chile, según les dijeron. &lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_SYENij156Jo/S5FMvP9BjiI/AAAAAAAACQQ/tKxaebeE8lA/s1600-h/estabe.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 200px; FLOAT: left; HEIGHT: 111px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5445217799087689250" border="0" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_SYENij156Jo/S5FMvP9BjiI/AAAAAAAACQQ/tKxaebeE8lA/s320/estabe.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;Así es como llegó al mundo &lt;/span&gt;&lt;span style="color:#cc6600;"&gt;Armando Bronca Segura.&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;p&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#cc6600;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#cc6600;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#cc6600;"&gt;Segunda parte: El hijo. &lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#cc6600;"&gt;-"Tócame un fado"&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#cc6600;"&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;Armando disfrutó de una niñez propia de la acomodada cuna que le vio nacer. Su aspecto físico, prolongación de los mejores genes maternos, y carácter afable y benefactor por parte de padre, hacían reunir en él las cualidades que cada cual soñamos en nuestro yerno perfecto. Desde el jardín de infancia hasta Primaria, no se recuerda celebración navideña del colegio mixto concertado que lo educó, donde Armandito no ocupara lugar en la representación del portal, bien de Niño Jesús, ya de ángel estrellado guiador de pastorcillos insomnes, o de Virgen María, dependiendo de la edad y de la tutora de turno. De bondadoso carácter y con impecable expediente académico, Armando podría haber llegado a ser Ingeniero Industrial o Presidente de ONG, pues méritos nunca le faltaron, de no haberse topado en su trayectoria vital con Antonia. Y no es que Antonia fuera uno de esos amores precoces que acaban enquistándose en tu destino hasta tener que extraerlos por vía de matrimonio. No. Doña Antonia era, por aquel entonces, una cincuentona progre que, tras convalidar la Diplomatura de magisterio por vía de la UNED, se había encontrado con la licenciatura de Psicología con la que accedió, por méritos propios, al cargo de directora de aquel Instituto en que Armando cursaba su último año de Bachillerato. Y digo lo de méritos propios, si por propio se tiene al cónyuge, alcalde a la sazón del municipio donde se ubicaba el mentado centro educativo a quien la política lo rescató de la enseñanza arrastrando en su ascenso a la prójima, que pasaría a ocupar la plaza de directora que Juan dejó excedente durante el desempeño de su cargo público, al tiempo que liberada de las funciones de orientadora mediante nombramiento de la correspondiente sustitución en régimen de interinidad. O sea, todo un agudo recetario de creación de empleo para tiempos difíciles.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Era por mayo, y suele ser por mayo, no sólo cuando la calor sino la proximidad de los exámenes finales, las aulas huelen a mezcla de desodorante, humanidad pubertaria, tenis de marca, feromonas y tensión, hasta el punto que el aire se hace tan irrespirable que, a veces, incluso da la sensación que pudiera cortarse. Fue en uno de esos días cuando, por un quítame allá esas pajas, se fraguó una disputa en melé que terminó con la agresión mutua de toda la tercera fila de la clase. Ante la indeterminación del iniciador y la disciplina del silencio como código asumido entre colegas, doña Antonia optó por señalar a quien tenía todas las papeletas, no en sus antecedentes, sino en su filiación: &lt;span style="color:#cc6600;"&gt;Armando Bronca Segura.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Tamaña injusticia, no sólo dejó a Armando huérfano de viaje de estudios pese a haber sido su grupo quien más dinero recolectó en rifas y cuestaciones, sino que introdujo en su alma la primera duda acerca del reflejo de justicia divina y del derecho natural en este valle de lágrimas. Dejó, pues, de conocer Roma al mismo tiempo que proseguir en su temprana vocación de miembro de la carrera judicial mientras acababa reflexionando que debería seguir el consejo paterno para dedicarse a velar por la salud y bienestar de los más necesitados. Y así lo hubiera hecho, si el corte de Selectividad en aquel año académico no hubiese truncado sus sueños y los de su padre, porque resultando ser tan alta la nota media establecida, Armando no pudo acceder a la licenciatura de Medicina y hubo de conformarse con matricularse en Veterinaria. Al fin y al cabo, como diría su propia madre, cuidar la salud del mejor amigo del hombre no es sino devolverle a la mascota lo que ella estaría dispuesta a hacer por ti y, además, la bata del trabajo también es blanca.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La clínica veterinaria de Armando era de lo más considerado de la ciudad. Anexa a ella, los buenos dineros de sus padres le procuraron una tienda especializada en toda clase de mascotas donde se podían adquirir desde vestidos, chucherías, disfraces y cualquier detalle relacionado con la higiene animalística. Los bajos del edificio albergaban una clínica con salita de recepción, sala de espera de los dueños, archivo de historias clínicas, aseos para desahogo de vejigas vehementes, consulta, despacho y tres quirófanos. Todo era perfecto y Armando Bronca era un profesional reputadísimo entre sus conciudadanos. Y digo era, porque un traspiés del destino quiso que el dueño de aquella perra que no pudo aguantar la anestesia en la rutinaria operación de limpieza bucodental fuera don Ángelo D´orronsoro, prócer tan respetado como reconocido mafioso en aquella ciudad provinciana quien acabaría no sólo cagándose en toda la reputadísima madre de Armando, sino que al abonar la factura se cuidaría de dejar liquidado el valor añadido y la retención correspondiente del lóbulo de la oreja izquierda y la cauterización del ojo derecho de Armando, que pudo salvar el pellejo gracias a haber tenido la suerte de que la perra Pruna (que así se llamaba la fenecida) no era la favorita del capo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Decepcionado y tuerto, Armando abominó de la ingrata profesión y con tal guisa, no sólo acabó resultando premiado en el Carnaval de aquel año, por la autenticidad de su disfraz de pirata, sino que acabó enrolado en la Marina Mercante. A veces le pasaba por la cabeza amputarse una pierna para encontrar esa dignidad que le otorgara más romanticismo al clásico papel, pero la inquietud de que la prótesis ortopédica no ajustara con suficiencia clara al futuro muñón, le hacía desechar la idea. Así que, terminó por tatuarse un dragón en el hombro izquierdo y colocarse un arete en el único lóbulo que le restaba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Embarcó en calidad de sanitario en el "Corsario de los Vientos" pero su período de adaptación no acabada por terminar. En repetidas ocasiones hubo de ser rescatado a pié de atraque porque no superaba la rampa de embarque y sus mareos a bordo ocupaban la camilla de la enfermería casi con exclusividad. Los pocos días de calma en que se atrevía a abandonar el camarote ponía a prueba la paciencia de los marineros que, mocho y fregona en ristre, no cejaban de limpiar rincones y cubierta de los incesantes vómitos que prodigaba Armando, que revolvía su estómago como si de un calcetín se tratara. Los demás miembros de la tripulación respetaban a Armando y hasta sentían por él cierta ternura, pero había noches en que deseaban que reventara siempre que se cuidase en no mancharlos más.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No se sabe si fue el hastío o la compasión la causa de que el capitán del "Corsario" no pusiera inconveniente en desenrolar a Armando en aquella travesía que los llevó a atracar al puerto de Vigo. Allí, Armando, conoció a Sentila.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la cantina del puerto, el vino de Ribeiro y el dinero fresco obtenido del pago del sueldo "a la parte" de los marinos, ayudaban a la convocatoria, pero la principal atracción era Sentila. Y no es que la moza tuviera grandes encantos como para enloquecer a la numerosa clientela que en el lugar se congregaba, sino que tenía un especial don que le hacía sonar el acordeón de manera hechicera. Aquel tocar cautivaba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_SYENij156Jo/S5FmxhxX87I/AAAAAAAACQo/xIxGROzm13g/s1600-h/fadorr.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 191px; FLOAT: left; HEIGHT: 320px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5445246425532724146" border="0" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_SYENij156Jo/S5FmxhxX87I/AAAAAAAACQo/xIxGROzm13g/s320/fadorr.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;Armando se enamoró de ella enseguida, no por sus ojos negros y empavonados, sino por la forma de cómo acariciaba aquellas teclas nacaradas de marchito color pajizo, como de tabaco, que tenía la caja negra ornamentada de filigranas de plata y fuelle de piel, que apoyaba grácilmente en sus pechos mientras movía su cabellera pelirroja al compás de la melodía. Decían que era medio bruja y que tenía una mancha encarnada junto al pezón de la teta izquierda que era un antojo que había tenido su madre comunista durante el embarazo, pero Armando no dio crédito a las habladurías de marineros borrachos. Ligado por la mirada entregada de ella, Armando se acercó y le dijo: &lt;span style="color:#cc6600;"&gt;¡ Tócame un fado¡.&lt;/span&gt; Hubo fiesta de balde hasta el amanecer en que, cogidos de la mano, dominados por un pálpito de novios y como herederos de un pacto secreto, avanzaron con los pasos de su gran amor hasta el cobijo de una habitación de alquiler en el barrio del Mercado. Armando apartó los pelos de la cara con una delicadeza que a ella le encharcó el alma y se perdieron en las caricias primeras. Sentila lo dejó hacer. Ella tenía suficiente con sujetar el remolino de placer que le hurgaba el estómago y le subía en espirales concéntricas hasta la garganta. El tacto suave de sus manos sobre la piel, los labios recorriéndola toda, los murmullos cariñosos, le daban tranquilidad. Se sentó encima y pospuso el encuentro para mirarlo detenidamente. No reparó en su ojo ni en la oreja cercenada y, derretida por aquel hombre, pronto lo envolvió entre sus piernas mientras él se agarraba a sus pechos con urgencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Armando sólo comprendería la verdad del embrujamiento de Sentila, cuando fue capaz de renunciar a todo y, desoyendo a sus padres, emprendió la bohemia con aquella mujer. Él, prefería llamarlo amor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Anteanoche, los Servicios Sociales remitieron al Centro de Transeúntes a una pareja de indigentes que encontraron ateridos, entre cartones, en la boca del Metro. Es una pareja como tantas otras que nos visitan en los días en que la ola de frío se hace sentir en la ciudad. Sin embargo, ésta me llamó la atención porque caminan siempre de la mano y casi no hablan. De vez en cuando se miran dulcemente, sonríen con complicidad y se besan. Entonces, ella infla el fuelle de su acordeón y entona un fado.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p&gt;&lt;br /&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 420px; DISPLAY: block; HEIGHT: 313px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5445238931626633938" border="0" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_SYENij156Jo/S5Ff9Uy7qtI/AAAAAAAACQg/7hibhDULFik/s320/indigente+comedor.jpg" /&gt; &lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6016079194879270206-1476284014887807834?l=elmundodemalvis.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elmundodemalvis.blogspot.com/feeds/1476284014887807834/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6016079194879270206&amp;postID=1476284014887807834&amp;isPopup=true' title='16 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6016079194879270206/posts/default/1476284014887807834'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6016079194879270206/posts/default/1476284014887807834'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elmundodemalvis.blogspot.com/2010/03/la-escalera-del-destino.html' title='LA ESCALERA DEL DESTINO'/><author><name>Malvís</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00599698783250666862</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='23' src='http://3.bp.blogspot.com/-CDHgrOUMK60/Tn8BP94Wq7I/AAAAAAAACzU/buMFjyPiuCo/s220/escapada%2Ba%2Bla%2Bfraga%2BS.Joan%2B2011%2B%252853%2529.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_SYENij156Jo/S5FLJehwbLI/AAAAAAAACQI/xlj26NBfI1A/s72-c/hospicio.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>16</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6016079194879270206.post-7842459043000285850</id><published>2010-03-17T00:01:00.004+01:00</published><updated>2010-03-16T12:31:29.185+01:00</updated><title type='text'>Las velas de nuestra tarta</title><content type='html'>&lt;div&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-family:verdana;color:#cc0000;"&gt;&lt;strong&gt;A mi Pilonga,&lt;br /&gt;Por veinticinco años de paz(-iencia)&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-family:verdana;color:#cc6600;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;a href="http://lh6.ggpht.com/_of1CZg78E7o/S56uiO1DgYI/AAAAAAAAHXw/jglLLqH3SRw/s512/PilongayESCA.JPG"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 512px; FLOAT: left; HEIGHT: 341px; CURSOR: hand" border="0" alt="" src="http://lh6.ggpht.com/_of1CZg78E7o/S56uiO1DgYI/AAAAAAAAHXw/jglLLqH3SRw/s512/PilongayESCA.JPG" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Esta tarde de invierno abrí mis puertas al otoño.&lt;br /&gt;Entró paciente, tranquilo, sosegado.&lt;br /&gt;Las verdes hojas apenas quedaban,&lt;br /&gt;una a una las vi caer, pero casi sin darme cuenta&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Muchas veces ya llamó a mi puerta,&lt;br /&gt;más no le hice caso&lt;br /&gt;...¿quién llamará a estas horas? &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;las más recientes golpeaban ya con insistencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta tarde de invierno cerré las puertas al verano&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Muchos veranos y primaveras me empujaban&lt;br /&gt;y yo, haciendo el loco, resistía como podía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llegará el invierno y llamará y llamará a mis puertas&lt;br /&gt;y yo, con mi otoño recién instalado, le diré:&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;strong&gt;¡ vuelva usted mañana¡&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.conocetucomarca.com/2010/03/carta-para-mi-pilonga.html"&gt;http://www.conocetucomarca.com/2010/03/carta-para-mi-pilonga.html&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;a href="http://lh4.ggpht.com/_of1CZg78E7o/S56ulBVlMzI/AAAAAAAAHX0/IrpykOJa44E/s512/escaypilonga.JPG"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 400px; FLOAT: left; HEIGHT: 261px; CURSOR: hand" border="0" alt="" src="http://lh4.ggpht.com/_of1CZg78E7o/S56ulBVlMzI/AAAAAAAAHX0/IrpykOJa44E/s512/escaypilonga.JPG" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:0;color:#ffffff;"&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:0;color:#ffffff;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:0;color:#ffffff;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:0;color:#ffffff;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:0;color:#ffffff;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:0;color:#ffffff;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:0;color:#ffffff;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:0;color:#ffffff;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:0;color:#ffffff;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:0;color:#ffffff;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;div&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;div&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;..&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#cc0000;"&gt;muchas felicidades a los dos&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#cc0000;"&gt;La Fraga&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6016079194879270206-7842459043000285850?l=elmundodemalvis.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elmundodemalvis.blogspot.com/feeds/7842459043000285850/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6016079194879270206&amp;postID=7842459043000285850&amp;isPopup=true' title='15 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6016079194879270206/posts/default/7842459043000285850'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6016079194879270206/posts/default/7842459043000285850'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elmundodemalvis.blogspot.com/2010/03/las-velas-de-nuestra-tarta.html' title='Las velas de nuestra tarta'/><author><name>Malvís</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00599698783250666862</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='23' src='http://3.bp.blogspot.com/-CDHgrOUMK60/Tn8BP94Wq7I/AAAAAAAACzU/buMFjyPiuCo/s220/escapada%2Ba%2Bla%2Bfraga%2BS.Joan%2B2011%2B%252853%2529.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://lh6.ggpht.com/_of1CZg78E7o/S56uiO1DgYI/AAAAAAAAHXw/jglLLqH3SRw/s72-c/PilongayESCA.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>15</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6016079194879270206.post-8750442836060021132</id><published>2010-02-28T00:01:00.003+01:00</published><updated>2010-02-28T10:54:00.339+01:00</updated><title type='text'>HIMNO A LA FRAGA</title><content type='html'>&lt;div align="left"&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;-&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#cc6600;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;Día de Andalucía en La Fraga.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 512px; DISPLAY: block; HEIGHT: 320px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5443047974728973618" border="0" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_SYENij156Jo/S4mXS2UhPTI/AAAAAAAACOo/_7Yp54OZDSA/s400/MAGINA2.JPG" /&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 512px; DISPLAY: block; HEIGHT: 320px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5443047979078603714" border="0" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_SYENij156Jo/S4mXTGhjU8I/AAAAAAAACOw/18vtEm2l2CI/s400/MAGINA3.JPG" /&gt;&lt;br /&gt;&lt;p align="center"&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;&lt;i&gt;Andaluces de Jaén,&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;&lt;i&gt;aceituneros altivos,&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;&lt;i&gt;decidme en el alma: ¿quién,&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;&lt;i&gt;quién levantó los olivos?&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;&lt;i&gt;&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;&lt;i&gt;No los levantó la nada,&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;&lt;i&gt;ni el dinero, ni el señor,&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;&lt;i&gt;sino la tierra callada,&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;&lt;i&gt;el trabajo y el sudor.&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;&lt;i&gt;Unidos al agua pura&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;&lt;i&gt;y a los planetas unidos,&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;&lt;i&gt;los tres dieron la hermosura&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;&lt;i&gt;de los troncos retorcidos.&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;b&gt;&lt;i&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 400px; DISPLAY: block; HEIGHT: 267px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5443050983345189170" border="0" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_SYENij156Jo/S4maB-ShcTI/AAAAAAAACPw/wT0s2e0aXsQ/s400/tres.JPG" /&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 400px; DISPLAY: block; HEIGHT: 284px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5443049366710591618" border="0" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_SYENij156Jo/S4mYj32zIII/AAAAAAAACPo/YH9isX2vg0U/s400/IMG_0317.JPG" /&gt; &lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;&lt;i&gt;&lt;p align="center"&gt;&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="center"&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;&lt;i&gt;Levántate, olivo cano,&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;&lt;i&gt;dijeron al pie del viento.&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;&lt;i&gt;Y el olivo alzó una mano&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;&lt;i&gt;poderosa de cimiento.&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;&lt;i&gt;Andaluces de Jaén,&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;&lt;i&gt;aceituneros altivos,&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;&lt;i&gt;decidme en el alma: ¿quién&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;&lt;i&gt;amamantó los olivos?&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;&lt;i&gt;Vuestra sangre, vuestra vida,&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;&lt;i&gt;no la del explotador&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;&lt;i&gt;que se enriqueció en la herida&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;&lt;i&gt;generosa del sudor.&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;&lt;i&gt;No la del terrateniente&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;&lt;i&gt;que os sepultó en la pobreza,&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;&lt;i&gt;que os pisoteó la frente,&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;&lt;i&gt;que os redujo la cabeza.&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt; &lt;/p&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 400px; DISPLAY: block; HEIGHT: 267px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5443049352324046290" border="0" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_SYENij156Jo/S4mYjCQx3dI/AAAAAAAACPY/9w9DRJXikY0/s400/magina8.JPG" /&gt; &lt;p align="center"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;&lt;i&gt;Árboles que vuestro afán&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;&lt;i&gt;consagró al centro del día&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;&lt;i&gt;eran principio de un pan&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;&lt;i&gt;que sólo el otro comía.&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="center"&gt;&lt;b&gt;&lt;i&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="center"&gt;&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;b&gt;&lt;i&gt;¡Cuántos siglos de aceituna,&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;&lt;i&gt;los pies y las manos presos,&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;&lt;i&gt;sol a sol y luna a luna,&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;&lt;i&gt;pesan sobre vuestros huesos!&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;&lt;i&gt;&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;&lt;i&gt;Andaluces de Jaén,&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;&lt;i&gt;aceituneros altivos,&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;&lt;i&gt;pregunta mi alma: ¿de quién,&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;&lt;i&gt;de quién son estos olivos?&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;b&gt;&lt;i&gt;&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 400px; DISPLAY: block; HEIGHT: 500px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5443228924284827042" border="0" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_SYENij156Jo/S4o73f8g9aI/AAAAAAAACP4/boVP5T_yif4/s400/fraga+lunar.jpg" /&gt; &lt;p align="center"&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;&lt;i&gt;Jaén, levántate brava&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;&lt;i&gt;sobre tus piedras lunares,&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;&lt;i&gt;no vayas a ser esclava&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;&lt;i&gt;con todos tus olivares.&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;&lt;i&gt;&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;&lt;i&gt;Dentro de la claridad&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;&lt;i&gt;del aceite y sus aromas,&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;&lt;i&gt;indican tu libertad&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;&lt;i&gt;la libertad de tus lomas.&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;.&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 512px; DISPLAY: block; HEIGHT: 320px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5443047992915821410" border="0" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_SYENij156Jo/S4mXT6Emg2I/AAAAAAAACPA/N7ecoSeK0g4/s400/MAGINA5.JPG" /&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 512px; DISPLAY: block; HEIGHT: 320px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5443047985192394610" border="0" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_SYENij156Jo/S4mXTdTMX3I/AAAAAAAACO4/xz5f76nH1sg/s400/MAGINA4.JPG" /&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt; &lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 512px; DISPLAY: block; HEIGHT: 320px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5443047996877420546" border="0" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_SYENij156Jo/S4mXUI1HuAI/AAAAAAAACPI/7c7NFidIX9M/s400/MAGINA+6.JPG" /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;strong&gt;Día de Andalucía en La Fraga.&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.
