Dicen que los ángeles no tienen sexo, pero a ti, te
pusieron Ángela. Tus alas me cubrieron. Tenías catorce años y te encargaron de
mi custodia. Siempre fuiste mi guardadora, mi custodia, me avisabas de la
actitud y el castigo previsto por llegar tarde; tu prudencia congénita. Adivinabas
mi estado por la forma de mi flequillo, me amabas....
Nunca supe tu edad, pero se que ya nunca
volverás a estar. Dicen que no
se pierde sino lo que nunca se tuvo. Es mentira. Yo te tuve: te tuve y no te
tengo. ¿Quién puede hacerse cargo de tal contradicción?
¿Pueden morir del todo alguna vez unos ojos que se han mirado tanto, se
han entendido tanto, se han consolado tanto?.
Quizá tú ahora eres —si es que eres— más feliz que conmigo. Quizá tú
trotas, en ese Paraíso, en el que nunca creíste, con mi madre y con mi hermano
en los verdes campos del Edén. Pero durante ochenta y tres años me seguiste a
dos pasos por este mundo que, sin ti, no es el mismo. Continuarán los pájaros y
los amaneceres, el chorro de la fuente de la Seda ascenderá en el aire, como la
vida, pero no estarás tú, Tata mía,
tata mía. Nunca más, nunca más.
5 comentarios:
Vi a tu tata en pocas y breves ocasiones. Se palpaba el entrañable cariño mutuo.
Me impresionó su prudente sabiduría en la que, sus inacabadas frases las acompañaba con un silencio mientras gesticulaba un expresivo lenguaje no verbal repleto de discreta inteligencia.
Descansa en paz, "Tata Àngela".
Manolo, te acompaño en el sentimiento. Angela era una de las personas mas cercanas que yo tenía. No importaba, daba igual el tiempo que pasará, si había cambiado el gobierno, se había muerto alguien conocido o cualquier cosa que hubiese acontecido, el encuentro con ella siempre era entrañable, nos tratábamos como si no hubiera pasado el tiempo, Paquito como estás, yo bien, y tu, Ángela parece que no pasa el tiempo, Jisus Paquito yo ya estoy muy vieja, anda ya, yo te veo tan campante......., y así siempre, cada vez me la encontraba el mismo saludo entrañable. Siento que se haya ido, sin duda estamos más sólos.
Una lágrima y un abrazo hermano.
Tienes parte de ella Malvis,por eso le agradezco a tu tata Angela ser como eres.Un abrazo Esca
Hola Malvís lo siento mucho.
No pueden morir unos ojos que te han mirado tanto, siempre estarán presentes en los que la conocieron y cada vez que la recuerdes vivirá en ti.
Un beso.
Es una enorme pérdida. Y fue un inmenso regalo en tu vida, Manuel.
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